Inseguridad y la falta de cadenas de valor son los factores que incide en la productividad de las empresas y condiciones de los trabajadores en Guerrero, determinó la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con base en un plan piloto que elaboraron en los últimos seis meses en la entidad.

En conferencia de prensa en Acapulco, el director de la OIT para México y Cuba, Thomas Wissin informó que en el estudio de desarrollo productivo y sostenible participaron 10 empresas guerrerenses, y dentro de los resultados está la necesidad de garantizar seguridad y revertir de forma “urgente” el crecimiento del comercio formal.

De acuerdo a la OIT, Guerrero, junto con Oaxaca y Chiapas, son las entidades con el mayor porcentaje en México de empleo informal que es del 75 al 81 por ciento, cuando la media nacional es de 58 por ciento.

Por lo que calificaron como urgente mejorar la tasa de empleo “decente” y con prestaciones sociales, porque la estructura poblacional afectada son los jóvenes.

“Hemos logrado en los últimos meses identificar cuáles son, en cada empresa, en un dialogo entre los empresarios y los trabajadores, cuáles son los temas de productividad que más preocupan o duelen (…) un tema que incide es el mejoramiento de las condiciones de trabajo, sin riesgos, obviamente aumenta la productividad”.

“El tema de la seguridad para las empresas es un tema vital (…) una empresa que trabaja productivamente necesita de condiciones de seguridad para seguir operando. El tema de la seguridad nos compete a todos, hay responsabilidad compartida con los gobiernos”, dijo.

Sin embargo, pese al tema de inseguridad en el estado, la OIT afirmó que no repercute en un 100 por ciento en el cierre de empresas, sobre todo en las de nueva creación, sino que se constituyen sin tener un plan de mercado y estructurado: “me atrevo a decir que esto pesa más que la inseguridad”.

Thomas Wissin explicó que en la primer etapa de ese estudio participaron 10 empresas del giro turístico y agrícola afiliadas a la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), de las cuales la mitad de ellas están dirigidas por mujeres.

“Damos desde qué tipo de medidas pueden tomar las empresas, a qué se pueden comprometer los trabajadores, es decir, esfuerzos conjuntos de capacitación y desarrollo de competencias (…) mejorar las condiciones de trabajo, porque todo eso abona a una mejor productividad y genera una utilidad de las empresas”, agregó.

Ese estudio se aplicó desde hace seis meses en un total de 65 empresas de los estados con el más bajo nivel de desarrollo: Chiapas, Oaxaca y Guerrero, que tiene por nombre “Iniciativa para el Desarrollo del Sur, Construyendo Desarrollo, Empleo y Trabajo Decente”.