Acapulco, Guerrero.- Anclada en la arena y con la esperanza de volver a ser utilizada, se encuentra la lancha de fondo de cristal de don Manuel Carbajal Morillón, quien es propietario de al menos diez vehículos acuáticos.

"Estamos espantados porque nos está yendo muy mal. No sé ni qué va pasar con nosotros, porque según nos dijeron que serían solo 40 días y ya han pasado tres meses", dijo Morillón con tristeza.

Este prestador de servicios acuáticos tiene dos hijos que lo ayudan a pintar y reparar su lancha, Confía que el primero de julio, según han dicho las autoridades, ya puedan comenzar a dar el servicio de recreación que hacen en la Isla La Roqueta y con el que se ganan la vida.

Carbajal Morillón dijo que hasta el momento no han recibido ningún tipo de apoyo económico. Lo único que reciben es la comida en el comedor comunitario que instaló la Marina. Allí acude con sus seis hijos y su esposa.

Cuenta que hace unos días los marinos les informaron que a partir de este 30 de junio ya no les podrán seguir dando alimentación porque esperan que ya se reanuden las actividades turísticas y económicas de la ciudad.

"Pues quiera o no el gobernador Astudillo Flores, nosotros tendremos que reaperturar nuestras actividades porque si no, nos moriremos de hambre sino lo hacemos".

Refiere que hasta el momento lleva gastado más de 60 mil pesos durante esta noventena. Recursos que había ahorrado pero que los ha usado para pagar deudas y seguir viviendo con familia.

Con rostro de preocupación, don Manuel Carbajal dice que es urgente que autoridades apoyen a todos los prestadores de servicios turísticos de Caleta y Caletilla.

Durante un recorrido por el lugar, se pudo observar que algunos vendedores ambulantes, pese a la prohibición por los altos contagios de Covid en este destino turístico, salen a ofrecer sus productos de playa como pareos, inflables, quesadillas y llaveros a los pocos turistas que no acatan las medidas de sanitarias y andan por la playa.

Para evitar más contagios, la policía turística y Protección Civil tienen que estarlos retirando constantemente de la franja turística de Acapulco.