ME LO CONTARON AYER

__________________________________________________________________________________

Al parecer la propuesta del gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores de que se legalice la amapola para uso medicinal y poder pacificar así ese violento estado, tendrá que esperar a que haya justicia y paz, según dijo hoy el presidente López Obrador. “Ese es un tema que atenderemos en su momento, primero la corrupción”, afirmó este día en la mañanera el presidente.

Y es que si bien, la propuesta hecha por el mandatario guerrerense está pensada como una herramienta de pacificación, López Obrador no la ve así. La visión que prevalece en el gabinete obradorista sobre los sembradíos de esa flor es la que ha vendido el general retirado Audomaro Martínez Zapata, quien ya fue una vez comandante de la región militar de esa entidad.

Audomaro quien ahora no sólo controlada a la Sedena, sino también la Guardia Nacional y lo que fuera el Cisen, no dio una buena batalla en Guerrero contra los carteles, siempre puso de pretexto que mientras ellos capturaban criminales, el entonces gobernador René Juárez ordenaba liberarlos. Durante esos años, la relación entre ambos personajes no fue nada buena, lo cierto que es que a partir del gobierno de René Juárez, la violencia criminal comenzó su escalada en Guerrero. El asesinato de su contralor José Manuel Armenta Villegas, nunca esclarecido, es un punto de inicio. Armenta Villegas fue asesinado con ráfagas de metralleta el 31 de julio de 2000 en la carretera federal Izúcar de Matamoros-Puebla, por encapuchados. Sobre la investigación del asesinato, el entonces delegado de la Procuraduría General de la República (PGR), Raúl Izábal Montoya, dijo que “es un caso muy complicado”, y nunca se esclareció. René Juárez, sus socios y aliados del PRD y el PRI, tienen mucha responsabilidad sobre la violencia que enluta todos los días a familias de Guerrero.

Aires de virrey

Al llamado súper delegado federal para Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval ya le encontró el gusto al poder en su expresión más rancia. Ahora con el pretexto del programa de fertilizante gratuito encabeza actos faraónicos con el gobernador Astudillo rodeado de decenas de funcionarios repitiendo las viejas usanzas del poder, todo lo contrario de la austeridad y sencillez que predica su presidente Obrador.

[caption id="attachment_326505" align="alignnone" width="1054"] La pantalla.[/caption]

Amílcar Sandoval supone ir en caballo de hacienda rumbo a la gubernatura del estado en el 2022, pero olvida que la distancia aún es larga, y en lugar de construir alianzas ciudadanas ha buscado el cobijo del gobernador con quien se pasea de evento en evento creyendo que así construye una buena imagen. Alguien debe decirle a este funcionario que hay varios y varias prospectos en Morena que van a competir por la candidatura llegado el momento. Así que está a tiempo para desinflar los aires de virrey que ahora ostenta, su petulancia ha llegado a tal grado que ahora no recibe ni a sus compañeros de partido, dicen.

Congreso opaco

En el Congreso local sigue la discusión entre los grupos parlamentarios opositores a Morena sobre la opacidad con que se manejan los dineros de ese poder estatal. Los supuestos ahorros por la austeridad fueron gastado en un tablero electrónico y pantallas digitales que costarán más de lo invertido porque requieren actualizaciones permanentes para seguir funcionando óptimamente. Quién sabe si eso lo tomaron en cuenta. Pasa lo mismo con el gasto poco eficiente en la comunicación social donde se repiten los mismos viejos esquemas. La diputada Mariana García Guillén había presentado una propuesta de ley para regular la comunicación social, esa ley quedó en el olvido cuando esta diputada bajó su activismo inicial; ahora ni siquiera se acuerda de su propuesta. Como sea, el asunto es que la opacidad continúa igual que siempre pero ahora justificada por el coordinador de los diputados morenistas, Antonio Helguera Jiménez, con el seudo argumento de que el PRI y el PRD tampoco fueron transparentes.

[caption id="attachment_326508" align="alignnone" width="1054"] Antonio Helguera.[/caption]

Acapulco, presupuesto raro

Con un atraso de varios meses, por fin la dirección de Planeación del gobierno de Acapulco presentó una propuesta de presupuesto para ser analizada por el Cabildo. La propuesta no difiere casi nada del anterior presupuesto del exalcalde peredista Evodio Velázquez, lo único que destaca es el aumento al DIF que dirige la hermana de la presidenta Adela Román, una entidad opaca que sólo sirve de caja chica para que se roben el dinero. Lo raro de este aumento es que contraviene las directivas del presidente Obrador que ha optado por desaparecer a nivel nacional esa entidad y trasladar la asistencia social a la Secretaría de Bienestar. El DIF duplica funciones y gasto que ya realiza la Sedesol, Salud y otras dependencias municipales. La asignación de 110 millones de pesos es una barbaridad que debe ser revisada, máxime que esa instancia no se ha distinguido por la transparencia.

En iguales circunstancias está la propuesta de presupuesto que se le asigna a la secretaría general, 262 millones; en 2018 su presupuesto fue de 177 millones. El aumento es considerable pues representa 84 millones de pesos. ¿Qué cosas nuevas presenta esa Secretaría para que se justifique el millonario aumento? ¿Cuáles son los proyectos, los programas novedosos que tiene para pedir ese incremento? Esas son preguntas básicas que deberán hacerse los regidores de la comisión de presupuesto para comenzar la discusión.

Pero hablando de regidores, para este grupo de 20 holgazanes que viven del presupuesto de Acapulco ajenos a cualquier transparencia, en el presupuesto se proyecta un gasto de 144 millones; 15 millones más que el año pasado que fue de 129 millones. ¿De qué manera se justifica este aumento? ¿Qué cosas nuevas hacen los regidores como para merecer este aumento? ¿No que con Morena se iban a reducir el salario?

Pero la cosa no queda ahí, también la oficina de Presidencia se propone un aumento de 10 millones de pesos. Están pidiendo para gastos este 2019, 107 millones de pesos. El año pasado el presupuesto fue de 97 millones. El presupuesto sólo fue entregado en calidad de propuesta, estará en manos de los regidores y síndicos ajustarlo a la realidad y a las promesas de austeridad y racionalidad hechas en campaña.