México.- Karime Macías, esposa del ex gobernador Javier Duarte, era quien decidía en la mayoría de la ocasiones a qué empresas el gobierno de Veracruz le entregaría contratos.

El ex tesorero estatal y exdiputado, colaborador de la Procuraduría General de la República (PGR), Tarek Abdalá, reveló que la mujer era quien tomaba las decisiones, muchas de ellas aprovechadas por empresas fantasma para ocultar el desvío millonario.

El testimonio fue rendido el pasado 23 de mayo y leído el pasado miércoles en la audiencia de Duarte, donde confesó que el exmandatario e implicados usaban la Secretaría de Seguridad Pública, de Agricultura y Desarrollo Social para evitar que el dinero cayera en la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan).

La declaración de Abdalá también se refiere, al parecer, al desvió de 750 millones de pesos del Seguro Popular, que fueron entregados a medios de comunicación.

Durante la audiencia de Duarte, donde se le condenó con la pena mínima de nueve años de prisión y 58 mil pesos de multa al declararse culpable de asociación delictuosa y lavado de dinero, testimonios aseguraron que también se devió dinero de la Secretaría de Educación local.

Según las declaraciones el mandatario desapareció los registros electrónicos y contables de la Secretaría de Educación por 350 millones de pesos destinados a dos empresas, Terra y Brades.

Además, la ex titular del Instituto de Espacios Educativos y supuesta amante de Duarte, Xóchilt Tress, dijo que éste la invitó a invertir su “capital político” en un puesto clave del gobierno.