México.- Establecer ciudades compactas, conectadas y limpias puede reducir emisiones de gases con efecto invernadero por casi 90 por ciento y proveer estándares de vida más elevados y oportunidades para todos. Asimismo, con las medidas de disminución de contaminantes se pueden crear 87 millones de puestos de trabajo en el mundo hacia 2030.

Esto señala el reporte 'Oportunidad urbana', de la Coalición para la Transformación Urbana, apoyado por 50 instituciones, antes de la cumbre de Acción Climática que se celebra en Nueva York. En el documento se indica que los gobiernos nacionales que invierten en ciudades bajas en carbono pueden promover la prosperidad económica, mejorar la calidad de vida y reducir rápidamente las emisiones.

Medidas con mira a bajar el uso de carbono en urbes como la Ciudad de México, Guadalajara y Puebla pueden lograr reducciones de emisiones de hasta la mitad, necesarias para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los dos grados centígrados, considera el Instituto de Recursos Mundiales México (WRI México).

Entre las medidas que se plantean están la prohibición de vehículos que utilicen combustibles fósiles, eliminar los subsidios en la gasolina, promover la reforestación en lugar de extender áreas pavimentadas, destinar al menos una tercera parte del presupuesto nacional a investigación y desarrollo, mejorar los asentamientos urbanos con apoyo de las comunidades y transferir presupuesto a un transporte público eficiente. También plantea la introducción de planes climáticos más ambiciosos que las políticas nacionales.

El reporte explica que la población en áreas urbanas en México se ha duplicado en los pasados 30 años, mientras la extensión de esas zonas ha crecido un promedio de 10 veces. Tan sólo en México 80 por ciento de la población habita en ciudades, en el mundo se trata de más de la mitad. La demanda de servicios ha incrementado el consumo de recursos y el crecimiento desordenado de las ciudades ha tenido un impacto negativo en la calidad de vida de las personas que las habitan, considera WRI.

De acuerdo con el análisis, casi dos de cada cinco países tienen una estrategia nacional explícita para las ciudades y sólo siete países tienen una Política Urbana Nacional y una Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional (INDC, por sus siglas en inglés) que atiende específicamente la mitigación climática en las ciudades.

Agrega que México fue el primer país en desarrollo en presentar sus contribuciones con referencias a obstáculos climáticos en zonas urbanas y medidas de adaptación en ellas.

WRI refiere que en la Ciudad de México, por ejemplo, una persona que vive en una de las zonas más ricas tiene 28 veces mayor acceso a empleos que le lleven un viaje de 30 minutos por transporte público o caminando, que alguien que vive en las zonas más pobres. Desde trabajos hasta educación, la inequidad es un tema de accesibilidad, concluye.