México.- Por un año Saúl Canelo (53-1-2, 35KO’s), Álvarez ha presumido ser campeón en tres diferentes categorías. Cuando él no lo dice, su equipo de trabajo se encarga de recordarlo. Esa frase podría ser historia.

El Canelo desafiará a Sergey Kovalev (34-3-1,29KO’s), por el cinturón superpesado de la Organización de Boxeo. Si el mexicano consigue el triunfo se catapultará a un sitio donde pocos peleadores está: El olimpo de los monarcas en cuatro diferentes divisiones. Y sin embargo no consigue conectar con el público, esa victoria se le escurre.

Esta tarde Álvarez no tuvo problema con la báscula. Los 79.6 kilogramos que son límite en los supermedianos, es el peso en el que Canelo camina en su día a día. No hubo sacrificio para reducir de tamaño. El esfuerzo fue por transformar la grasa en músculo.

Kovalev, 10 centímetros más alto, necesitó de cuatro intentos. Tuvo que quitarse los calzoncillos e ingresar al baño para bajar 125 gramos. Nunca antes el Canelo había tenido un rival más grande y fuerte como Kovalev.

La MGM Grand Arena volvió a recibir al 'Canelo'. La moderna T-Mobile  que inauguró el jalisciense tiene compromisos con el equipo de  hockey de la ciudad.

Todo el ruido generado fue a favor del tapatío que ha hecho de Las Vegas su segundo hogar. Los mexicanos en Estados Unidos se desplazan de varios puntos por acompañarlo en la capital del boxeo.

La música de mariachi creó el fondo con el que muchos connacionales se transportaron por algunos minutos a los rincones de México. Las banderas tricolores hondearon pero en gran medida.