Chilpancingo, Guerrero.- Después de cuatro años de estudiar, y de haberse graduado como licenciada en comunicación, lo sueños de Yeni se ven frenados por las nulas oportunidades de trabajo en Chilpancingo.

Aunque su meta es trabajar en una empresa de medios audiovisuales, momentáneamente es empleada en una tienda de abarrotes, donde hace cuentas, inventarios y acomoda productos; nada de eso lo aprendió a hacer en la facultad.

Es una chica delgada, de tez morena y ojos cafés claros. Su cabello es corto y negro. Denota ser una joven tímida, reservada y de pocas palabras; no logra mantener la vista en los ojos de la persona con quien platica por su timidez.

Tiene 24 años de edad y es originaria de San Cristóbal, un poblado ubicado en la zona amuzga del municipio de Tlacoachistlahuaca, en la Costa Chica de Guerrero.

No es optimista y dice que no hay nada en su pueblo, refiriéndose a diversión o alguna actividad recreativa, y que la población se dedica en su mayoría a la siembra en el campo. Las mujeres, como su mamá, utilizan su tiempo para obtener ingresos a través de la venta de artesanías. Entre risas, cuenta que en su pueblo, sólo hay una cancha de basquetbol en la que hacen todo tipo de eventos sociales.

Desde su perspectiva, su familia vive de manera honrada y en la justa medianía, donde la mayor parte de sus ingresos son obtenidos por una tiendita, precisamente de abarrotes.

Estudió, no porque haya sido su meta en la vida, sino porque se lo indicaron sus padres, y que se ha convertido en una enseñanza que ha pasado por generaciones, para que haya una mejor vida en la familia.

En la charla, Yeni se sincera y dice que otros de los motivos que la animaron a estudiar, fue porque su hermana, le platicó una vez que esa licenciatura en particular, era muy fácil, que las matemáticas no eran la base del plan de estudios. También porque un familiar estudió en la misma escuela, e inmediatamente logró posicionarse como maestro frente a grupo.

Ella quiere seguir los mismos pasos. Se le presentó una oportunidad, pero sus trámites de titulación están en proceso.

En lo que espera un empleo, buscará ser una de las beneficiarias del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro y acudir a radiodifusoras a pedir oportunidades.

Aún con el miedo que tiene de salir, mantiene la idea de probar suerte en otros estados.

En diez años, Yeni no se ve con hijos, pero espera tener dinero para apoyar económicamente a sus dos padres y cuatro hermanos.