Las playas de Acapulco son el principal atractivo de este destino, debido a sus aguas cristalinas y templadas, así como el brillo del sol que se ve reflejado en ellas.

Sin embargo, el puerto cuenta también con una isla que se ha convertido en un atractivo turístico a nivel nacional de gran significado: La Roqueta.

Localizada en la bahía de Acapulco, frente a las famosas playas Caleta y Caletilla, con una extensión de ocho kilómetros cuadrados de superficie, la isla La Roqueta reúne a muchos turistas durante los periodos de vacaciones que existen en el año, ofreciendo diversas atracciones tanto para ellos como para los locales.

Esta fantástica isla se ha convertido en un área de flora y fauna natural protegida por concesionarios locales; entre ellos la Asociación Pro Defensa de la Isla La Roqueta A. C. y Los Guerreros Verdes, además de las autoridades municipales y la ciudadanía acapulqueña en general, los cuales se han encargado a lo largo de los últimos 53 años en la protección, conservación y gestión de ésta.

Este ecosistema tiene dos agradables playas, la amplia y conocida playa Roqueta y la playa de los Enamorados, llamada así por su reducido tamaño y su tranquilidad, ideal para visitar en pareja.

Además, en la isla La Roqueta se pueden practicar diversas actividades, una de ellas es el buceo, donde podrás convivir de cerca con infinidad de peces y variedad de corales; para realizar este deporte se encuentran zonas especiales para principiantes y otra para buzos experimentados.

Otro de los atractivos de este lugar es el Faro, ubicado en la parte más alta de la isla; desde ahí se puede observar la hermosa bahía del puerto de Acapulco y puede ser visitado de forma gratuita.

En La Roqueta, además, puedes realizar recorridos entre la vegetación selvática de la isla y disfrutar de la naturaleza y los animales de la región.

En cuestiones de alimentos y bebidas, la isla cuenta con restaurantes que se encuentran junto al muelle, para degustar un rico huachinango, camarones al mojo de ajo, ceviche, ostiones, piñas coladas, cocos cien por ciento naturales, entre otros.

Además, ahí mismo puedes encontrar tiendas con una gran variedad de souvenirs (llaveros, plumas, tazas, playeras, etc.), postales y recuerdos del lugar.

Para poder llegar a La Roqueta, es necesario acudir al muelle de la playa Caleta, desde ahí parten las embarcaciones que transportan a los turistas hasta la isla. El viaje dura alrededor de 30 minutos y algunas de las lanchas que hacen este trayecto cuentan con un fondo de cristal que permite contemplar el colorido de la vida submarina mientras se va navegando, así como observar la Virgen de Guadalupe, patrona de los pescadores, cuya imagen está en el lecho marino, a través de un cristal adaptado para tal efecto en la embarcación, y es venerada por los marinos cada 12 de diciembre.

También se puede llegar por medio de yates particulares, acuamotos, kayaks y veleros.

A 500 metros de la isla, se encuentra otro atractivo turístico para los nativos y visitantes: la Virgen de los Mares, llevada por Apolonio Castillo (atleta Acapulqueño) en 1958; con una medida de 2.45 metros, se localiza sobre las rocas.

Más allá de sus atracciones como lo fue el Burro de La Roqueta, animal que gustaba de tomar cervezas en los años 1957; la isla tiene una emblemática historia, ya que servía a los piratas para esconder sus valiosos tesoros, producto de los asaltos a la Nao de Manila que surcaban por aquellos mares.

No dejes escapar la experiencia de conocer y explorar esta famosa isla que sólo Acapulco tiene para ti, una aventura ecoturística que te permitirá tener contacto con la flora y fauna de ese bello lugar.