México.- El grupo delictivo de La Unión Tepito lucró con la tragedia que el 19 de septiembre de 2017 cimbró a México. El grupo criminal brindó apoyo a las personas damnificadas por el sismo con la finalidad de ganar base social.

Según el reportero Oscar Balmen, un cabecilla de la organización citó a varios de sus integrantes en la calle de Jesús Carranza, en la colonia Morelos, una hora después de que ocurriera el temblor. Sin embargo, algunos de ellos se enteraron a través de llamadas hechas a teléfonos fijos en las vecindades del barrio bravo.

El sujeto, identificado sólo con la letra “P” por el reportero y conocido porque su madre tiene un puesto ambulante de comida mexicana en la calle Moneda, habría dado una orden directa a sus colaboradores: “Se suspende andar de culero. Nada de robar, ni de asaltar a la banda, Menos brigadistas”, mencionó el líder de la Unión.

Además, el cabecilla ordenó que todas las motocicletas, usadas para transportar droga alrededor de la ciudad, fueran puestas a disposición de brigadistas y de toda aquélla persona que se dirigiera a ayudar en las zonas siniestradas.

Asimismo, exigió a sus subordinados que compraran bebidas energéticas, para regalarlas a los rescatistas. De hecho, las primeras latas que llegaron a las zonas de derrumbes fueron patrocinadas por La Unión.

De ignorar las órdenes de no asaltar a los brigadistas, “les tocarían “tablazos” a los delincuentes. El reportero añade que los integrantes de la Unión incluso resguardaron las zonas de desastre, ante rumores de personas que hacían rapiña de los escombros.

Balmen se había reservado esta información, ante su inquietud sobre divulgar esta información significaría una apología del delito. Ante ello, el excomisionado de la Policía Federal, Manelich Castilla, confirmó que se trata de ensalzar a un grupo delincuencial que tergiversa valores.

Cabe resaltar el análisis del reportero, quien menciona que la Unión Tepito habría recurrido a estas acciones para ganar apoyo de la población durante una tragedia. Añadió que el grupo criminal se había ganado el respeto de algunos integrantes de la ciudad con el uso de sus motocicletas para transportar brigadistas.