Ciudad de México.-El jefe de la Policía de Tucson (Arizona, EE.UU.), Chris Magnus, ofreció este miércoles su renuncia tras la publicación de un video en el que quedó registrado el arresto de un joven de 27 años de origen hispano que falleció bajo custodia policial, informa The Washington Post.

El hecho ocurrió en la madrugada del pasado 21 de abril, cuando la abuela de Carlos Ingram López, el fallecido, llamó al servicio de emergencia denunciando que su nieto corría por la casa encontrándose bajo los efectos del alcohol y desnudo. Dos días antes, el joven supuestamente había protagonizado un episodio de violencia doméstica contra sus propios familiares.

En la grabación de las cámaras corporales se aprecia que Ingram López grita y en todo momento se muestra agitado, aún tras quedar esposado y recostado boca abajo, ignorando las advertencias de los oficiales para que se calme.

Problemas cardíacos y cocaína

Cuando momentáneamente el detenido quedó en silencio, uno de los agentes lo cubrió con una manta, explicándole lo que hace. Y de inmediato el joven comenzó a gritar nuevamente, por momentos emitiendo chillidos y pidiendo agua en español.

En determinado momento, uno de los uniformados gritó "hey" al arrestado y junto con sus compañeros lo colocaron boca arriba, tras lo cual pidieron una ambulancia indicando que el sujeto "no estaba muy consciente" y le practicaron técnicas de resucitación.

Los paramédicos tampoco pudieron reanimar a Ingram López, quien, en palabras de Magnus, sufrió un paro cardiaco y posteriormente fue declarado muerto. Un análisis forense reveló que el fallecido padecía de problemas cardíacos y al momento de morir tenía cocaína en la sangre, aunque no indicó una causa de muerte exacta.

'Actuación inapropiada'

Magnus señaló que entre los tres oficiales involucrados hay tanto efectivos blancos como afroamericanos, y que todos ellos han renunciado la semana pasada. Solamente uno de ellos tenía una queja en su contra en relación con un cacheo a un presidiario, mientras que el resto tenía un historial impecable.

Asimismo, calificó de "inapropiada" la manera en que sus exsubalternos manejaron la situación y aseguró que hubieran sido despedidos si no renunciaban por su cuenta. Aunque indicó que ninguno de ellos utilizó técnicas de estrangulamiento ni presionó la rodilla contra el cuello del detenido, tal y como sucedió en el arresto de George Floyd.

La investigación interna aún está en marcha, pero de momento no se han presentado cargos por el caso.