#Guerrero

Lilia Marino, la última chica a go gó de Acapulco

Por Óscar Basave Hernández, 2015-05-16 14:38

Bailó en lo que fue la primera discoteca de América Latina, el mítico Tequila a go gó, en la época dorada, la del glamur, del jet-set, de los artistas de Hollywood

Fotos de Pedro Pardo

El Tequila a go gó estaba en el finisterre acapulqueño. Allá por donde ahora está La Diana. El Tequila estaba frente al hotel Hilton, lo que ahora es el Emporio. Era el final del territorio acapulqueño, después de ahí la nada, comenzaba la terracería.

 

Allí, en el fin de Acapulco, estuvo el inicio de una leyenda ahora conocida como la época dorada, la del glamur, del jet-set, de los artistas de Hollywood, de los adinerados, y de la primera discoteca y el primer DJ de América Latina, Agustín Martínez.

De los testigos presenciales de ese Acapulco de leyenda existe aún una “chica a go gó” que se convirtió en cantante, y en “la novia de Acapulco”, gracias a un éxito de radio: “Y yo”.

Lilia Marino se llama y todavía canta y ánima. Se anima y promueve la fe por el Acapulco que la vio nacer, y ella a su vez, lo vio nacer como centro turístico. “Es algo hermoso recordar esos tiempos, los añoro”, dice en un descanso de su trabajo como cantante.

Lilia es popular, la gente de la pozolería donde canta se acerca a saludarla y a despedirse de ella durante la entrevista. Antes tenía una pozolería propia llamada La Mansión Bohemia de Lilia Marino, allá por Caleta, pero la cerró, ahora la encontramos, cita de por medio, en una ubicada en la avenida Costera. El tema la emociona, evidentemente. Ella trabajó en el Tequila a go gó, la mítica discoteca que fue la primera que ofreció música grabada en América Latina.

“Es algo muy hermoso recordar esos tiempos, tuve el privilegio trabajar desde los 15 años; trabajé con grandes luminarias en la primera discoteca de América Latina que fue el Tequila a go gó donde míster Acapulco, Teddy Stauffer, nos dio esa oportunidad, tanto a mí como a mis hermanas, María Antonieta, Marina Marino, y su servidora. Marina bailó una pequeña temporada, yo cinco años, fue una experiencia inolvidable”, dice en cuanto se le toca el tema de la entrevista.

Durante la década de los sesentas, la moda era  a go gó: minifaldas, medias de malla, bikinis, pantalones acampanados y a la cadera, en telas estampadas, rayadas o cuadriculadas; hot pants, mezclillas, zapatos de charol, largas botas de tacón, plataformas, cinturones anchos, blusones estampados.

Las chicas a go gó surgieron casi al mismo tiempo que las discotecas, o los lugares llamados go go places. “En Acapulco, el Tequila a go gó es el primer establecimiento en América Latina de música disco. Instalado donde antes estuvo el centro comercial El Patio”, cuenta Lilia.

Anituy Rebolledo, cronista acapulqueño describe en uno de sus textos el Tequila a go gó: “Se trata de un salón amplio de altas paredes desnudas que arropan celosamente el sonido como elemento capital de la nueva experiencia. Lo proporciona un equipo sonoro extravagante venido directamente de Alemania. Su pureza y fidelidad impactan gratamente por desconocidas hasta entonces. El nuevo sistema dará vida necesariamente a los encargados de operarlo. No otros que los hoy celebrados disc-jockey, autores con sus mezclas y fusiones del éxito de las empresas. A propósito, los DJs acapulqueños, son ubicados por mundanos conocedores entre los mejores del mundo. Por aquel entonces no estarán a la vista de la concurrencia, sino encerrados en un cubículo del primer piso”.

Stauffer instalará lo que para unos son las jaulas y para Lilia Marino la vitrina: “una enorme vitrina, como aparador”, un espacio cuyo frente de cristal era el lugar para las bailarinas. De ese lugar queda en el recuerdo el sensual baile que brinda Ana Martín en la película “Acapulco a go gó”, que aún se puede ver en Youtube, bailando el bule bule. Ubicado en el segundo piso del establecimiento, las vitrinas eran el lugar para que las bailarinas danzaran por tiempos. Entre las famosas “chicas a go go” estaban Elba Aponte, Emma y Lucy Barreto y las hermanas Marino, María Antonieta, Marina y Lilia.

“Eran colas de gente para entrar al Tequila”, recuerda Lilia. Su ingreso como bailarina fue precedida por una visita con amigas y amigos: “Llegamos una noche y vimos una vitrina, y en ella bailaban señoras. Nosotros llegamos como cualquier otro parroquiano, a bailar a divertirnos. De repente, nos dice el señor Chupetas (Raúl García, conocido también por ser un clavadista de La Quebrada): ‘Dice el señor Stauffer que si quieren subir a bailar’. Creo que nos estuvieron observando bailar en la pista, no lo pensamos dos veces y nos subimos a bailar”.

Lilia explica que bailó durante cinco años hasta que se casó en 1978. Pero para el Tequila a go gó, en dos o tres años más comenzó la competencia con otros centros nocturnos como el Armando´s le club, el Whiskey a go gó, El Tiberios.

Actores, moda y luminarias en un vocho

Al Tequila a go gó asistían las luminarias de Hollywood, de ahí viene lo mítico de esa primera disco en Latinoamérica y el nacimiento de Acapulco del que se menciona cuando se habla del glamur y del jet set. Los grandes actores del momento, los considerados galanes y las consideradas más bellas.

Entre ellos se contaban Sean Connery, Brigitte Bardot, Liz Taylor y Eddie Fisher, Rock Hudson, Farrah Fawcett, Frank Sinatra, Joan Collins. Lilia Marino dice que de esos habituales visitantes del centro nocturno aprendió mucho sobre moda, y cita que veía a Jean Paul Belmondo, Jean Mansfield, “muchos artistas de esa época”.

“De ahí aprendí a vestir, creo que me visto más o menos presentable, pude ser diseñadora de costura, porque fue una experiencia muy bonita”, recuerda.

Recuerda que los trajes de las mujeres de esa época eran muy vistosos: “trajes largos, con turbantes, sus cabelleras muy bien arregladas”, mientras que los varones llegaban de “camisa manga larga, blancas, con cuello mao, pantalón blanco, zapatos blanco, añoro ver eso, la verdad”.

A la semana, Lilia ganaba mil 500 pesos por bailar, de esa ganancia, su mamá le daba a ella y a sus hermanas 150 pesos. “Todos los sábados estrenábamos. Nos alcanzaba y nos sobraba. Entre semanas dibujábamos los vestidos que traían las modelos. Le llevábamos el dibujo a la modista y nos hacía los vestidos que nosotros habíamos copiado. Salón de belleza para arreglarnos y todo eso, con 150 pesos y nos sobraba. De ahí compramos un vochito”.

De las anécdotas de ese entonces, Lilia rescata la vez que “tuve la fortuna de darle un raid en mi vocho a Tony Curtis y a George Hamilton. Eso nunca se me olvida, pero no lo platico porque van a decir: ¡ay, esta Lilia está exagerando!”.

No hay equivalente actual para el Tequila a go gó

para entrevista de lilia marino-Agustin Martinez, primer DJ de latinoamérica
Agustín Martínez, primer DJ de Latinoamerica. Foto. The best music in town

La pregunta es casi obligada: ¿cuál sería el equivalente al Tequila, hoy en día? Marino piensa, escarba en la memoria, hace cálculos y dice: “Ya no soy noctámbula y menos de discotecas. La verdad que lo disfrute, pero me encanta saber que hay vida nocturna en Acapulco. Comparado con el Tequila a go gó ninguna, están muy estilizados, muy modernas, el Tequila era diferente a lo de hoy, las sillas de maderas, un poco a bar, un poco a centro nocturno, no he vuelto a ver nada igual. El señor Teddy trajo lo más reciente de Europa”.

Lilia Marino es hija de Vicente El Che Marino, un cantante que llegó a ese reciente destino turístico a trabajar en El Bum Bum, de Beto Barney. Cuando ella y sus hermanas comenzaron a bailar en el Tequila, su papá iba por ellas, El Che Marino ya trabajaba en El Zorro, ubicado donde ahora se encuentra El Zorrito.

De bailarina a cantante

De bailarina, chica a go gó, Lilia Marino cuenta que pasó a ser cantante después de un receso por su primer matrimonio. Fue por su unión que dejó la vitrina del Tequila, y precisa: “Salí de blanco, a pesar de ser chica a go gó, aunque todos pensaban lo contrario. La boda se hizo en la parroquia de Mozimba, donde era catequista. La comida se hizo en un restaurante suizo que había en el centro comercial El Patio”.

A la postre se divorció, cinco años duró el matrimonio, entonces se fue a la ciudad de México donde comenzó su carrera como cantante. Un oficio que había dejado pendiente desde que una maestra suya, María Esther Alarcón, la animó a ejercer su voz. Lo hizo en el Distrito Federal, sin embargo, “como me quería comer el mundo”, los compromisos, dice, la hacían desayunar, comer y cenar en su carro, tuvo problemas de salud, con una parálisis facial que la dejó fuera de circulación por dos años. Por ese entonces regresó a Acapulco.

Lilia y Maritoña. Foto. The best music in town

Con cierta tristeza dice que la muerte de El Che Marino la llevó “a una depresión muy fuerte. No quería bailar, no quería cantar, no quería nada”, todo eso, pero la necesidad de tener trabajo la ubicó como subdelegada de la Asociación Nacional de Actores en Acapulco, de donde la sacó Arnulfo Erazo, “un gran maestro que tenía una trayectoria. Él me busca en las oficinas de la ANDA y me dice que necesita una cantante para su grupo Hielo Seco. Imagínate yo era solista. Había trabajado como solista en México y ahora lo haría con un grupo, pero nunca se deja de aprender. Y que me integro al grupo Hielo Seco. Comenzamos a trabajar en El Princess, que estaba en su apogeo, en el hotel Presidente, en el Fiesta Americana, recorrimos los hoteles de cinco estrellas, para mí fue una experiencia waooo”.

“Participé muchos años en Hielo Seco, cantando en inglés canciones de Barbra Streisand, Frank Sinatra; aprendí a cantar en inglés, en italiano, cantaba tangos, todo eso en los 80. Más tarde, en los 90, comencé como empresaria con la pozolería La Mansión Bohemia de Lilia Marino”.

Pude ver el nacimiento de Acapulco

‑Entre esa época, la de cuando comenzó a bailar y después a cantar, ¿cuál es la diferencia que usted ve ahora?

“El gran turismo que ya no se ve. Tuve la fortuna, la bendición de tener ese turismo después en La Mansión Bohemia. Iba público extranjero porque nos hacían reservaciones de hoteles de Punta Diamante”.

“Gracias al señor que me permitió ese tiempo maravilloso de Acapulco, me permitió conocer el nacimiento de Acapulco. La Costera terminaba en La Diana y lo demás era terracería. El Tequila era la última disco, enfrente del hotel Hilton, lo que ahora es el Emporio, ahí estaba el centro comercial El Patio. Luego empezó el Armando Le Club’s, luego El Taj Mahal. Hermoso, hermoso”.

La mente de Lilia Marino viaja, se le agolpan los centros nocturnos en los que trabajó, se le pide la ubicación: “Ah, de veras eres joven” repara y ubica: La Llave, se encontraba donde está el hotel Arbela, El Zorro en El Zorrito, El Cachún Cachún, en donde ahora está Deportes Martí.

La transición de Acapulco tiene mucho que ver con esta fantástica mujer. Hace algunos años bailaba a brinquitos en vestidos cortos o minifaldas, era una chica a go gó en la primera discoteca de América Latina. Hoy viste vestidos por debajo de la rodilla, muy elegante. Pero su esencia sigue siendo la misma, ser el alma de la fiesta en una ciudad que se vive siempre hasta el amanecer.

#Guerrero

Muere maestro jubilado de la UAGro tras golpiza durante asalto

El docente Carlos Gregorio Villamarino fue agredido con violencia cuando le hurtaron su camioneta en un supermercado de Chilpancingo.

Por Luis Jijón León, 2019-06-15 09:06

Chilpancingo, Guerrero.- El exdirector de Planeación y Desarrollo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) y maestro jubilado, Carlos Gregorio Villarino Ruiz murió anoche en un hospital a causa de los golpes que recibió durante el robo con violencia de su camioneta en el estacionamiento de un supermercado al sur de Chilpancingo.

En redes sociales, maestros y estudiantes de la UAGro condenaron el asesinato del maestro y exigieron a las autoridades garantizar la seguridad.

“Indignación y mucha tristeza. Producto de un asalto con violencia el maestro y amigo estuvo luchando por su vida y está noche murió”, escribió una catedrática de la Facultad de Comunicación y Mercadotecnia.

Otro maestro dijo: “Descanse en paz Carlos Gregorio Villarino Ruiz. Una víctima más de la inseguridad imparable en la capital. Mi solidaridad para su familia esperando que Dios les dé fortaleza”.

“Murió un gran hombre Carlos Gregorio Villarino Ruiz, a causa de las lesiones sufridas en un asalto”, comentó otro usuario.

Consultado, un maestro explicó que Villarino Ruiz fue víctima del robo con violencia de su camioneta en el estacionamiento de la tienda Walmart al sur de la capital y fue golpeado «brutalmente hasta dejarlo en coma».

No es la primera vez que universitarios son víctimas del robo de vehículo en Chilpancingo. El 22 de marzo el exrector de la UAGro, Ramón Reyes Carreto fue asaltado y golpeado por desconocidos quienes le robaron su camioneta cuando llegaba a su domicilio.

Hace dos semanas, el rector Javier Saldaña Almazán denunció los asaltos a universitarios luego de cobrar las becas. Uno de los robos  se registró en el transporte público.

A nueve meses del gobierno de Antonio Gaspar Beltrán no ha implementado ninguna estrategia en materia de seguridad en Chilpancingo.

#Guerrero

Delegado regional y alcalde cumplen 24 horas retenidos por campesinos

La retención se debe a la tardanza en entrega del fertilizante. Amílcar Sandoval asegura que nadie se quedará sin recibirlo.

Por Alejandro Ortiz, 2019-06-14 18:13

Chilpancingo, Guerrero.- Durante más de 24 horas han sido retenidos por campesinos de la Montaña, el delegado regional del gobierno federal, Julio Lázaro Bazán, y el presidente municipal de Zapotitlán Tablas, Joaquín Luciano Rosendo.

Campesinos del municipio de Zapotitlán Tablas y sus comunidades, retuvieron desde ayer a los funcionarios ante el incumplimiento de la entrega de fertilizante.

Ante la falta de respuesta por parte de las autoridades federales para entregar el abono a productores, los manifestantes han amagado con obligar al alcalde y al delegado regional del gobierno federal a caminar descalzos hasta la localidad de Tlatlauquitepec, y bloquear la carretera federal Chilpancingo-Tlapa.

De manera extraoficial trascendió que esta tarde acudieron agentes de gobernación a Zapotitlán Tablas, para dialogar sobre la retención de funcionarios, sin embargo también habrían sido retenidos por los enardecidos campesinos.

A través de su cuenta de Twitter, el superdelegado del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros afirmó que sí hay fertilizante en las bodegas y reiteró que ningún productor se quedará sin ese insumo.

«Seguimos trabajando y aumentando la entrega de #fertilizantegratuito, frente a los rumores y la desinformación tendenciosa.

Hay ya fertilizante en todo Guerrero y seguirán fluyendo miles de toneladas diarias», escribió.

#Guerrero

Acuerdan construir obras con recursos del ramo 33 en San Luis Acatlán

Esta semana un grupo de indígenas raptó a policías y funcionarios del ayuntamiento de San Luis Acatlán para exigir dinero para realizar obras.

Por Redacción, 2019-06-14 17:59

San Luis Acatlán, Guerrero.- Luego de una mesa de diálogo y firmar una minuta de acuerdos, entre los que se contempla la construcción de obras con recursos del Ramo 33, concluyó este viernes el conflicto que existía entre habitantes de la localidad de Pueblo Hidalgo y el gobierno municipal de San Luis Acatlán.

Como parte de los acuerdos signados ante el gobernador Héctor Astudillo y el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Ramón Navarrete, está que los pobladores regresarán mañana 40 armas, patrullas de la Policía Municipal y un camión recolector de basura al alcalde de San Luis Acatlán, Ricardo Morales.

La reunión para dar solución al conflicto de Pueblo Hidalgo se celebró en las instalaciones de la Promotora Turística, en esta ciudad.

El mandatario estatal y el presidente de la CEDH firmaron como testigos de honor el documento de acuerdos.

Por su parte, el alcalde de San Luis Acatlán, Ricardo Morales, agradeció la intervención del gobierno del estado para que se llegara a buenos acuerdos «y poder caminar sobre la ruta de desarrollo que se ha planteado, por lo que de inmediato se dará atención a los trabajos».