México.- La fotografía de la última víctima conocida de feminicidio en México, Ingrid Escamilla, asesinada por su pareja, según su propia confesión, en que este mutiló el cadáver de forma abominable. Es una fotografía en primer plano de lo que queda del cadáver. Y está en la portada de dos diarios.

Uno de ellos, el diario Pásala, publicó la fotografía de la Ingrid desollada con el título “La Culpa la Tuvo Cupido”, en alusión al himno feminista de Las Tesis. En la misma portada se exhibe una mujer en bikini.

Imágenes abiertas a todo público –niños incluidos– desde los puestos de periódico, las redes sociales o Google.

“Muchas veces las filtraciones vienen del propio personal de la Procuraduría (fiscalía)”, explica Sayuri Herrera, abogada especialista en feminicidios.

“A veces, son los encargados de la carpeta, a veces los peritos que tuvieron acceso al expediente o los policías de investigación que pueden acceder a ellas. En ocasiones, se filtra la información a partir de contactos e incluso se vende”, añade.

“Por lo menos, si ameritaría una demanda por daño moral”, advierte Sayuri Herrera. “Podría proceder por hacer este tipo de filtraciones contra la dignidad de Ingrid tanto como víctima, como con la familia”, añade.

Eso por lo que hace a medios de comunicación, “pero además las responsabilidades administrativas e incluso penales en que incurrieron los servidores públicos, tanto fiscalía como policía”, precisa Sayuri Herrera.

En el caso del feminicidio de Ingrid Escamilla, en el que se capturó al presunto feminicida, la abogada Verónica Bérber menciona el único fin de publicar tanto las fotografías como el video de la declaración es alimentar el morbo.

La filtración de esas imágenes, que eran absolutamente innecesarias y morbosas, de ninguna manera aportan al esclarecimiento de los hechos. Es únicamente morbo, alimentar el morbo de la sociedad. La filtración del video del supuesto feminicida no tiene ninguna validez legal para el proceso. Ni fue asesorado por un defensor ni estuvo presente su defensor, por ende, no tiene ningún valor probatorio. Fue para alimentar el morbo social, solamente para eso”, subraya la abogada.

A pesar del que el crimen sucedió el 9 de febrero por la noche, en las redes sociales se pudo percibir la indignación por el feminicidio después de las publicaciones. Al mismo tiempo se difundió un video donde un policía de la Ciudad de México interroga al detenido dentro de una patrulla y antes de llegar al Ministerio Público, hecho que podría armar a la defensa del acusado.