México. Notimex.- México carece de datos fidedignos para conocer cuántas mujeres pierden la vida por razones de género, a pesar de ser un delito tipificado en el Código Penal Federal. Las autoridades aún ‘dudan’ sobre los casos de feminicidio, coinciden expertos en derechos humanos.

Los vacíos legales, la impunidad y la falta de apego en el concepto legal de violencia de género han impedido reconocer cientos de asesinatos como feminicidio, subraya María de la Luz Estrada, coordinadora ejecutiva del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).

“Hay mucha resistencia, discriminación, deficiencias e impunidad (en los casos). Los operadores de justicia siguen teniendo una concepción muy machista2, externa en entrevista.

De acuerdo con datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en el primer semestre de 2019 se registraron 17 mil 198 homicidios, cifra 3.2 por ciento inferior a los reportados un año antes. Esto significó 14 homicidios por cada 100 mil habitantes a nivel nacional, tasa que es igual a la registrada en 2018 para el mismo periodo.

Las cifras muestran que 15 mil 391, es decir 89 por ciento, de las víctimas fueron del sexo masculino y el resto, mil 774, correspondieron a mujeres del total reportado durante los primeros seis meses.

La clasificación de los homicidios se determina con base en las afecciones y lesiones (causas), la presunción del tipo de defunción y el motivo de la lesión, que son registradas por el médico certificante en el certificado de defunción de las entidades federativas.

Las primeras dos son fundamentales para distinguir entre un presunto homicidio, accidente o suicidio, "aunque en algunos casos el certificante carece de elementos suficientes para identificar la intencionalidad del hecho ocurrido", acentúa el organismo.

Cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) exponen que los indicadores de violencia contra las mujeres mostraron una tendencia al alza y, de manera particular, los casos de feminicidios crecieron 137.5 por ciento durante los últimos cinco años en México.

En ese lustro fueron contabilizados tres mil 621 feminicidios a nivel nacional. Sólo en 2019 fueron 976 casos registrados como presuntos feminicidios, una cifra menor a los dos mil 819 fueron investigados como homicidios dolosos.

De acuerdo con el informe sobre violencia contra la mujer, el delito de feminicidio representó 0.05 por ciento del total de incidencia delictiva registrada de enero a diciembre de 2019.

Pero, indica que en esos 12 meses se identificaron 110 mil 200 mujeres víctimas de distintos delitos, de las cuales 59.40 por ciento fue por lesiones dolosas, 16.29 por ciento por lesiones culposas y 8.12 fueron contra la libertad personal.

De éstas y otras nueve clasificaciones relacionadas a las presuntas víctimas por delito, las cifras muestran que 0.91 por ciento fueron por feminicidio en México.

De los casi mil feminicidios reportados en 2019, considerado el año más violento en nuestro país, el estado de Veracruz ocupó el primer lugar a nivel nacional, con 157 delitos de feminicidio. Le siguieron el Estado de México, con 122; Ciudad de México, con 68; Nuevo León, con 67, y Puebla, con 58.

"Hay mucha crueldad contra las mujeres", insiste la también coordinadora de Violencia de Género y Derechos Humanos en Católicas por el Derecho a Decidir, al señalar que si bien en Ciudad Juárez, Chihuahua, inició esta violencia extrema, lo preocupante es la gravedad actual en un contexto generalizado.

Las mujeres víctimas de feminicidio han sido objeto de actos crueles y degradantes para ser asesinadas. La mayoría de los cuerpos fueron golpeados con materiales contusos, sufrieron violencia sexual y quemaduras, fueron desmembrados, amordazados, descuartizados, asfixiados y cortados con utensilios punzo cortantes como cuchillos y desarmadores, apunta. Otras más fueron asesinadas con arma de fuego. Pero la fuerza física sigue siendo la que prevalece en la mayoría de los casos, que cada vez son más visibles, acentúa.

La ONU Mujeres informó que en 2016 se contabilizaban seis mujeres asesinadas y tres años después fueron registrados 10 feminicidios diarios en México. "Sin contar a todas las mujeres desaparecidas, que siguen sin encontrarlas, ni vivas ni muertas", sentencia.

Para María de la Luz Estrada, defensora de los derechos humanos, las autoridades deben apegarse a lo establecido el Artículo 325 del Código Penal Federal. "Comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por razones de género".

El caso debe investigarse con mayor rigor cuando el cuerpo de la víctima presenta indicios de feminicidios y evitar limitarse o responsabilizar al crimen organizado. "Hay mucha negligencia, omisiones y corrupción, lo que deja los casos en la impunidad", reitera.

Feminicidio pandemia

Hasta noviembre de 2019, recuerda, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México acreditó sólo 109 feminicidios de más de 400 asesinatos de mujeres. "Es ahí donde estamos viendo toda la cadenita de impunidad, donde no hay investigación y mucho menos vincular a proceso para iniciar todo lo referente al nuevo sistema de justicia penal", evoca.

Para Víctor Rogelio Caballero Sierra, presidente del Colectivo Aequus, las confusiones y los vacíos de los sistemas judiciales en México han propiciado que los responsables de los asesinatos de cientos de mujeres no sean procesados o, en su caso, sentenciados con una pena vitalicia por feminicidios.

En entrevista, el abogado especialista en Derecho Constitucional y Amparo explica que en los códigos penales de cada entidad se tienen ciertas condiciones para considerar una privación de la vida como un feminicidio. "En algunos estados son más requisitos que en otros", señala.

Sin embargo, indica que estas leyes cuentan con un último párrafo denominado "el candado del patriarcado", el cual permite al juez interpretar los hechos y decidir de manera "arbitraria" si el caso corresponde a un feminicidio después de todo el proceso de investigación complementaria.

En el Estado de México, el segundo con más feminicidios a nivel nacional, se encuentra establecido este argumento en el Artículo 262 del Código Penal. "Eso cambia todo, desde la acusación, el proceso, el desahogo de pruebas y hasta la sentencia porque un feminicidio, que no es considerado feminicidio, puede ser un homicidio calificado", expone.

Y para los casos de homicidios, refiere, la Ley Nacional de Ejecución Penal permite a los sujetos procesados obtener una libertad anticipada al cumplir un determinado tiempo de sentencia.