El Festival Internacional de Jazz de Montreal (FIJM) es mucho más que música, como puede apreciarse en su exhibición “Leyendas del festival” y otra sobre serigrafías de edición limitada, que incluye “Electrón libre”, obra que sirvió para promover este año el encuentro.

La primera de estas muestras, patrocinada por Bell, se expone en la Casa del Jazz, en la esquina de Saint Catherine y Jean Mancé, en una pequeña galería ubicada en el segundo piso del inmueble, donde se conserva una colección privada con la historia del festival.

Objetos personales, vestuario, instrumentos, documentos y más, permiten apreciar un desfile de virtuosos artistas que con el paso de los años se han convertido en leyendas del encuentro, tal es el caso de Miles Davis (1926-1991), Leonard Cohen (1934), Ella Fitzgerald (1917-1996) y el propio B.B. King (1925-2015).

A la entrada, una colección de emblemáticas guitarras dan la bienvenida al visitante que conforme avanza se va internando en más de 30 años de historia de música, pero también apreciar de modas y su contexto.

Discos autografiados, partituras, el vestido, el saco o el sombrero usados por los invitados al Jazzfest, son sólo algunas de las curiosidades que resguardan las vitrinas, acompañadas por pantallas que ofrecen una amplia explicación al público.

A un costado, un enorme mural muestra los rostros de quienes se han ido convirtiendo en leyendas de la música desde el siglo pasado y, al fondo, una proyección general ofrece lo mejor de la música de estos consentidos de Montreal, entre quienes también figuran Dave Brubeck (1920-2012), Stephane Grappelli (1908-1997), Keith Jarrett (1945), Oliver Jones (1934) y John McLaughlin (1942).

No podían faltar Antonio Carlos Jobin (1927-1994), Pat Metheny (1954), Chick Corea (1941), Paco de Lucía (1947-2014), Diana Krall (1964), Tony Bennett (1926), Vic Vogel (1935), Herbie Hancock (1940), Astor Piazzolla (1921-1992), Ray Charles (1930-2004), Aretha Franklin (1942), Charlie Haden (1937-2014), Oscar Peterson (1925-2007) y Wynton Marsalis (1961).

La otra exhibición se puede visitar también todavía todo el fin de semana en la Galería Lounge TD, ubicada en la Plaza de las Artes, donde el surrealismo se apodera de la atmósfera, haciéndola colorida y por momentos abstracta.

Bajo la curaduría de Pierre Gauvreau y de Janine Carreau, la muestra “Trente ans plus tard, mon amour!” es un viaje por la historia gráfica del encuentro, conformado por las serigrafías oficiales que han servido para promoverlo y por pequeñas grandes joyas, creadas por artistas que además de la música aman el arte plástico.

Por ejemplo, la serigrafía “Chariot of gods”, de Miles Davis; una pieza inspirada en los riffs de un tema de Bob Dylan, hecha por Jimi Hendrix; o una serie impresa en papel y seda de “Louis Armstrong” y “Charlie Parker”, de la autoría de Tony Bennett, quien siempre ha sido un amante de las artes visuales.

Entre aquellas obras que han sido imagen del festival en los últimos 30 años, se pueden ver los originales de “Electrón libre”, de Yves Archambault (2015), “Saxophoenix” (2014), “Crossroads” (2013), “Accroche-Coeur” (2012), “L´li utopique) 2011), “Venus et Chronos” (2010), “Choeur du monde” (2009), “Swing” (2008), etcétera.

Este material cuenta con una edición limitada que ha sido puesta a la venta en el lugar para beneplácito de los amantes del festival o coleccionistas de arte surrealista.

Notimex