En unas pocas semanas, el eslogan: lo nuevo es mejor, que usara Evodio Velásquez Aguirre durante su campaña por la presidencia municipal de Acapulco, que finalmente ganó, podría pesarle demasiado y orillarlo a un mal comienzo de gobierno.

Evodio Velázquez logró conquistar al electorado acapulqueño prometiendo un cambio radical en la forma de hacer política y en la gestión de gobierno. Prometió que al frente del gobierno de Acapulco habría una nueva generación de servidores públicos, con capacidad y eficacia. Por eso reiteró siempre que lo nuevo era mejor; una frase que por sí misma promete.

Evodio

Lo que pasa es que don Evodio no podrá cumplir con lo prometido, y desde el arranque decepcionará a quienes lo eligieron. Hasta donde se sabe, el alcalde electo de Acapulco no ha podido resistir las presiones y chantajes de los líderes del PRD que compitieron para distintos cargos de elección popular y perdieron.

En esta lista de candidatos perdedores están Víctor Aguirre que compitió por una diputación local por el distrito nueve de Acapulco y perdió; también está Avelina López Rodríguez que compitió por el distrito cuatro y perdió; le sigue Lucina Victoriano Aguirre, distrito tres; y Rosario Herrera, en el distrito cuatro, ambas perdedoras. No obstante, pese a no haber aportado los votos suficientes para que Evodio Velázquez ganara holgadamente, ahora están exigiendo espacios destacados en el nuevo gobierno con el sobado argumento de que si no les da chamba, sus corrientes y grupos le negaran su apoyo para cualquier elección a futuro.

Lo que esos líderes perredistas que están presionando a alcalde electo no ven, o no quieren darse cuenta, es que si Evodio falla como alcalde en Acapulco no habrá otra elección en la que puedan competir. Acapulco es el único bastión que le queda al PRD en Guerrero y es la única oportunidad que tiene ese partido para reivindicarse socialmente luego de arrastrar la tragedia de Iguala y los malos gobiernos como el de Ángel Aguirre.

Ninguna de esas corrientes perredistas tiene la calidad moral, ni el sustento social como para exigir nada a Evodio Velázquez, por lo contrario, por su propio bien, por su propia sobrevivencia política, deberían hacerse a un lado y dejar que el nuevo alcalde designe a sus funcionarios, no en función de cuotas partidistas, sino en función de hacer el mejor gobierno para que los ciudadanos que han perdido la confianza en el PRD tengan un motivo real para apoyarlo en futuras elecciones. De otra manera, será imposible que el nuevo alcalde pueda cumplir con lo prometido y el gobierno de Acapulco volverá a ser otra decepción para todos y todas como lo fue el gobierno de Luis Walton Aburto.

Lo nuevo es mejor, slogan asociado al alcalde electo, quedará como una simple ocurrencia de campaña cuando en las próximas semanas los ciudadanos vean que en el equipo de entrega recepción del nuevo alcalde aparecen nombres como el de Víctor Aguirre quien ha exigido como si fuera cuota mafiosa la dirección de Planeación, en la misma línea está la exigencia de la hermana de la ex candidata a la gubernatura, Beatriz Mojica, Teresa Mojica, quienes reclaman como derecho propio la Secretaría de Desarrollo Social; la secretaría General del ayuntamiento es exigida por Everardo García, uno que fue secretario privado y cómplice de las trapacerías de Ángel Aguirre; Abelina Rodríguez, también quiere Sedesol, y así etc., etc.. Nombres y rumores abundan, pero lo que es cierto, es la presión que están ejerciendo los perdedores sobre Evodio Velázquez, y eso no sería cuestionable, si la historia fuese diferente y el PRD estuviera rebosante de buena opinión, y tuviera para despilfarrar como pasó hace algunos años cuando se dieron el lujo de colocar en los principales cargos públicos a más que individuos ineptos, verdaderos estúpidos que fueron mermando con sus acciones la confianza de los ciudadanos. Hoy esos estúpidos ambiciosos quieren estar otra vez en lo último de gobierno que le queda a ese partido y acabar de una vez por todas con las esperanzas de hacer una buena gestión de gobierno que esté a la altura de las expectativas ciudadanas. Lástima por don Evodio si los augurios se cumplen.

No hay duda que el alcalde electo tiene buenas intenciones para Acapulco, pero esas intenciones no serán suficientes si comienza su gobierno con los perdedores, o acatando las recomendaciones de los líderes de las podridas corrientes del PRD que presionan para colocar en los principales cargos a recomendados sin ninguna capacidad, ni experiencia más que la de ser gatos de esos líderes, de ser así, cualquier otra perspectiva que tenga Evodio Velázquez estará condenada al fracaso.

Lo que Acapulco necesita es un gobierno, no de líderes perredistas improvisados como funcionarios públicos, sino verdaderos profesionales de las políticas públicas, una nueva generación de gestores de gobierno con reconocida solvencia moral y social, que generen la confianza ciudadana que ha perdido a raudales el PRD, por construir gobiernos con base a cuotas de corrientes políticas y no en las capacidades. Evodio Velázquez tiene hoy la oportunidad de hacer el mejor gobierno que haya tenido Acapulco; tiene la oportunidad de salvar lo que queda de su partido, haciendo un buen gobierno, o terminar de hundirlo aceptando que en su gabinete metan mano los líderes de las corrientes perredistas.

Aparte de seleccionar un gabinete ejemplar, el alcalde electo de Acapulco debe atender prioritariamente el asunto de la recaudación. Acapulco es un municipio quebrado desde que lo dejó así el priísta Manuel Añorve. Luis Walton con su probada ineptitud no pudo rescatarlo y se lo entregará con un enorme boquete financiero. Para lograr una eficiente recaudación Evodio tiene que automatizar lo más posible los pagos, generar plataformas electrónicas para que desde las multas de tránsito, hasta los pagos de derechos sean realizados desde cualquier equipo móvil; una de las razones por la cual la gente no paga el predial es por la molestia que implica ir a perder tiempo haciendo colas para pagar, cuando esa acción ya es posible hacerla desde el celular. Lo mismo el pago por multas de tránsito y permisos. El gobierno electrónico, o gobierno on line, es una de las prioridades que tiene el nuevo alcalde si quiere comenzar con el pie derecho. Lo demás ya se verá.