#Suave Patria

Las campañas negras contra “las mañaneras” de AMLO | Opinión

Resulta especialmente peligroso cuando la prensa acusa y señala a un ciudadano sin pruebas, pero se vuelve grave cuando lo hace por expresar sus opiniones políticas.

Por Lucía Deblock, 2019-02-03 21:16

“El deber de un periodista es informar,
informar de manera que ayude a la humanidad
 y no fomentando el odio y la arrogancia”
Ryszard Kapuściński

 

México. Sin riesgo a equivocarme puedo describir a la sociedad mexicana como efervescente, participativa e informada. Tenemos mayor consciencia social y política que hace unos años. Nos gustan los debates, la oposición, la contraparte. Nos hemos vuelto críticos y vigilantes. Atrás quedó la colectividad dormida e indiferente ante los abusos del gobierno y la prensa.

Han sido muchos años que la afable sinergia entre gobierno y prensa empresarial normó la información que los mexicanos leíamos y escuchábamos en espacios noticiosos.  Con el recorte del presupuesto de publicidad, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador está obligando a los medios a replantear sus esquemas empresariales que, por otro lado, enfrentan una severa crisis de credibilidad y confianza. Por añadidura, la crítica ciudadana y el derecho de réplica han expuesto el talante intolerante de algunos periodistas que no estaban acostumbrados a ser cuestionados.  Con el cambio de régimen también cambiaron las exigencias a la prensa y hoy los ciudadanos demandan se hagan responsables de sus opiniones.

Las conferencias matutinas de AMLO marcan la agenda de la discusión política, envía mensajes a la sociedad de manera directa, en un lenguaje sencillo que no requiere de intermediarios, doctos análisis ni sabias interpretaciones. AMLO le habla a los mexicanos en sus propios términos. A pesar de que es necesario pulir el órgano de comunicación social del gobierno, en beneficio de la precisión y la claridad, la popularidad y eficacia de “La Mañanera” es inobjetable.

Ante la nueva realidad que trajo consigo la Cuarta Transformación (4T), los medios mexicanos y sus diversos actores están en serios problemas.

Hace varios días se empezó en tuiter una campaña de desprestigio muy bien orquestada; en lo particular iba dirigida contra activistas de izquierda con canales en Youtube, en lo general, contra cualquiera que cuestione el desempeño de los medios. La gama de descalificaciones iba desde la apariencia, hasta cuestionamientos sobre de la preparación académica y burlas por el estilo de comunicar. Participaron periodistas serios como Álvaro Delgado y Salvador Mejía y también mercenarios como Pablo Hiriart y Joaquín López—Dóriga. Daniel Moreno, director del portal “Animal Político”, escribió en el periódico “Reforma”: “Ya es tiempo de subrayar que dar conferencias diarias no es rendir cuentas. Se requiere que este gobierno responda con datos verificables, rigurosos, con transparencia metodológica”. Ivonne Melgar llamó “Fanáticos” y “Maquinaria de propaganda” a la opinión pública. Beltrán del Río aseguró que las críticas son pagadas por el gobierno. Es curioso, los periodistas involucrados en esta campaña negra no aportaron ninguna prueba y asumen que los derechos universales, como la libertad de opinión y de expresión, no aplican para sus “críticas”.

El fenómeno de los youtubers de izquierda detona durante la campaña que culminó en las elecciones del 1 de julio, cuando ciudadanos comunes y corrientes tomaron en sus manos el asunto de la información ante la creciente ola de fake news, manipulación y parcialidad de la prensa oficialista. La pinza cierra cuando los mexicanos buscan contrastar dicha información con medios alternativos y, a la vez, intentan mantenerse al margen de estrategias como la de Cambridge Analítica y Facebook, por lo que crece exponencialmente la popularidad de los llamados “youtubers de izquierda”. Como ellos mismos reconocen, no son periodistas. Ellos informan desde su propia subjetividad, donde subyacen personalísimos principios, ética, compromisos y utopías, los cuales encuentran eco en millones de seguidores.

Resulta especialmente peligroso cuando la prensa acusa y señala a un ciudadano sin pruebas, pero se vuelve grave cuando lo hace por expresar sus opiniones políticas. Y se complica aún más cuando ciertos periodistas acusan a los youtubers de izquierda de ser “chayoteros” —según el DEM, recibir sobornos de una oficina de gobierno para inducirlo a informar según su conveniencia—, sin aportar ninguna prueba que lo sustente. Esto puede obedecer a dos razones: por desconocimiento sobre la política de monetización de la red social, o es un cínico intento por desprestigiar intentando ponerlos al mismo nivel de corruptibilidad de los nombres que aparecen en las muy conocidas listas gubernamentales. En cualquier caso, sea por ignorancia o por cinismo, el nivel exhibido por cierto sector de la prensa es lamentable.

Si acaso los periodistas de la prensa tradicional consideran que es necesario un contrapeso ahora que los youtubers de izquierda son voceros no autorizados de la cuarta transformación, es decir, voceros oficialistas, se agradecería que olviden las prácticas intimidatorias y hagan sus críticas desde el oficio, atacando las ideas, la información o los planteamientos, la metodología y las fuentes, incluso, la aproximación y el tratamiento de los temas. Los mexicanos apreciaríamos la seriedad y el profesionalismo y, como consecuencia, enriquecería el debate público.

La democratización de México exige la democratización de los medios de comunicación. Los medios se erigen como auditores de los abusos del poder, pero se deben a sus lectores y espectadores. Lo que las audiencias desean es una prensa con integridad, que reporte con veracidad, sin manipulaciones. Si por priorizar negocios privados o dobles agendas lesionan a las audiencias, pierden su razón de ser, porque éstas van a seguir adelante buscando información en medios que merezcan su confianza y muestren una responsabilidad social que vaya de acuerdo a los criterios de esta nueva época.

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AMLO presenta Consejo de Fomento a la Inversión; Romo, su presidente

Su finalidad es “promover la convergencia del sector publico privado y social para salir del estancamiento económico”, informó Alfonso Romo.

Por Redacción, 2019-02-18 21:13

México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó este lunes al Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, el cual tendrá el objetivo de que la economía del país crezca a niveles del 4% anual, es decir, duplicar el 2% anual al que, en promedio, crece el Producto Interno Bruto (PIB) del país.

El jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, quien encabezará dicho Consejo, señaló que esto se logrará con la integración de los sectores público, privado y social; y que estará integrado por las secretarías de Agricultura, Comunicaciones y Transportes, Economía, Energía, Hacienda, Medio Ambiente, Relaciones Exteriores, Trabajo y Turismo.

En total serán 60 miembros, una comisión consultiva, comités regionales y por temas de actividad, con lo que se busca el impulso de pequeñas y medianas empresas interesadas en invertir y desarrollarse.

“Me encomendaron, cito textualmente al presidente, ‘promover la convergencia del sector publico privado y social para salir del estancamiento económico que significa crecer a una tasa de apenas 2 por ciento en más de 30 años'”, expresó Alfonso Romo.

López Obrador agradeció a los empresarios el apoyo y respaldo y se comprometió a “trabajar juntos, vamos a poner siempre por delante el interés general, el interés de la nación. Yo sé que ustedes quieren mucho a México”.

“Somos de los países con menor crecimiento en el mundo y esto no se justifica, porque tenemos mucho potencial”,manifestó AMLO.

Al evento en Palacio Nacional asistieron Carlos Slim, Olegario Vázquez Aldir, Ricardo Salinas Pliego y Miguel Alemán Magnani, además del titular del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Juan Pablo Castañón.

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Vagonero ahora es director de cultura en la Cuarta Transformación

Como director general del Instituto de la Defensa de los Derechos Culturales, Galindo Calderón de la CDMX tiene un sueldo de 81,600 pesos.

Por Redacción, 2019-02-18 20:54

México.- Jesús Galindo Calderón era representante de un grupo de 300 vagoneros que trabajan en la Línea 2 del Metro entre la estación San Antonio Abad y Bellas Artes. De acuerdo con el diario El Economista, Galindo Calderón es desde diciembre director general del Instituto de la Defensa de los Derechos Culturales, un organismo de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.

El diario cita el currículum entregado como respuesta a la solicitud de información pública 0102000003319 por la Unidad de Transparencia de la Secretaría de Cultura, Galindo Calderón estudió Ciencias de la Comunicación y Periodismo en la FES Aragón.

Expone que su experiencia laboral incluye asesorías a los legisladores capitalinos del PRD: Ricardo Benito Antonio León, Sergio Ávila Rojas y José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, este último, designado secretario de Cultura.

Su currículum dice también que ha tomado diplomados de ciencia política impartidos por Enrique Dussel, Héctor Díaz-Polanco, John Ackerman y Juan Manuel Contreras Colín.

¿Cuál es su función en el Gobierno de la CDMX?

De acuerdo con la Constitución chilanga, tiene por obligación desarrollar la política pública y la normativa jurídica para la protección de los derechos de los pueblos y barrios originarios “y de su enorme patrimonio cultural”, de acuerdo con el artículo 12 de la Ley de los Derechos Culturales de los Habitantes y Visitantes de la Ciudad de México.

El texto de El Economista cita a la página de remuneraciones al personal del gobierno capitalino, donde Galindo Calderón aparece como “Subdirector B”, con una remuneración mensual bruta de 81,600 pesos. En la respuesta 0102000003319 sobre el personal de estructura de la secretaría, fechada el 25 de enero, Galindo Calderón aparece como director con un sueldo mensual neto de 32,005 pesos. Y asegura que la Unidad de Transparencia de la secretaría la dirige su hermano Kevin Iván.

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Morena aplica mayoría en Senado y aprueba dictamen de Guardia Nacional

En la redacción se incluyó el mando civil a partir de una coordinación y no una junta de comandantes, así como la temporalidad de 5 años.

Por Redacción, 2019-02-18 20:08

México.- Morena y su aliado, el Partido del Trabajo, aplicaron su mayoría y una vez que la oposición se levantó de la mesa de discusión del dictamen de Guardia Nacional, aprobó por mayoría la minuta enviada por los diputados, que ya incluye el artículo transitorio solicitado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, de acuerdo al presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Eduardo Ramírez, ya se incluyó en la redacción del dictamen que se construye en la Junta de Coordinación Política el mando civil a partir de una coordinación y no una junta de comandantes, así como la temporalidad de 5 años para que toda la guardia quede conformada por civiles.

La oposición se levantó de los trabajos de la mesa, una vez que Morena le negó la solicitud para instalarse en sesión permanente de las comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Segunda, en aras de avanzar en los acuerdos que se construyen en una mesa paralela encabezada por el coordinador Ricardo Monreal y representantes de la Secretaría de Gobernación y el Jurídico de la Presidencia.

El dictamen fue aprobado por los senadores de Morena y el PT por unanimidad, una vez que la oposición le dio el quórum para instalar los trabajos.

En entrevista Ramírez Aguilar, aseveró que este dictamen no es definitivo y sufrirá cambios a partir de este momento, con la intención de buscar acuerdos que permitan votar una nueva redacción el próximo jueves.

Aseguró que hay un 70% de avances “en materia política” y ya se aceptó la temporalidad de 5 años y un mando estrictamente civil, pues se elimina la palabra “junta de comandantes” por coordinación, encabezada por la Secretaría de Seguridad Pública.