El obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi, afirmó que hoy a las 12:00 horas, serán liberados 70 detenidos, principalmente indígenas y mujeres, ante la llegada del Papa Francisco y como un signo de gracia y misericordia.

Entrevistado en la puerta principal del Centro Deportivo Municipal, señaló que no se trata de un acto político, sino de un evento humanitario, ante la llegada del Pontífice, quien “quiere libertad para todos”.

“Estoy esperando aquí, donde celebrará la liturgia el Papa, porque traerán el Cristo Negro que tengo en mi capilla, similar al de Tila, que llegará en unos momentos para ser instalado en este lugar, junto con una imagen de la virgen de Guadalupe y otra de Juan Diego”, resaltó.

El obispo comentó que a San Cristóbal de Las Casas, en el sureño estado de Chiapas, llegarán cercan de seis mil fieles para estar en la visita del papa.

Ante la pregunta del porcentaje de los preparativos para este acontecimiento, dijo que el 99.9 por ciento ya esta concluido y que en este momento se instalan figuras de tigres, jaguares, gallos, más de 20, que representan el símbolo de la vida y la abundancia de fauna y flora que existe en esta entidad.

Desde lejos se observa el templete para la misa, que ya esta instalado, mientras que elementos de la Marina y de la Policía Federal ya resguardan las instalaciones del Centro Deportivo Municipal.

El Obispo de San Cristóbal expuso que la visita del Papa es para estar con los indígenas, que se viva más el evangelio, que no haya más fracturas y que exista armonía en la diversidad de culturas.

Sumamente emocionado, Arizmendi expuso que esta visita no obedece a una solicitud de él, ya que lo conoce desde 2007, el Papa viene por los indígenas y "le pedí que visite la tumba de Samuel Ruiz, sin duda hará una breve oración en memoria de quien luchó por nuestros hermanos”.

“Dios nos está ayudando mucho”, comentó el obispo a Notimex, “estoy muy contento, estoy exultante de gozo y esperanza”, anotó.

En el altar estará una representación de la pirámide de Palenque, y otra más de las Cascadas de Agua Azul, “porque Jesucristo fue fuente de agua viva”.

Comentó que el papa firmará aquí un decreto que se acordó en Roma, para usar las lenguas indígenas en la celebración de la liturgia, pero sólo en nahuatl, ya que mil 500 mexicanos aún lo hablan, porque zotzil y zetzal ya se había determinado su uso en las misas.

Notimex