México, AFP.-El jefe del Pentágono, Patrick Shanahan, intentó el martes tranquilizar a las autoridades iraquíes sobre el futuro de los militares estadounidenses en el país, tras la retirada de Siria y el anuncio de Donald Trump de querer "vigilar Irán" desde Irak.

Después de que Bagdad declarara la victoria sobre los yihadistas hace un año y mientras se está llevando a cabo el ataque "final" contra el Estado Islámico (EI) en Siria, cada vez son más numerosos los llamados a la retirada de soldados estadounidenses de Irak.

Procedente de Afganistán, el secretario interino de Defensa de Estados Unidos, Patrick Shanahan, que efectúa su primera gira internacional tras su nombramiento a comienzos de enero, llegó a Bagdad en una visita sorpresa para calmar a las autoridades iraquíes tras las declaraciones de Trump. Por la noche, viajó a Bruselas.

"Buen ambiente"

En Irak, se reunió con el primer ministro, Adel Abdel Mahdi, un encuentro en el que reinó "un buen ambiente", indicó a la prensa cuando llegó a Bruselas, donde debía participar en una reunión ministerial de la OTAN.

"He explicado claramente que respetamos su soberanía, la importancia que dan a su independencia y que estamos allí a invitación del gobierno", agregó.

Al ser preguntado sobre la posibilidad de que los militares estadounidenses retirados de Siria puedan ser desplegados en Irak para continuar desde allí sus operaciones contra el grupo EI, Shanahan aseguró que "la cuestión, simplemente, ni se abordó".

En cuanto a Irán, el tema fue evocado "indirectamente", señaló. Mahdi "me dijo: tenemos que guardar buenas relaciones con todos nuestros vecinos, también debemos mantener relaciones fuertes con Estados Unidos".

Un alto responsable del Pentágono, que requirió el anonimato, insistió en que la "principal actividad militar" de Estados Unidos en Irak era "la misión contra el EI".

Irak, prosiguió, "tiene que saber que nosotros nos comprometimos y que la continuación de nuestra presencia junto a las fuerzas de seguridad es crucial para que sigan manteniendo la seguridad".

Pero las declaraciones de Trump sobre la "vigilancia" de Irán desde Irak han causado revuelo incluso entre los rangos aliados tradicionales de Washington, gran enemigo de Teherán, y dieron un nuevo impulso a la campaña de los que exigen el retiro de las tropas estadounidenses.

En este contexto, el parlamento registró días pasados un proyecto de ley para establecer un calendario de retirada de estos efectivos.

Esa ley podría ser apoyada por las dos principales fuerzas políticas, la lista dirigida por el líder chiita Moqtada Sadr, defensor de la independencia de Irak, y el bloque pro-iraní apoyado por las milicias que combatieron al EI junto a las fuerzas de seguridad.

El lunes, en una conferencia de prensa común, esas dos fuerzas reclamaron un "nuevo acuerdo" para establecer un marco sobre la presencia de tropas extranjeras en Irak, empezando por las estadounidenses.

Estados Unidos invadió Irak en 2003 y derrocó al presidente Sadam Husein, provocando una insurrección de una parte de la población.

En 2011, Estados Unidos, que llegó a desplegar hasta 170.000 soldados en Irak, se retiró del país.

Sin embargo, en 2014, Washington volvió a desplegar tropas en Irak para combatir al EI.

 "Fuerza de observadores"

Tras el auge fulgurante en 2014, y la proclamación del "califato" entre Siria e Irak, el EI ha visto reducirse su territorio hasta llegar actualmente a menos de 1%.

Según Trump, el "anuncio formal que hemos retomado 100% del califato" podría tener lugar esta semana.

Shanahan también se reunió con responsables militares estadounidenses en la región, como el general Paul LaCamera, comandante de las fuerzas de la coalición anti-EI, para abordar las modalidades de la retirada de sus efectivos de Siria.

Aunque no quiso precisar un calendario de salida, el jefe del Pentágono señaló que "estamos a tiempo de respetar nuestros compromisos".

Preguntado por el futuro de los kurdos en Siria que efectúan actualmente una ofensiva contra el EI, con el apoyo de Estados Unidos, mencionó una potencial "fuerza de observadores" que podría ser lanzada por los aliados de la coalición en el norte de Siria.

Los ministros de Defensa de la coalición anti-EI se reunirán el viernes en Múnich, Alemania, para determinar el futuro de su alianza.

Estados Unidos también está negociando con sus aliados la repatriación de sus ciudadanos que se instalaron en el territorio del EI.

"Creemos que los miembros de la coalición deben asumir su responsabilidad en cuanto a sus ciudadanos que son combatientes", indicó el alto responsable estadounidense, que pidió el anonimato.