México.-El año 2017 vio cómo caían algunos de los dioses de la competición, como Usain Bolt, Novak Djokovic, la selección italiana de fútbol o el deporte ruso y su escándalo de dopaje, mientras que Leo Messi lo pasaba mal con Barcelona y Argentina.

Uno que se mantenía, el ciclista británico Chris Froome, resbaló al final tras verse envuelto en un caso de dopaje.

Al mismo tiempo, el dinero se adueñaba un poco más del deporte, siguiendo la tónica de los últimos años.

De este modo, Neymar, que aspira al trono de Cristiano Ronaldo y Messi como mejor futbolista del mundo, vio cómo la única manera de intentarlo era un nuevo proyecto.

El brasileño aceptó la apuesta del París Saint Germain y se marchó al club francés, que pagó 220 millones de euros por su fichaje.

Pese a realizar las dos mayores inversiones de la historia en el mundo del fútbol, al asegurarse a Kylian Mbappé por 180 millones, el PSG tiene todo atado para cumplir el Fair Play Financiero (FPF), que obliga a los clubes a no gastar más dinero que el que generan.

Los derechos de televisión y las cantidades astronómicas que mueve el mundo de márketing en los grandes clubes del deporte, con la globalización, permiten cualquier transacción.

"Hoy es caro, pero en dos años no lo será. Vamos a ganar más de lo que gastamos. Es un proyecto de marca conjunta", afirmó el propietario del PSG, el catarí Nasser Al-Khelaifi, sobre Neymar.

El Manchester City, también sufragado con dinero del Golfo, aunque en este caso por el emirato de Abu Dabi, vuela en la liga inglesa.

Los 'Citizens', inundados de dinero, y después de una temporada de adaptación de su auténtica estrella, el técnico Pep Guardiola, se pasean en la Premier, con once puntos de ventaja sobre el segundo tras 18 jornadas.

En la Champions, el City ya tenía asegurado el pase a octavos de final, dos jornadas antes del final de la primera fase.

Cristiano Ronaldo se ha visto de pronto tercero en el podio de futbolistas mejor pagados, tras Messi y Neymar.

Y esa es una competición que no puede perder, por lo que se quejó de ello veladamente tras ganar el Balón de Oro y guiar al Real Madrid al título del Mundial de Clubes.

Sabedor de su buen momento y buscando más dinero, lanzó en Abu Dabi, tras marcar el gol de la victoria a Gremio, un mensaje subliminal al club de que quiere más dinero. "Me gustaría retirarme en el Real Madrid, pero no depende de mí", advirtió.

Su contrato termina en 2021, cuando tenga 36 años. La prensa ha ido filtrando las cantidades que cobran cada año Messi, Neymar y Cristiano tras firmar sus últimos contratos.

Messi percibiría una cantidad cercana a los 50 millones de euros, mientras que Neymar cobraría 36 y Cristiano, 23,5. Una afrenta para el portugués.

El dinero domina y seguirá en el trono. Su eternidad contrasta con la caída de los grandes.