Integrantes de la corriente perredista Nueva Mayoría criticaron las políticas del presidente municipal de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, en temas de seguridad y el recién anunciado aumento al servicio de agua potable.

Dirigentes y militantes ofrecieron una conferencia de prensa este día para presentar a sus integrantes municipales y estatales, y tomar postura respecto al gobierno que encabeza Leyva Mena, el cual señalaron, está tomando medidas equivocadas para devolver la gobernabilidad al municipio.

Juan Manuel Hernández Gardea, dirigente estatal de Nueva Mayoría, criticó la estrategia en materia de seguridad del ayuntamiento capitalino a través del programa Vecino Vigilante, para que los ciudadanos coadyuven en la vigilancia de sus colonias y casas.

Dijo que el alcalde no “puede echarle la bolita” a los ciudadanos en este tema, cuando existe un cuerpo policiaco y recursos millonarios para que sea la autoridad la encargada de garantizar la seguridad pública.

“Esa estrategia del alcalde, de echarle la bolita a los ciudadanos, es equivocada, se pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos. Un ciudadano no se puede enfrentar a un delincuente porque el ciudadano tiene familia y patrimonio que pudiera estar en riesgo, quisiéremos saber cuál es la estrategia seria que se tiene con el cuerpo de policía preventivo que el ayuntamiento tiene a su cargo para abatir la inseguridad en el municipio; cuál es el grado en cuanto a los exámenes de confianza, a los requisitos que hoy se piden a nivel nacional para integrar los cuerpos policiacos”, criticó.

En su oportunidad, Antonio Gaspar Beltrán solicitó de manera pública que se transparenten los “más de 10 millones de pesos para seguridad”, porque la estrategia para disminuir los índices delictivos en el municipio “hoy se trata de pasar a los ciudadanos”.

El programa Vecino Vigilante ha logrado la detención de delincuentes comunes, quienes en la mayoría de los casos son golpeados hasta ser entregados a las autoridades; sin embargo, delitos como delincuencia organizada, secuestros y asesinatos van a la alza en la capital guerrerense, considerada por  el Gabinete de Comunicación Estratégica como la peor ciudad para vivir en México.

Nueva Mayoría también criticó el aumento a los servicios de agua potable en Chilpancingo, y llamó al presidente, Marco Antonio Leyva Mena, para que reconsidere la medida. Francisca Ramírez propuso que sea publicada la lista de deudores del servicio de agua potable, y los morosos sean obligados a pagar, “en lugar de andar subiendo los impuestos”.