Ciudad de México.-El lunes 24 de agosto será recordado por mucho tiempo en Barcelona como el día del principio del fin de una camada de jugadores extraordinarios, que le dieron mucho al club. Se termina una era. El uruguayo Luis Suárez es, quizás, el nombre más emblemático de esta lista, a la que se agregan otros pesados como Ivan Rakitic, Arturo Vidal y Samuel Umtiti. Ronald Koeman pasó la guadaña.

La salida del goleador uruguayo, uno de los mejores amigos de Lionel Messi dentro y fuera de la cancha, va en consonancia con lo que se había planteado tras la caída ante el Bayer Munich: limpiar el vestuario de las "vacas sagradas", aquellos jugadores que fueron importantes para el equipo, pero que ya no tienen el mismo rendimiento.

La salida de Suárez es un baldazo de agua fría en el plantel, no solo porque era uno de los referentes del vestuario, sino porque es el mejor amigo de Messi. El argentino y el uruguayo supieron construir una gran relación dentro y fuera de la cancha. El argentino seguirá por ahora en el club catalán, pero empezó a ver como nunca antes con buenos ojos la posibilidad de cambiar de fútbol. Koeman cuenta con él y lo quiere dentro del plantel.

En cuanto a Samuel Umtiti era casi cantado que no seguiría. El defensor central, uno de los mejores del mundo, nunca pudo recuperarse de una lesión en la rodilla y pasó los últimos años más cerca del quirófano que del campo de juego. Además, con el buen nivel de su compatriota, Clement Lenglet, perdió mucho terreno.

La salida de Arturo Vidal tiene más que ver con una renovación de plantel que otra cosa. El chileno llegó hace dos años como una apuesta y como nombre de recambio en el mediocampo y terminó siendo pieza vital. Sin embargo, no sería del gusto del entrenador y por eso le comunicaron que no lo tendrán en cuenta.

En cuanto a Rakitic, lo cierto es que desde hace tiempo el Barcelona lo quería afuera. Sin embargo, por diferentes razones y gustos de los entrenadores, el croata siempre era parte permanente del plantel. Sus buenas actuaciones, sus goles importantes y su entendimiento dentro de la cancha con Messi lo hacían un jugador especial. Ahora, su tiempo en el blaugrana llegó a su fin y deberá buscarse club. Podría volver al Sevilla.

Habrá que ver qué pasará con nombre importantes como Sergio Busquets, Gerard Piqué y Jordi Alba, quienes, al parecer, seguirían en el plantel, aunque con mucha menos participación de la que tenían.