Acapulco, Guerrero.- La semana pasada, en conferencia de prensa, el secretario General del Ayuntamiento de Acapulco, Ernesto Manzano informó que los gastos generados por la ostentosa publicidad con motivo del segundo informe de la alcaldesa Adela Román Ocampo, en realidad eran gastos programados para la publicidad del Festival La Nao.

El día de hoy apareció en algunos medios locales la declaración de la secretaria de Desarrollo Social, Milly Janet Ramírez Olmedo, en el sentido de que "la verdad" el Cabildo no autorizó ningún presupuesto para La Nao, porque consideró "no importante" asignarle presupuesto al festival y que la directora de Cultura estaba haciendo malabares con apenas 200 mil pesos para presentar una propuesta y realizar una Nao virtual.

Ante estas declaraciones por demás contradictorias y opuestas de los dos funcionarios municipales, es imposible no tener ciertas dudas sobre la veracidad de la “información oficial”, los hechos reales y el destino final de La Nao 2020.

La primera duda que surge es saber si en realidad el Cabildo aprobó o no aprobó presupuesto para La Nao.

Si la respuesta fuera afirmativa, entonces la segunda duda que surge es conocer ¿a cuánto asciende el presupuesto asignado para dicho festival?

Si creemos la versión del secretario General, de que sí había presupuesto para La Nao, ¿entonces por qué en lugar de utilizarlos para generar actividades del festival, se decidió usarlo con fines de propaganda política para imprimir centenares de pendones y espectaculares que dañan el medio ambiente?

Pero si creemos a la secretaria de Desarrollo Social de que en realidad el Cabildo no aprobó ningún presupuesto por considerarlo "no importante", la tercera duda que surge es ¿por qué el secretario General utilizó a La Nao para justificar un gasto no programado?

Ahora con la información de que siempre sí harán el festival pero de manera virtual con una inversión de 200 mil pesos; la última duda que surge es ¿con qué propósito hacer La Nao y para quiénes estará dirigida?

A estas alturas del covid y con el aumento cada día de más actividades virtuales en nuestras vidas cotidianas, el problema no es cuánta inversión se va a destinar, sino el propósito último de un festival que nació con la idea de generar intercambios culturales con países del oriente y no como lo señala la secretaria de Desarrollo Social, para "que fomente la integración familiar, que es lo primordial".

Tendría mucho sentido hacer La Nao virtual, si dentro de su programación hubieran pláticas sobre las actualidades poéticas, dramáticas, visuales, entre otras, de oriente y occidente; con invitados de Japón  China, Corea, Filipinas y México, por mencionar algunos.

Tendría sentido hacer La Nao virtual si se presentaran espectáculos de las culturas nacionales del oriente, desde sus localidades y espacios particulares;  tendría sentido si los espectadores desde casa pudieran ver un buen ciclo de cine; charlas con escritores, historiadores, etc.

Pero hacer La Nao por hacerla, carece de un sentido concreto y solo evidencia la superflua visión que tiene el actual gobierno sobre la cultura.

Nota: Este artículo se publica respetando Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales del Estado y a la Ley del Sistema de Impugnación en Materia Electoral. Es decir no se hace pensando  en atacar por el solo hecho de ser mujeres las que están al frente del Ayuntamiento, Sedesol y cultura, sino por sus funciones y responsabilidades como  primera autoridad municipal y como funcionarias públicas y por sus resultados y acciones de gobierno. Además porque como ciudadanos tenemos garantizados nuestra libertad de expresión y nuestra garantía a disentir.