Ciudad de México.-El Barcelona está a punto de perder La Liga de España, Lionel Messi está a punto de irse y además... les ha caído la policía catalana.

El diario La Vanguardia de Catalunya, ha destapado más detalles del escándalo que envuelve al cuadro Azulgrana, en cuestión de contratos y hasta evasión de obligaciones fiscales.

A principios de esta semana -refiere el rotativo- agentes de la unidad contra el blanqueo de capitales de los Mossos d’Esquadra (policía catalana) se presentaron en el Camp Nou "para solicitar al club documentación sobre los contratos con la empresa I3 Ventures, la firma encargada de monitorear las redes sociales para el club y que generó cuentas falsas en las que se criticaba a opositores e incluso a futbolistas.

Según ha podido saber La Vanguardia de fuentes judiciales, los Mossos acudieron al estadio barcelonista a requerimiento de la juez de instrucción número 13 de Barcelona, la magistrada que admitió a trámite la denuncia presentada por ocho socios que forman parte del grupo Dignitat Blaugrana.

Lo más habitual en estas diligencias previas es que la propia juez se hubiera dirigido directamente al Barcelona para recabar la documentación pero en este caso decidió recurrir a los Mossos. Los agentes solicitaron información sobre los contratos, sobre el precio pagado por ellos y sobre los controles y filtros con los que funciona el club".

Lo que se investiga es un posible delito "de administración desleal en el caso de que se haya pagado un precio desorbitado y fuera del mercado y un posible delito de corrupción entre particulares en el caso de que algún directivo hubiera percibido una comisión.

De momento no hay ningún imputado ni el Barcelona como club está imputado, aunque es probable que algún responsable de la entidad sea llamado a declarar como testigo. En el Barza aseguran estar muy tranquilos ante esta investigación judicial preliminar".

El caso "estalló el 17 de febrero y al día siguiente Josep Maria Bartomeu decidió que el Barza partiera peras con I3 Ventures de forma fulminante. La decisión no calmó para nada las aguas dentro de su junta. Algunos directivos (ahora ya ex) se sintieron traicionados porque no habían sido informados de estos contratos y quedó señalado el jefe de gabinete de presidencia, Jaume Masferrer, persona de la máxima confianza de Bartomeu.