#A sangre fría

‘Los Rojos’ y el FUPCEG incendian la Sierra de Guerrero

FUPCEG recriminó que la población permitió el asentamiento de Santiago Mazari, «El Carrete», en estas comunidades.

Por Alejandro Ortiz, 2019-07-31 17:19

Guerrero.- Los enfrentamientos entre grupos armados, reportados desde el pasado día domingo, son consecuencia de la incursión a la sierra de Guerrero de Santiago Mazari, «El Carrete» o «El Señor de Los Caballos», líder de Los Rojos en el estado de Morelos.

De acuerdo con el Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG), grupo que es relacionado con Onésimo Marquina Chapa, «El Necho», poblaciones de la sierra en los municipios de Leonardo Bravo (Chichihualco), y Heliodoro Castillo (Tlacotepec), han permitido el asentamiento de «El Carrete» en la zona.

Los policías del FUPCEG, que tomaron el corredor Xochipala-Tlacotepec en noviembre del 2018, argumentan que se tratan de las localidades de Tecomazuchil, Villa Xóchitl, El Encanto y Corral de Piedra, ésta última en donde se han registrado enfrentamientos desde el pasado domingo, las poblaciones en donde se le ha permitido la incursión al grupo de El Carrete.

«Quien, en una idea de confrontar a los pueblos de Heliodoro Castillo, ha asentado su bastión criminal, donde desde su trinchera roba, extorsiona y secuestra a empresarios y presidentes municipales del estado de Morelos y Chilpancingo», dice el comunicado.

Y agrega que «por esta razón la Policía Comunitaria de Tlacotepec ha evitado la entrada de personas afines a este delincuente a la cabecera municipal, ya que desde hoteles y casas de seguridad ubicadas en Tlacotepec operaban las llamadas de secuestros y extorsiones».

Sierra
Sierra

En el mismo comunicado, la autollamada Policía Comunitaria confirma que son ellos quienes se han enfrentado en las localidades de Corral de Piedra y Polixtepec, en los días pasados, esto con el fin de desarticular al grupo de El Carrete.

La semana pasada a través de distintas narcomantas colocadas en Morelos, el Carrete anunció una alianza con Juan Castillo, «El Teniente», para controlar el corredor Chilpancingo-Cuernavaca.

Diversas versiones apuntan a que «El Carrete» y «El Teniente» se encontraban refugiados en la localidad serrana de Corral de Piedra, sin embargo, la policía de Tlacotepec y el grupo armado de Necho, a quien señalan de nexos con el gobernador de Guerrero, los han confrontado para evitar que se instalen en esa zona.

Santiago Mazari tomó el control del grupo delictivo de Los Rojos, tras la caída de Arturo Beltrán en 2009, y desde entonces se le adjudica el liderato de dicho grupo criminal con injerencia en los estados de Guerrero y principalmente Morelos, sin embargo, en las últimas semanas se le ha mencionado fuertemente con presencia desde la Sierra de Guerrero hasta Chilpancingo.

«Es violencia externa», se deslinda la Fiscalía de Guerrero

En un comunicado, casi simultáneo, la Secretaría de Seguridad Pública, a través del vocero de seguridad Roberto Álvarez Heredia, confirmó que en la zona «personas ajenas al estado de Guerrero, llegaron a estas localidades perturbando el orden público y la tranquilidad social».

Fue hasta tres días después de los enfrentamientos y luego de que se acusara al gobernador priista de nexos con un grupo en esa zona, cuando el gobierno al fin decidió emitir una postura por los hechos de violencia que se han denunciado desde el domingo.

«Las acciones realizadas consistieron en el despliegue de fuerzas de la Guardia Nacional, Ejército y Policía Estatal en varios frentes colindantes con estas localidades, a fin de dar atención a los generadores de violencia», señala el parte oficial.

#A sangre fría

Roban equipo de cómputo y sonido en jardín de niños en Chilpancingo

De acuerdo con Javier Estrada Astudillo, maestro de Inglés en el jardín de niños, por la noche o madrugada, un grupo de personas ingresaron al plantel educativo.

Por Alejandro Ortiz, 2019-09-18 13:48

Chilpancingo, Guerrero.- Hombres desconocidos irrumpieron en el jardín de niños «Emiliano Zapata», en Chilpancingo, y robaron material de la institución; los docentes denunciaron omisión de las autoridades de justicia.

De acuerdo con Javier Estrada Astudillo, maestro de Inglés en el jardín de niños, por la noche o madrugada, un grupo de personas ingresaron al plantel educativo y se robaron equipos de cómputo y sonido.

«Haciendo un recuento de todos los objetos, fueron robados más de 30 mil pesos (…) Nos dieron un duro golpe porque esas computadoras nos hacen falta para las actividades diarias de la institución», detalló el docente.

Por la mañana fue el personal administrativo quien notó la falta de equipo y vidrios rotos en la institución, por ello la directiva escolar de suspender las actividades escolares.

La directora del plantel educativo asistió durante la mañana a la agencia del Ministerio Público del fuero común para presentar la denuncia correspondiente, sin embargo denunciaron omisión de las autoridades.

Y es que, según los docentes, los agentes pidieron a la directora que ella llevara la lista de todo el material faltante y los ministerios públicos jamás fueron al jardín de niños.

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Soldaditos de la droga, niños desechables que trabajan para el narco

Su incapacidad de tomar decisiones los convierte en personas «sumamente vulnerables ante las tentaciones o amenazas que utilizan los grupos delictivos.

Por Redacción, 2019-09-18 12:38

México.- El mundo del crimen tiene sus ojos puestos en la infancia. Según especialistas y organizaciones civiles, niños y adolescentes son reclutados cada vez con más insistencia por las bandas criminales y usados como «carne de cañón» para toda clase de trabajos dentro de la jerarquía de estas organizaciones. Ocurre en México, pero todas partes del mundo, también.

El fenómeno no es nuevo, pero ahora cobra fuerza por la desatención que el gobierno otorga a este sector olvidado, en especial cuando se trata de niños que provienen de familias desintegradas o viven en la extrema pobreza.

El escritor y periodista Javier Valdez, asesinado en 2017, publicó en 2015 un libro llamado «Los huérfanos del narco», calculó que la «expectativa de vida» de un niño atraído a los brazos de las bandas criminales «bajo la promesa de dinero o amenazas», es de apenas dos o tres años.

«El narcotráfico seduce a niños y adolescentes mediante el dinero, los autos de lujo, las mujeres y el poder para reclutarlos en labores de sicario, de halcón, en narco-laboratorios o siembra de droga», señaló.

Entre enero y agosto de 2019, fueron detenidos 2.135 adolescentes. La Red Por los Derechos de la Infancia en México (Redim), señala que 7.000 niñas, niños y adolescentes están desparecidos en México.

Niños sicarios 1
Niños sicarios 1

En suma, en México, donde desde hace 12 años se vive una «guerra contra el crimen» lanzada en 2006 por el entonces presidente Felipe Calderón (que hasta el momento arroja un saldo de 260.000 muertos), desaparecen 4 niños y adolescentes por minuto. Durante el mismo lapso, tres mueren, en general por armas de fuego.

Según Redim, entre diciembre de 2006 y marzo de 2019, se registraron 19.000 niñas, niños y adolescentes asesinadas. El dato más llamativo es que ocho de cada 10 fueron víctimas de arma de fuego, lo que significa que fueron asesinados o murieron en medio de un enfrentamiento con organizaciones rivales, o con las fuerzas de seguridad.

Los niños «no tienen un valor para los integrantes de las diversas organizaciones criminales, debido a que son reclutados únicamente para tomarlos como carne de cañón al ser considerados desechables», afirmó Juan Martín Pérez García, director de Redim.

A diferencia de las empresas legales, que reclutan a jóvenes para prepararlos a fin de formar sus cuadros a futuro que luego irán ascendiendo en la escala laboral, los grupos criminales los usan para descartarlos en corto tiempo.

Como «están en una condición de desprotección, de vulnerabilidad», para los jefes de las bandas «son desechables, de tal suerte que si los detienen, o los asesinan, tienen otros miles para usarlos como quieran».

Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geográfica (Inegi) en México hay 38,3 millones de niñas, niños y adolescentes menores a 17 años, algunos de los cuales son criados por madres solteras o abuelos.

Su incapacidad de tomar decisiones los convierte en personas «sumamente vulnerables ante las tentaciones o amenazas que utilizan los grupos delictivos; ante la falta de un apego o figura de autoridad, son convertidos en asesinos a sangre fría», advierten los especialistas.

«Un menor de edad sin apegos ni empatía por sus pares, es capaz de cometer los homicidios más crueles, debido a que no tiene conciencia de lo que hace en su momento», afirmó la psicóloga Alejandra Calixto.

«Estos niños con la falta de apego (…) se alteran fácilmente, pierden el control de sus impulsos y no generan empatía hacia la otra persona», completó.

El sistema jurídico mexicano suele ser poco estricto con los niños que cometen infracciones legales, y prohíbe a los jueces dictar prisión si tienen entre 12 y 14 años.

Por lo tanto, los especialistas afirman que es «difícil juzgar a un adolescente en conflicto con la ley penal», por lo que se les impone «un tratamiento especializado».

A esto hay que agregarle que, según los expertos, no hay jueces federales lo suficientemente especializados en justicia para adolescentes.

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Hondureña muere ahogada con hijo de 2 años al intentar cruzar río Bravo

El nombre de la mujer ahogada es Idalia Herrera, de 27 años, quien permaneció dos meses en un campamento de Matamoros, en el estado de Tamaulipas, junto con su hijo Iker Córdova, de 2 años.

Por Redacción, 2019-09-18 12:01

México.-Una mujer migrante hondureña y su hijo murieron ahogados cuando intentaban cruzar el río Bravo, que divide México y EU., ante la desesperación de reunirse con su familia.

Autoridades del Consulado de Honduras en McAllen, Texas (EU), informaron el martes 17 de septiembre que las víctimas traían documentación hondureña. Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) señaló que ambos murieron en la mañana del 11 de septiembre.

El nombre de la mujer ahogada es Idalia Herrera, de 27 años, quien permaneció dos meses en un campamento de Matamoros, en el estado de Tamaulipas (en la frontera norte de México), junto con su hijo Iker Córdova, de 2 años. Los migrantes eran originarios de la comunidad de El Limón, en Nacaome Valle (Honduras).

En entrevista con Noticias Telemundo desde Charlotte, Carolina del Norte (EU.), el esposo de Idalia explicó que habían huído de Honduras porque «allí no se puede vivir», con «tanta delincuencia» y «tanta pobreza».

Elmer cruzó la frontera junto con sus dos niñas, de 7 y 5 años, pero su esposa y su otro hijo fueron deportados a México. Idalia tenía cita ante la corte de inmigración de EU. en noviembre. En los últimos días, según explicó el esposo, se encontraba mal y tenía fiebre, después de dormir en el suelo.

De acuerdo con algunas compañeras migrantes que conocieron a la mujer hondureña en el albergue de Matamoros, la desesperación por reunirse con su esposo y otros dos de sus hijos que vivían en EU., la hizo tomar la decisión de intentar cruzar el río.

«Nosotros le dijimos varias veces que no lo intentara, porque si volvía a caer, siempre la iban a retornar para acá, pero ella dijo que no, que por sus hijas lo iba a volver a hacer», dijo Elsa Marilí Portillo, una de las mujeres que conoció a las víctimas en entrevista con la cadena Univisión. «Tenía la ilusión, igual que todos acá, de reunirnos con nuestras familias», añadió.

Idalia y el pequeño Iker fueron arrastrados por las corrientes del río, sin que nadie pudiera rescatarlos. Autoridades de EU. se movilizaron para recuperar los cuerpos de ambos.

Desde octubre de 2018, se han registrado 35 muertes en ese sector del río.

Entre los fallecidos se encuentra el salvadoreño Óscar Alberto Martínez Ramírez, de 25 años, quien se ahogó abrazado a su bebé, en junio de 2019. La fotografía de ambos cadáveres provocó una enorme conmoción.