#Opinión política

López Obrador, Oda Tropical a dos voces

Sin la influencia del poeta tabasqueño Carlos Pellicer, probablemente la idea de la cuarta transformación no hubiese llegado.

Por Jeremías Marquines, 2018-11-30 15:36

Dice Gabriel Zaid que el poeta tabasqueño Carlos Pellicer creyó siempre en una patria perfecta, producto de una transformación social que superara todos los egoísmos. Quizá por eso López Obrador lo tomó como ejemplo y modelo porque dijo que el poeta “era un socialista guadalupano, un socialista cristiano”.

Carlos Pellicer afirmaba: “hasta que muera seguiré luchando por la causa de los campesinos en México, queramos o no, las cosas cambiarán a favor de los desheredados. Y digo esto porque siempre he creído que sin el sentimiento de la esperanza, fundado en la justicia y en la belleza, la vida no tiene sentido”.

En una época en que las ideas progresistas estaban vetadas en México, Carlos Pellicer fue un necio. Fue a la cárcel dos veces por activismo político; se mantuvo inamovible en su compromiso social más allá de la poesía: siempre solidario con las luchas de los pueblos latinoamericanos. Siendo senador priista, fue un renegado, un atípico. Creyó en un priismo socialista, creía en la austeridad franciscana como práctica de vida, en la conciencia histórica del pasado ancestral y, como el cura Morelos, buscó moderar tanto la opulencia como la indigencia, por eso se asumió como el senador de los indígenas chontales en un tiempo en que hacer esto no era “políticamente correcto”. “Pienso que estaré en mejor posición para luchar por la causa de los campesinos”, aseguró.

Poeta de convicciones sociales, afirmó que aunque no fuera senador, de todas maneras, como poeta, actuaría políticamente y argumentaba: “muchos poetas han sido políticos. Muchos desde Homero y los profetas bíblicos, que además de profetas eran grandes poetas, hasta Víctor Hugo en Francia, Enrique Heine en Alemania y en América la lista es larga: desde Chocano, Rubén Darío y Martí, hasta Pablo Neruda”.

Becerra y Pellicer
Becerra y Pellicer

Guardando las distancias, no es difícil ver en la figura de López Obrador, la sombra del llamado Poeta de América. Cierto o no, Pellicer es el primer modelo social y político del que López Obrador aprende las cosas de la política como él mismo confiesa en una entrevista con el reportero Roberto Ponce: “Mi relación con él fue muy estrecha y definitoria, porque conocí al maestro Pellicer en una etapa formativa muy importante para mi vida. Estaba yo estudiando en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM cuando tuve la dicha enorme de conocerlo. Fue una relación espléndida, creo que tuvo mucho que ver con mi formación profesional y política. Yo terminé la carrera y como pasante en la universidad lo acompañé en su campaña como candidato a senador de Tabasco.”

A partir de este hecho relatado, es posible descubrir algunos paralelismos necesarios para comprender que uno de los referentes de la cuarta transformación podría provenir del franciscanismo poético y político del poeta de Horas de Junio: “el sentimiento de la esperanza, fundado en la justicia”, y no de todas esas teorías conspirativas a las que recurren ociosamente los detractores del político tabasqueño.

Así, mientras Pellicer reivindica y reincorpora a la lírica mexicana mitos, símbolos y motivos del arte precolombino, tanto plástico como literario, demostrando también una creciente conciencia histórica del pasado ancestral en la búsqueda de la identidad propia ­ —como bien menciona Jason Lee Pettigrew—, Obrador construye su ideario y cimenta la Cuarta transformación (su obra) en los hitos de la historia contemporánea de México: la Independencia, la Reforma y la Revolución, de cada uno de esos movimientos extrae modelos que extrapola a su propia construcción política. Busca una identidad propia. De la Independencia recupera dos aspectos opuestos: los Sentimientos de la Nación, del cura Morelos, y la figura de Santa Ana como el significante de la corrupción. De la Reforma toma la figura moral de Juárez y sus ministros, de la Revolución reivindica a Madero y José María Pino Suárez, también tabasqueño, Carranza y Lázaro Cárdenas.

“Dijimos que se habían llevado a cabo en la historia de nuestro país tres transformaciones: la Independencia, la Reforma, la Revolución, y que nosotros íbamos a llevar a cabo la Cuarta transformación de la vida pública de México“, ha dicho López Obrador.

Pero los paralelismos no se agotan sólo en la traspolación de los recursos de la Historia y sus personajes. Ambos, Obrador y Pellicer comparten además el mismo análisis de la situación social del país, otra vez, salvando las distancias. Interrogado por el reportero Elías Chávez, en 1976, sobre los factores que han impedido el auténtico progreso de México, el poeta de Práctica de vuelo responde: “La falta de una verdadera educación cívica, y el desencanto en que han caído las masas por causa de la corrupción”.

Y por si faltara más, el poeta afirma: “El momento histórico es de combate. Estamos acercándonos a una gran transición en la historia humana, para que las mayorías dejen de ser víctimas de la explotación. Nunca he creído que se llegue a la perfección, pero siempre he pensado que las cosas no solamente deben, sino que pueden cambiar hondamente para que unos cuantos no sigan viviendo en jardines suspendidos, mientras casi todos viven en el sótano”.

Pellicer no fue exactamente maestro de López Obrador, como han afirmado algunos. Obrador era un joven con expectativas políticas, no poéticas; más bien, fue uno de sus modelos de conducta social y política, y cómo no serlo, si es uno de los pilares de la tradición poética mexicana, como también lo es otro tabasqueño: José Carlos Becerra; “hijo, alumno y transgresor” de la herencia de Pellicer como lo definió el también poeta Hugo Gutiérrez Vega. A partir de Becerra, la poesía mexicana marcó un antes y un después.

Al igual que Pellicer, Becerra fue un poeta fiel a su momento histórico. Tras la represión del movimiento ferrocarrilero encabezado por Demetrio Vallejo, en marzo de 1959, Becerra escribió el poema social: «Vamos a hacer azúcar con vidrios», texto que rescató el poeta cardenense: Marco Antonio Acosta, en la antología “Poetas tabasqueños contemporáneos”.

El autor de “El otoño recorre las islas”, fue uno de los primeros poetas que protestaron contra la matanza de Tlatelolco, su poema «El espejo de piedra» refiere ese hecho. Vale la pena recordar que el día en que la policía detuvo a Pellicer por repartir una carta contra el embajador de Estados Unidos, Fulton Freeman, quien acompañaba al sedicente poeta era su paisano José Carlos Becerra.

Ciertamente, la influencia de una parte importante del sustrato social y político de López Obrador proviene de Carlos Pellicer, pero no es un hecho deliberado sino circunstancial. Obrador se acerca a Pellicer en el momento en que están en ebullición los movimientos sociales y la represión más recalcitrante en México, son los años de la “guerra sucia”, de los “halconazos”, es cuando la palabra “lucha” cobra su mayor sentido; es el momento en que muchos deben asumir de qué parte de la historia quieren estar, si del lado del Estado represor, o de los campesinos, indígenas y obreros. De allí que tanto Pellicer como Becerra participen con sendos poemas en esta lucha: “Discurso a Cananea”, y “Vamos hacer azúcar con vidrios”, respectivamente, ambos poemas laten aún con la misma intensidad como en el instante en que fueron creados, son ejemplo de poemas bien hechos, de rebeldía e indignación:

“Vamos a hacer azúcar con vidrios

cuando los ricos se quejen de lo malo que están los negocios.

Vamos a hacer azúcar con vidrios…”

…“Vamos a patear a todos los gordos prósperos del mundo”, exclama Becerra.

Por su parte Pellicer escribe:

“…para decir, de pueblo en pueblo,

que ya no hay tuberculosis producida por hambre

ni banquete de bodas de ciento diez mil pesos;

que ya no hay grandes puercos

que hocean entre la sangre y la traición.

…(¡sean, pues, más bandidos pero menos ridículos!)”.

Así pues, desde este umbral cultural, desde ese humus civilizatorio del que abrevó López Obrador en su juventud, va a construir una personalidad política sui géneris y un movimiento democratizador basado en un socialismo cristianizante: guadalupano y protestante que remodela las gastadas formas de la política tradicional.

López Obrador es un político que recurre a la posibilidad creadora de las palabras para instaurar una nueva realidad. Agrega al monolítico repertorio político la vitalidad de un nuevo lenguaje donde aún resuena como un eco el consejo de Pellicer: “Hay que luchar por la justicia. En la lucha los hombres se hacen buenos, independientemente de que sean jóvenes o viejos. Cuando hay una convicción absoluta de que uno nació para pelear, pues se muere uno peleando, aunque sea con los médicos”.

No hay sociedad feliz sin la esperanza, pero la esperanza, ha dicho Pellicer, debe estar fundada en la justicia; ese es el legado que López Obrador recibe, por eso uno de los principales objetivos de la Cuarta transformación es lograr un Estado de bienestar, un Estado de felicidad, pero basado en la justicia, en acotar la opulencia y la indigencia, en  buscar los equilibrios para que no haya millones de desgraciados y unos cuantos miles extremadamente felices.

Podemos estar de acuerdo en que no todo López Obrador es Pellicer, pero lo que sí es indudable es que su espíritu abrevó de los vasos siempre generosos de la poesía del vate tabasqueño, origen y razón de esa palabra para decir de pueblo en pueblo; palabras como un banderín de pájaros poblados que de Tabasco tengo.

Discurso a Cananea

Carlos Pellicer

No he de hablar de la sangre

ni de su prodigioso contenido;

ni del puño cerrado que gobierna

del lado izquierdo el regadío exacto

para que todo el cuerpo se alimente

sin que órganos o músculos carezcan

de cuanto equilibrando necesitan.

No he de hablar de la sangre,

viajera silenciosa,

el invisible y entubado pez,

vivo millón de gotas líquidamente augusto,

disciplinado al ritmo aparatoso

de un pequeño universo,

origen de razón y poesía.

La sangre,

la de los vasos siempre generosos,

la energía circulante a cada instante,

la que hereda zafiros, lodazales,

crepúsculos llorados en recuero

de amanecidos truenos militares.

No he de hablar de la sangre,

la aurora injustamente derramada

como el vino que espera al invitado

que va a llegar, pero que no ha llegado

porque un tzentzontle ha muerto en su ventana

cuando él iba a salir…

 

No he de hablar de la sangre

con que el niño al nacer mancha

su acto de nacimiento.

La sangre oculta en la mirada

del hombre socavón que circula en la mina,

la sangre que suda todos sus minerales.

La sangre oculta en la mirada

del hombre derrotado

en el salón de vidrio de la “justicia” humana.

La sangre oculta en la mirada

del minero dilapidado como riqueza anónima,

razonado por la avaricia

glóbulo empobrecido

en la arterioesclerosis de la mina.

La sangre oculta en la mirada

del que después de la protesta inútil

—los niños, la mujer, la calandria y el perro—

regresa al tiro envuelto en sombras miserables,

en trombas minerales,

en laringe de gases

y entre gallos de amanecer

así arrastrados como perros muertos

al rico basurero de la mina.

Dentro del gran oído de la mina

se escucha el rito de los hombres

que necesitan ocio y poesía;

hombres fragmentos de escombros,

hombres mendrugos

debajo de la mesa de capital jauría.

Canana, Cananea,

de tus tiros partieron

los primeros alientos de una aurora

que no ha dado la luz que necesito

para decir, de pueblo en pueblo,

que ya no hay tuberculosis producida por hambre

ni banquete de bodas de ciento diez mil pesos;

que ya no hay grandes puercos

que hocean entre la sangre y la traición

—¿verdad, Señor y Dios mío Jesucristo?—

que así Pérez Jiménez y Trujillo y Somoza y Batista

y Rojas Pinilla y Castillo Armas

—el inefable “azul” de Guatemala—

(¡sean, pues, más bandidos pero menos ridículos!)

me impiden con su estiércol caminar por mi América.

Canana Cananea, ¿imaginas el día

en que venga a decirte a tu oído de cobre,

que no habrá más reuniones con visos de naufragio

en Panamá, donde el primer Roosevelt

cometió el panamá

que dejó sin su brazo glorioso a Colombia?

¿Allá, donde Bolívar llora más aún que en Caracas?

Tu sangre y tu protesta son el árbol que aguarda

su banderín de pájaros,

rodeados girasoles de salud y belleza

poblados de palabras que convengan al hombre.

Canana Cananea,

tu nombre suena a arenas movidas por el agua

en que se baña el día surgido de tu pecho,

joven como el tumulto que agrupa tu escultura

apretada de brazos con que abrazas a México.

Sobre muros que duelen pintó Diego Rivera

la entrada y salida de la mina.

Chorrean dolor y rabia y vergüenza. Yo vi

pintarlos, cuando el día brotaba de mis manos

y entre huracanes de águilas rompí mi corazón.

Para encumbrar luceros tengo la voz a ti.

Tus noches minerales acarrean relámpagos

que abren en un fulgor las tormentas del mundo.

Llevo la cuenta de túneles de avaricia y cansancio

y en el rayo de sol que de Tabasco tengo,

he de contar un día, cuando vuelva a Tabasco,

lo que pesa el diamante que arrancaste al subsuelo:

huelga de Cananea,

¡alborea! ¡alborea! ¡alborea! ¡alborea!

Del libro: Cuerdas, percusión y aliento.

#Opinión política

México, cansado de impunidad y corrupción de jueces y magistrados

El nepotismo en el Poder Judicial es la principal causa de una deficiente, corrupta y mediocre aplicación de la justicia en México.

Por Lucía Deblock, 2019-08-12 08:46

Opinión BP.– México está cansado de los abusos y la impunidad de jueces y magistrados. Pocas veces se ha visto un consenso popular tan uniforme contra el actuar de alguno de los tres poderes del Estado. Ese es el motivo de la gran marcha a la que se está convocando en redes sociales, el próximo domingo 18 de agosto, a las 11 de la mañana, frente a Bellas Artes.

Los jueces y magistrados están en la mira de los mexicanos, quienes aspiran a que se realice una purga en el Poder Judicial que acabe con la corrupción, el nepotismo y los altos sueldos y prestaciones que reciben.

Austeridad

Desde diciembre del 2018, el Poder Judicial de la Federal mantiene una lucha contra la 4T para impedir el efecto de la nueva Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, promovida por Morena.

Amparados en su autonomía y mediante mecanismos legales y argucias tramposas, sistemáticamente se ha negado a la reducción de sueldos y prestaciones, de acuerdo al mandado de Austeridad Republicana promovida por López Obrador.

Se estima que entre 600 magistrados y más de 2 mil 100 empleados de ese Poder han promovido juicios de amparos para impugnar la principal reforma de austeridad del nuevo gobierno.

Nepotismo

Los jueces y magistrados tienen facultades para nombrar y remover a los funcionarios y empleados de los Tribunales de Circuito y de los Juzgados de Distrito, según establece el artículo 97 de la Constitución. Esa disposición legal pretende garantizar la autonomía de los jueces, pero como mucho de lo que sucede al interior del Poder Judicial, ha sido desvirtuada para propiciar el nombramiento discrecional de parientes, lo que a su vez crea redes clientelares nocivas, que se extienden a 7 mil 148 servidores públicos de 31 circuitos que también tienen familiares en la nómina.

Una investigación interna realizada en 2017 por el Consejo de la Judicatura Federal reveló que más del 50 por ciento de los magistrados y jueces del Poder Judicial Federal tenían a por lo menos un familiar trabajando en la judicatura.

Destaca el caso del Magistrado Héctor Flores Guerrero, de Durango, quien tiene una red de al menos 17 familiares trabajando en el Poder Judicial; otros dos magistrados, de San Luis Potosí y de Baja California, tienen 11 parientes contratados, cada uno.

Así, casi la mitad de los jueces y magistrados federales tienen parientes en el Poder Judicial; de mil 31 plazas revisadas en 31 circuitos, 501 jueces y magistrados tienen familiares, lo que representa el 48.6 por ciento. El nepotismo en el Poder Judicial es la principal causa de una deficiente, corrupta y mediocre la aplicación de la justicia en México.

Corrupción

Janine Otalora quizá fue la primera juez en sentir en carne propia el rechazo de la sociedad mexicana tras el triunfo de AMLO.

El rechazo popular se originó cuando su voto fue decisivo para validar la elección para gobernador de Puebla, a favor de Martha Érika Alonso (PAN), pese a todas las evidencias presentadas por Morena que presuntamente sustentaban que se había roto la cadena de custodia de la paquetería electoral, lo cual era motivo suficiente para que se impugnara la elección.

Otalora fue acusada por parte del magistrado José Luis Vargas de presuntas irregularidades y hacer uso de tácticas dilatorias. Finalmente, el 23 de enero Otalora presentó su renuncia como presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), aunque continuó ejerciendo como magistrada, pero en su carta de renuncia quedó evidencia de la nueva época que imperaba en México.

Sin embargo, los escándalos que rondan a los jueces y magistrados mexicanos logró un pico de indignación cuando el juez Anuar González Hemadi otorgara un amparo a Diego Cruz Alonso, uno de los “Porkys” acusados de violación de la menor “Daphne”, en el estado de Veracruz. González Hemadi fue destituido por corrupción en el mes de febrero, cuando ya Arturo Saldívar era Ministro Presidente de la SCJN y el escándalo tras su dictamen había dado la vuelta al mundo.

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Magistrados.

Sin embargo, recientemente la SCJN admitió a trámite el recurso de revisión administrativa que interpuso González Hemadi, quien busca se revierta su destitución. Será el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, quien elaborará un proyecto que determinará si el Consejo de la Judicatura Federal tuvo razón al destituirlo

En 2018 el PJF documentó varios casos contra jueces y magistrados relacionados con corrupción, colusión con la delincuencia organizada, nepotismo y acoso sexual. Quince jueces fueron destituidos e inhabilitados por haber cometido conductas graves. Entre ellos el magistrado que liberó al hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el juez que otorgó diversos amparos al Zar de los Casinos en Coahuila y el que llevó el caso del homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en Guadalajara.

A lo anterior debemos sumar todos los amparos y recursos legales que han facilitado el rejuego para evitar la justicia a personajes de la política ligados a actos de corrupción, como Lozoya Austin, Romero Deschamps, Rosario Robles, Los hermanos Moreira, César Duarte, Javier Duarte, Enrique Peña, Elba Esther Gordillo, Manlio Fabio Beltrones, Guillermo Padrés y un largo, muy largo, etcétera.

El discurso anticorrupción predomina en México. Es un tema que la mayoría acuerda como prioritario, más allá de sus preferencias políticas o su posición socio económica.

Eso parece comprobarlo el reciente estudio elaborado por el Worl Justice Proyect (WJP), el cual sostiene que el país no tuvo avances significativos en el último año en cuanto a respeto al Estado de Derecho, el cual identificó la corrupción, la seguridad y la justicia penal como áreas prioritarias que requieren atención en el país. México ocupa la posición 99 entre 126 países evaluados.

#Opinión política

Veracruz se cae a pedazos; Cuitláhuac, gobernador inepto

Mientras el crimen y la inseguridad dominan la entidad, el frívolo gobernador anuncia una intensiva cartelera de espectáculos para este año.

Por Lucía Deblock, 2019-04-10 14:33

OPINIÓN


México.- Veracruz tiene todo para ser granero del país, fuente principal de energía y agua, punto de referencia del turismo de montaña, de playa y de aventura; cita obligada de la Historia de México; referente cultural y gastronómico. Podría alzarse como el principal productor de carne y de silvicultura. A lo largo de sus extenso litoral se podría capturar más de la mitad de la producción pesquera. Cuenta con 22 plantas petroquímicas, tres de los principales puertos comerciales y las principales reservas petroleras del país. Pero no, Veracruz es, sobre todo, un referente de corrupción e impunidad.

El 22 de abril se conmemoran los 500 años de la fundación del primer ayuntamiento de América. La ciudad de Veracruz está lista para la celebración mientras el estado se cae, literalmente, a pedazos. En efecto, Veracruz también es surrealista: en medio de una profunda crisis política, social y de seguridad, se encuentran motivos para festejar.

Cuitláhuac García se ha desgastado en sus cuatro meses de gobierno como cuchillo de carnicero. Sus palabras son su único arsenal político, pero también las ha desgastado en una reiterada enunciación de los males que abruman al estado y que, por lo regular, no van acompañadas de acciones de gobierno para palear el mal. Males que conocía de antemano y que pretende combatir nombrando a personajes de funestos antecedentes -unos acusados de corrupción, otros de colusión con el crimen organizado- como líderes de sector en la lucha anticorrupción.

En Veracruz se comenten uno de cada tres secuestros. La  feminicidios crecieron 149% y el abuso sexual 155%. La postura del gobierno frente a los protocolos que exigen las alertas de género navegan entre la simulación y la omisión. Las fosas clandestinas siguen apareciendo, aún mayores que Santa Fe. Es el estado el principal enemigo de los colectivos que tratan de abatir la violencia feminicida, los casos de desaparecidos, los abusos sexuales, los secuestros.

Mientras el crimen organizado corretea a sus anchas por todo el estado y a su paso incendia camiones y balacea comandancias en un claro desafío al gobierno, el señor García dice que los resultados en seguridad se verán hasta dentro de dos años. Precisó que, aunque ya se integró a los municipios de Xalapa y Coatzacoalcos al Plan de Seguridad Nacional del gobierno federal, una vez que se encuentre en marcha la Guardia Nacional será la encargada de apoyar en la seguridad de la entidad en tanto que se logra tener una policía estatal confiable. Mientras tanto, considera que administrar con tacto el discurso político lo mantendrá a salvo. Pero…

La primera batalla que ya figura entre las derrotas políticas de Cuitláhuac García fue la de intentar destituir al Fiscal General del Estado, Jorge Winckler -conocido por ser abogado personal del exgobernador Miguel Ángel Yunes y estar ligado a denuncias por malas prácticas,  liberación de presuntos criminales, creación de chivos expiatorios, participación en probables actos de corrupción y violaciones en protocolos de identificación de cadáveres, entre otros-. En términos de relaciones públicas tampoco logró capitalizar el hecho de tener los reflectores al celebrarse el primer juicio político promovido contra un fiscal en el país. Por el contrario, la áspera relación entre ambos acusa con provocar problemas en la coordinación que el aparato de gobierno necesita para lidiar con los serios problemas que aquejan al estado.

El último fraude en el estado se reporta por mil 100 millones de pesos invertidos en cámaras de vigilancia que no funcionan; éstas fueron instaladas en el sistema de videovigilancia a lo largo y ancho de 21 mil kms del estado. La querella señala como responsables al ex gobernador Miguel Ángel Yunes, al Secretario de Seguridad Pública Jaime Téllez Marie y a la empresa.

Sin embargo, el gobernador dio a conocer que para este año se promoverá de manera intensiva la cartelera cultural, que representa un pilar para el estado en materia de turismo, de manera que, además de los recién celebrados Cumbre Tajín y el polémico Carnaval -por eso de los fraudes denunciados en la elección a la reina-, en abril se festejarán los 500 años del Puerto de Veracruz; en mayo tendrá lugar el Festival de Salsa, y en junio celebrarán un magno evento en la Costa Esmeralda. Asimismo, adelantó que a partir del 2020 se incluirá un evento más, la Cumbre Olmeca.

 

 

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AMLO, dos pasos adelante de las bravuconadas de Trump

López Obrador ha respondido en más de una ocasión y con absoluta claridad: no responderá a la provocación ni abonará a la guerra de declaraciones públicas.

Por Lucía Deblock, 2019-04-01 20:31

OPINIÓN


México.- La discreta reunión que sostuvieron el pasado martes 19 de marzo el yerno de Donald Trump, Jared Kushner y AMLO, en casa de amigos comunes, que resultaron ser altos ejecutivos de Televisa y también parte de su Consejo Asesor Empresarial, no sólo dio mucho de qué hablar entre los comentaristas de noticias, sino que hoy se antoja como una reunión en la que AMLO fue avisado sobre una estrategia que hoy podemos leer en tuiter.

Se mencionó, en primera instancia, que el tema central habría sido T-MEC y migración y, por supuesto, el destino de los 10 mil millones de pesos que el gobierno de Trump pretende invertir en el sureste de México y en la parte alta de Centroamérica. Destaca que la mitad de esa cantidad sería invertida en el sureste de nuestro país, zona que recibiría, además, gran parte de la inversión del Gobierno de México en el plan de desarrollo integral para la región. En su conferencia matutina respondió a los cuestionamientos directos diciendo que vendrían más reuniones como esa y que el objetivo final será el desarrollo de la zona sur y atender las causas estructurales de la migración.

Nadie debería dudar que las amenazas de Trump se deben, en gran medida, al discurso electoral rumbo al 2020; un discurso que debe sostener frente a un electorado desencantado, que no ha visto cumplidas las principales promesas de la campaña anterior, sobre todo en lo que respecta al muro. Y por otro lado, debe evitar a toda costa las notas periodísticas donde aparezcan niños y mujeres encerrados en jaulas en los centros de detención, que lo han hecho ver ante la opinión internacional como un presidente intransigente y carente de sensibilidad ante los temas humanitarios y que a pesar de su inmenso poder, está perdiendo la guerra en su frontera, contra los migrantes.

La falta de recursos para la construcción del muro en la frontera entre México y Estados Unidos, la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, con varios curules ocupados por representantes de grupos minoritarios -hispanos, homosexuales e indígenas- largamente maltratados por Trump, se han sumado a la pesadilla que éste enfrenta en el terreno doméstico, además de los reveses legales que le han impedido imponer su política restrictiva en temas migratorios, un asunto sin duda relevante para sus votantes. Recordemos que no es la primera vez que Trump hace este tipo de amenazas sobre cerrar la frontera, pero sí es la primera vez que le pone fecha.

El peso apenas ha resentido las amenazas tuiteras. AMLO tiene bien tomada la temperatura, tal vez porque sabe que el cierre de la frontera está más cerca del discurso por la reelección, que a una acción concreta que pueda llevarse a cabo sin consecuencias catastróficas, por una lado, para la campaña electoral de Trump y, por la otra, para la economía de ambos países. Según Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, México es el primer destino de las exportaciones de cuatro estados americanos de la franja fronteriza: Texas, California, Arizona y Nuevo México, que en su conjunto representan el 25 por ciento del PIB norteamericano. Por otro lado, más de 5 millones de empleos en E.U dependen de mexicanos que atraviesan diariamente la frontera.

Lo que es un hecho es que el aparato de gobierno de México está más activo que nunca. En días pasados, una delegación mexicana de altos funcionarios partió hacia el vecino país del norte para abordar el proceso de ratificación del T-MEC; la secretaria de Gobernación se reunió recientemente en Miami con su homóloga estadounidense para tratar temas sensibles relacionados a las mejores maneras de atajar la crisis migratoria desde la fuente de origen.

La mano alzada de los asistentes al acto protocolario en Poza Rica, a la que AMLO se refiere como su “Think tank”, resulta una forma socarrona de explicar a quienes, en tono casi sepulcral, intentan desentrañar lo que consideran sus más crípticos mensajes, pero para quien lo quiera ver, López Obrador ha respondido en más de una ocasión y con absoluta claridad: no responderá a la provocación ni abonará a la guerra de declaraciones públicas, pues él ha decidido defender la soberanía y la dignidad de México a través de relaciones basadas en el respeto, de las distancias cortas -cenas, llamadas y reuniones- y mediante las acciones concretas de su gobierno.

Al parecer, todo el tema podría zanjarse con el bloqueo de la Caravana Madre y el gobierno mexicano está trabajando en este sentido. Sin embargo, todo hace suponer que las bravatas de Trump forman parte de una estrategia electoral que le fue revelada a AMLO en una cena, hace varios días, por amigos en común.