En plena pandemia por el coronavirus, las alarmas se generaron en Washington, Estados Unidos, por la llegada primero de los “avispones asesinos” que llegaron de Asia y ahora se suma otra amenaza insectívora: la polilla gitana asiática.

El Departamento de Agricultura del estado de Washington ya había alertado sobre una plaga de avispones asesinos procedentes de Asia que atacan las colmenas de abejas y pueden destruirlas totalmente en pocas horas.

Pero ahora hay un nuevo insecto del cual preocuparse: la polilla gitana asiática. El gobernador Jay Inslee emitió una proclamación de emergencia debido a un "peligro inminente de infestación" de estos animales, originalmente hallados en Europa y Asia.

Estas polillas (Lymantria umbrosa y Lymantria dispar) están afectando los campos agrícolas e industrias hortícolas del estado de Washington, particularmente en Woodway y Boulevard Bluff.

Hasta ahora no se ha determinado emitir una emergencia a nivel federal, aunque también se han localizado en Oregón, Georgia, Oklahoma y Carolina del Sur.

“Las grandes infestaciones de polilla gitana asiática pueden defoliar completamente los árboles. Esto los debilita severamente, haciéndolos más susceptibles a las enfermedades. Si la defoliación se repite durante dos o más años, puede provocar la muerte de grandes secciones de bosques, huertos y paisajismo”, señaló.

Autoridades advierten que los árboles de manzana, robles, sauces, olmos y aliso son los más afectados.

Las polillas gitanas asiáticas son plagas exóticas poco comunes en Estados Unidos, pues no son nativas de ninguna área del país.

Cada polilla hembra puede poner cientos de huevos que, a su vez, producen cientos de orugas voraces que pueden alimentarse de más de 500 especies de árboles y arbustos que cubren más de 100 familias botánicas. Son más activas al anochecer.

Avispón asesino

El avispón gigante asiático es el más grande del mundo, con un aguijón de mayor tamaño que el de las abejas y un veneno más tóxico, incluso, puede picar en varias ocasiones, de acuerdo con el Departamento de Agricultura de Washington.

Principalmente, ataca las colmenas de abejas y puede destruirlas totalmente en pocas horas. Al entrar en su fase de matanza, decapita a las abejas y luego se apropia de la colmena. También ocupa a las crías para alimentar a las suyas.

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