México.-La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón dio este miércoles el visto bueno a una valoración provisional del reactor número 2 de la central de Onagawa, que se encuentra en la prefectura de Miyagi, una de las afectadas por el terremoto y el posterior tsunami de marzo de 2011.

Según el ente regulador las medidas de seguridad implantadas por la Compañía de Electricidad de Tohoku, entidad que gestiona las instalaciones, cumplen una serie de criterios más estrictos que se aprobaron tras el accidente en la Estación de Energía Nuclear de Fukushima Daiichi, de donde se liberaron grandes cantidades de material radiactivo en el ambiente.

Medidas anti tsunamis

La posible reactivación se da luego de que la empresa decidió aumentar la altura de los muros de contención hasta los 29 metros tras incrementar sus estimaciones sobre la altura máxima que podría alcanzar un tsunami que afectara a la central, 23.1 metros, destacó la cadena NHK.

La Compañía de Electricidad de Tohoku solicitó ser inspeccionada en 2013, requisito indispensable para reactivar el reactor. Según sus cálculos, los trabajos para incrementar las medidas antisísmicas y contra tsunamis terminarán antes de marzo de 2021.

El siguente paso ahora es que la Autoridad de Regulación Nuclear debe recabar la opinión de la ciudadanía antes de dar el visto bueno oficial. Además, los Gobiernos locales deben estar de acuerdo.

La central de Onagawa alberga dos reactores más: el número 1 se desmantelará, pero la empresa gestora está barajando la posibilidad de pedir que se realice una inspección en el número 3 con vistas a ponerlo en marcha de nuevo.

Hasta la fecha, el único reactor de los dañados en 2011 que ha pasado el proceso previo al reinicio de las actividades es el número 2 de la central de Tokai, en la prefectura de Ibaraki.

El 11 de marzo de 2011 un potente terremoto de 9.0 grados de magnitud se registró a 371 kilómetros al noroeste de Tokio, lo que causó un tsunami con olas de nueve metros que dañaron varios reactores nucleares en el área.

Ese fue el terremoto más grande que jamás haya golpeado a Japón en su historia y que dejó 20 mil muertos y dos mil 500 desaparecidos.