Emiliano Zapata, Francisco Villa, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Francisco I. Madero y Venustiano Carranza, son algunos de los caudillos de la Revolución Mexicana incluidos en la muestra “Trazos y retratos” que abre el próximo sábado en el Museo Nacional de San Carlos.

Se trata de una serie de 50 piezas, entre imágenes pictóricas y fotográficas, de personajes fundamentales en la historia de México de principios del siglo XX, que se exhiben en el marco del festival “Foto.mx” y forma parte de una trilogía (La primera parte fue Vals triste).

El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) destacó que la muestra incluye fotografías de tres de las mejores colecciones particulares de dicho periodo histórico, pertenecientes a Ramón López Quiroga, Rafael Doniz y Gabriel Flores.

Además de obras plásticas con las que se establece un diálogo y que provienen de diversos museos, como el de Arte Carillo Gil, de Arte Moderno y Nacional de Historia Castillo de Chapultepec, entre otros.

“Trazos y retratos. Los caudillos de la Revolución Mexicana”, narra los hechos históricos de ese convulso periodo histórico, a través de fotografías de Francisco Serrano, con su Estado Mayor, el grupo que formó parte de la Convención de Aguascalientes en 1914, los miembros del Partido Nacional Antirreeleccionista en 1911 o Emiliano Zapata el día de su boda.

También pueden verse Rufino Tamayo, Leopoldo Méndez, Gerardo Murillo Dr. Atl, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Raúl Anguiano y Enrique Estrada ofrecen su particular representación de personajes como Álvaro Obregón, Francisco Villa, Plutarco Elías Calles y Venustiano Carranza.

Bajo la curaduría del historiador de la fotografía Miguel Ángel Berumen, la exhibición está conformada por unas 50 piezas y tiene como objetivo principal mostrar al público las correspondencias plásticas entre la pintura y la fotografía de principios del siglo XX, así como hacer un homenaje a los hombres que hicieron la Revolución Mexicana.

Este binomio, pintura-fotografía, permitirá al visitante disfrutar de impresiones fotográficas de época, conocidas también como “vintage”, así como imágenes coloreadas de los caudillos, propiciando la reflexión sobre las transformaciones históricas y plásticas de este periodo tan importante en el país.