En esta ocasión me encontraba en un dilema: hablar del repudio de los mexicanos en Francia a la visita de Enrique Peña Nieto o de lo que sucede en Grecia. Pero, pensándolo mejor, las dos cosas están relacionadas : Grecia, con Alexis Tsipras a la cabeza, le ha dado al mundo una lección de democracia y dignidad. Dignidad y espíritu democrático que le hacen falta tanto a EPN como a François Hollande. El primero visitará Francia el 14 de julio próximo, día de la "Revolución Francesa y de los Derechos Humanos", en lo que sin duda será la visita más repudiada y vergonzosa de un jefe de estado mexicano al país galo. Las acciones de protesta han comenzado ya y se prevé una marcha para el 12 de julio en las calles de París, manifiestos y declaraciones en contra en Burdeos, Marsella etc. Esta situación vergonzosa no es la primera para un gobierno francés que se ha convertido en simple representante de ventas de su industria armamentística y que ya, el 14 de julio de 2008, recibía, en lo que el periódico Libération llamó "el palco de los dictadores", al sirio  Bachar el Assad, el tunecino Ben Alí y el egipcio Hosni Mubarak. Este año aún no sabemos qué otros sátrapas acompañarán a Peña Nieto en el palco de la ignominia, lo que sí es seguro es que a EPN no se le quiere y que las razones sobran.

untitled-6[1]EPN vuelve a Europa (con su nuevo avión ya viene casi cada dos meses), en un marco de crisis dentro del cual  se está dando un intento de golpe de Estado financiero contra Grecia con el riesgo de que se provoque un "efecto Ouzo" por comparar con nuestro tristemente célebre "efecto Tequila" de 1994. Sólo que (por muchas razones además de las diferencias de dignidad), Grecia no es México y como lo subraya Raúl Zibechi, "Grecia [tampoco] es Argentina" (http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=8137). Cada país tiene sus propias coyunturas y circunstancias. En el caso griego influyen, además de los factores económicos, retos y riesgos geopolíticos que la acercan quizá históricamente más de Cuba que de Argentina.

Me explico (corriendo el riesgo de que me corrijan los especialistas): hasta donde yo sé, al triunfo,  la revolución cubana tenía más influencia de Martí que del comunismo. De hecho, poco después del triunfo de la revolución, Fidel Castro afirmaba que no eran comunistas y viajó a Estados Unidos a explicarse en la Ceremonia de Apertura de las Naciones Unidas en 1960. Eisenhower ni siquiera lo recibe e incluso el dueño del hotel donde debía alojarse la delegación cubana decide echarlos para evitarse problemas. La delegación termina quedándose en el, ahora famoso, Hotel Theresa y es precisamente ahí donde se reúne por primera vez con Nikita Kruschev iniciando así a posteriori, su relación con los soviéticos. Alexis Tsipras tampoco es comunista, es un ecosocialista, y ha intentado negociar la permanencia en la Unión Europea de manera seria, y responsable, pero sobre todo, respetuosa del mandato que le dio el pueblo griego. Francia y Alemania no los pueden sacar así nada más, porque Grecia forma parte de la OTAN y posee además (paradójicamente debido a la compra obligada de armas a esos mismos países), uno de los ejércitos mejor armados del mundo. A eso se refiere, en parte, Raúl Zibechi: "Grecia es una pieza geopolítica clave para la OTAN. Una eventual alianza entre Atenas y Moscú sería un dolor de cabeza para el Pentágono y una grieta en el bloqueo occidental a Rusia".

Un diplomático cubano me comentaba hace unos días que el impacto y las consecuencias económicas sociales y hasta psicológicas del bloqueo gringo a la isla, han sido sin duda mayores que las de los intentos de invasión militar y que al pueblo cubano no le quedaba más que resistir con dignidad, lo que hicieron (más allá de los bemoles y claroscuros) de manera ejemplar. Al pueblo griego hoy también le toca resistir ante un asalto que, en palabras de Yannis Varoufakis (ex ministro de finanzas de Tsipras): "no se da con tanques como en 1967, sino a través de los bancos". Hablar de un Golpe de Estado Financiero en Grecia no es mera fórmula retórica: los gringos y la Troika están utilizando a los bancos para desestabilizar y tirar al gobierno de Tsipras porque temen que termine acercándose a los países del BRIC (Brasil, Rusia, India, China). Quieren ponerlo entre la espada: aceptar un acuerdo que vaya contra sus promesas de campaña y divida a su partido, y la pared: tener que declarar la bancarrota y dejar la zona euro sin poder preparar la salida lo que puede provocar caos en el país, pero en ambos casos, Tsipras caería y queda como traidor ante la opinión pública griega.Grecia

Este es el panorama y el contexto en el que llega EPN a París a vender lo que queda de México, a sabiendas de que, parafraseando a Charles de Gaulle: "los Estados [...] no tienen amigos, tienen intereses". ¿Estamos en los inicios de la "Nueva Guerra Fría"? o, como lo temen algunos ¿al borde de una tercera Guerra Mundial? En todo caso, cuánta razón le asistía al insigne Ricardo Flores Magón cuando insistía en que: "No son los rebeldes los que crean los problemas del mundo, son los problemas del mundo los que crean los rebeldes". La dignidad está pues en la lucha y la resistencia de los pueblos en rebeldía y no en la voz de politicastros mediocres metidos a comerciantes de armas.