Guerrero.- “El sistema judicial, tanto en lo federal como en lo local, está muy mal, los jueces resuelven sin objetivismo ni razonamientos apegados a la justicia penal”, afirmó el abogado especialista en materia penal, Carlos Larumbe Radilla.

El jurista, entrevistado por Bajo Palabra en su despacho de Acapulco, exigió un cambio radical en el Poder Judicial del país y los jueces que trabajen bajo corrupción o con intereses económicos deben ser dados de baja, pues no cumplen con su función: contribuir a procesos penales justos.

Larumbe explicó que “la justicia nace desde que surge el hombre, pues nace libre, se reproduce libremente y esa es la justicia que a cada quien le corresponde”; sin embargo, en lo social, cuando el hombre convive dentro de una comunidad, “surge la necesidad de respetar las cosas ajenas, nace el derecho, por encima de lo cual está sólo la justicia.

“Ante la justicia y el derecho, –detalló– debe existir una situación y asuntos claves por los cuales los jueces deben resolver, pero con objetividad”.

Lamentó que tras la creación del nuevo sistema penal, ningún juez en Guerrero es capaz de resolver conforme a derecho, con objetividad, sin responder a intereses que los corrompen.

Criticó que el sistema penal federal desde su creación ha sido deficiente, mutilado y reformado en vano.

El jurista recalcó que es uno de los promotores del cambio en el sistema judicial, para que los jueces resuelvan con responsabilidad y no desde la ignorancia que, denunció, es como actúa el 90 por ciento de los jueces de control.

Por ello, dijo estar de acuerdo con la nueva ley que promueven, principalmente, diputados federales de Morena, para quitar de su cargo a los jueces carcomidos por la corrupción o que actúan para defender intereses ajenos a la justicia.

Larumbe Radilla criticó que ayer, en un evento de abogados, el senador Ricardo Monreal se saliera de contexto y abogara por sus intereses proselitista; además de convertir el encuentro en una pugna entre políticos que ansían llegar a la gubernatura de Guerrero, como fue el caso de Félix Salgado y Luis Walton.

El abogado señaló que la corrupción en el sistema judicial y las reformas para combatir este problema pasó a segundo término en el desayuno de abogados, que se convirtió en una pasarela de aspirantes a un cargo de elección popular.