El derecho a ser protegido contra cualquier forma de maltratado, abuso o explotación es explorado en el concierto escénico “Sinowi, la serpiente come niños”, que el próximo domingo ofrecerá el grupo de percusiones Raga Ensamble.

El espectáculo, que se presentará en La Capilla (Coyoacán), está basado en un libro de Felipe Garrido y habla de nuestras raíces y de cómo convivimos entre pares y con la naturaleza.

Es una historia hermosa y al mismo tiempo conmovedora, que llega a los niños y los hace pensar sobre su toma de decisiones a favor del medio ambiente y su relación con el mundo que les rodea, destacan sus promotores.

La leyenda cuenta que Sinowi, la gigantesca serpiente, llegó un día al río cercano al pueblo. El monstruo habló con el viejo Chamán y le pidió comerse a todos los niños del poblado para no terminar con todos sus habitantes.

La decisión del Chamán fue fatídica. Al pasar el tiempo, cuando todos creían que la maldición había terminado, descubren que el hambre de Sinowi no tiene fin y alguien tiene que acabar con ello.

A través de diferentes instrumentos de percusión, en sus diferentes tonalidades, se cuenta esta emocionante historia en la que el público se sorprende y queda atrapado porque las percusiones son sonidos primigenios y literalmente llegan al corazón de la gente.

“En Sinowi, la serpiente come niños” actúa Xóchitl Galindres; la música es de Antonio Fernandez Ros, Tomás Barreiro y Raga Ensamble; adaptación y dirección de Hugo Arrevillaga.

Raga Ensamble, conformado por Ernesto Juárez, Edwin Tovar y Kaoru Miyasaka, es un referente obligado dentro del quehacer artístico de este país. Sus integrantes conforman un singular conjunto de cámara, cuyos miembros entablan un genuino e inteligente diálogo musical.

Destaca por conformar un repertorio para trío, formato que no es muy común, pues generalmente los ensambles de percusiones funcionan como cuarteto.

Sus integrantes han optado por hacer música contemporánea porque les permite arriesgarse. Con las percusiones por ejemplo, van desde lo más pequeño como un crótalo hasta un bombo o una marimba y pasan por todos los rangos dinámicos y todos los matices.

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