Chilpancingo, Guerrero.- Siete personas, entre ellas tres menores de edad y una bebé de una semana de nacida, habrían sido secuestradas en una vecindad cerca de la colonia centro del municipio de Chilapa, alertó un activista en Chilpancingo.

En conferencia de prensa, Silvestre Rodríguez Fernández, voceador invidente y líder de una organización de personas con discapacidad, informó a medios de comunicación sobre la detención y secuestro de su sobrino de nombre Gustavo Rodríguez Maldonado, el día de ayer en el municipio de Chilapa.

Junto con Gustavo fue levantada su pareja, Azucena Vargas –ambos menores de edad-, y el bebé de éstos quien recientemente cumplió una semana de nacida. De acuerdo con testigos, otras cuatro personas fueron sacadas por la fuerzas de la vecindad, entre ellas otra menor de edad.

Sobre los confusos hechos, Silvestre Rodríguez detalló que ayer por la tarde una familiar de Gustavo recibió mensajes de él en donde alertaba que a la altura del mercado de Chilapa fue detenido por policías estatales, mensaje que mostraron a los medios de comunicación.

-"Me tienen parado los estatales. Aquí en el mercado”, escribió Gustavo alrededor de las 3 de la tarde a una prima a través de Facebook Messenger.

-“Estás bien”, cuestiona la familiar a través de mensajes.

-“Sí pero me quieren llevar”, son los mensajes que muestran en una primera parte de las últimas conversaciones que tuvo el ahora desaparecido.

Luego de haber sido detenido, presuntamente por policías estatales en el mercado de Chilapa, el joven menor de edad fue escoltado a su domicilio de donde se llevaron a su cónyuge, a su bebé y a otras cuatro personas que vivían en la misma vecindad.

Sin embargo, los familiares de la víctima reconocieron que existe una segunda versión por parte testigos que afirman que Gustavo era escoltado por civiles armados y no por policías estatales.

En una segunda serie de mensajes, el ahora desaparecido alerta que está siendo llevado a la comunidad de Atzacoaloya, municipio de Chilapa conocido altamente por la presencia del grupo delictivo Los Ardillos.

“Me quieren quitar mi celular. Me llevan para “sacoaloya”, fue el último mensaje que envío Gustavo para después ya no aparecer ni su pareja.

Ante este crimen, el activista solicitó la intervención del gobierno del estado para ayudar a esclarecer los hechos, la presunta participación de policías, y dar con el paradero de los siete desaparecidos de Chilapa.

También dijo que desde la última serie de protestas que encabezó en Casa Guerrero, ha notado una persecución contra él por lo que reiteró su llamado a que las autoridades indaguen de manera inmediata los hechos y se deslinden responsabilidades.