La historia es muy sencilla: un pato descubre que va a morir un día. La muerte desde entonces existe para él hasta el día en que efectivamente muere. Un cuento para niños que golpea, sin embargo, a gente de cualquier edad. En Buenavista de Cuéllar, después de presentarse los Diablos de Tlacotepec, que danzaron ocupando todo un sentido de la calle principal, la gente estaba realmente siendo conmovida por la obra de teatro.

“Pato, muerte y tulipán” es una obra de teatro basada en la obra del ilustrados y escritor alemán Wolf Erlbruch, un cuento que habla sobre los ciclos de la vida, los cuales empiezan y terminan. Ayuda a aceptar y encarar la vida con menos angustia y temor”, dijo Daniela Arroyo, actriz que personifica al pato de esta obra, integrante de Proyecto Perla Teatro.

Caravanas en Buena Vista del Cuellar 1Los personajes de “Pato, muerte y tulipán” están hechos de materiales familiares. La muerte es una sábana blanca cuadrangular que en un extremo remata en una máscara y los otros están atados a los pies del actor. El pato es un muñeco de felpa. Cuerpo blanco, pico amarillo. Atrás el escenario lo forma una estructura que simula un libro enorme en una página está la silueta de una árbol, en otro está un estanque.

Apenas tres cuartos de hora por mucho dura la obra. En Buenavista de Cuéllar cae la noche y se preparan muchos para escuchar a Grupo Cañaveral. El numeroso público asistente aplaude en muchos momentos de la obra. No nos esperamos una obra infantil con tanta profundidad. La muerte es una compañera de viaje. Nuestra existencia es un ciclo en el que al final desaparecemos reintegrados al proceso de la vida, nos enseña.

“La verdad ha sido una obra muy afortunada. Su recepción ha superado las expectativas y ha resultado muy conmovedora y emotiva, porque cada quien tiene su propia muerte y su propia visión de la muerte. Muchas veces a los adultos nos agobia más este tema que a los niños, que lo toman con más naturalidad. Todo munid, finalmente está cerca de la muerte, por eso de alguna a otra manera nos enfrentamos con ella”, confiesa Daniela.Caravanas en Buena Vista del Cuellar 2

Sin duda los habitantes de Buenavista de Cuéllar presenciaron un espectáculo de gran nivel artístico. Los niños rieron durante la obra y al mismo tiempo motivó una reflexión sobre un tema tan persistente y muchas veces difícil como es la muerte. El festival de las Caravanas Culturales por la Paz aún no se acababa: después de “Pato, muerte y tulipán”, se presentó Grupo Cañaveral. Esta primera jornada del festival resultó ser una de las más concurridas de las Caravanas este año: la obra infantil y el concierto tuvieron una asistencia de 2000 personas aproximadamente.