México.-Poco antes de morir, Frida Kahlo solía decir: “Lo único que quiero en la vida son tres cosas: vivir con Diego, seguir pintando y pertenecer al Partido Comunista”. La artista mexicana logró sus  tres ambiciones pero el tiempo se ha encargado de dotarla de otras más que quizá nunca imaginó.

 A pesar de los ideales comunistas y anticapitalistas, hoy Frida ha trascendido hasta  formar parte de la cultura popular de todo el mundo. El fin de semana pasado, cuando se celebró el aniversario del nacimiento de Kahlo, artistas como Madonna y Salma Hayek subieron a sus redes sociales montajes con la pintora mexicana.

Lo mismo se presentan retrospectivas en todo el mundo, que se abren restaurantes para rendirle homenaje, y hasta forma parte juguetes  y ropa (Mattel intentó lanzar el año pasado una muñeca y hace unas semanas Vans lanzó unos tenis conmemorativos).

Sus ideales también se han incorporado al imaginario colectivo global, a pesar de  que la relación estuvo llena de un apego emocional y sufrimiento con Diego Rivera, algunas mujeres la  consideran un estandarte del feminismo, pues se atrevió a romper estereotipos de su época, haciendo visible el sufrimiento que padecen miles de mujeres. Además de otros temas importantes, como la liberación sexual, la menstruación, el aborto y la maternidad.

Hoy queremos recordar el nacimiento y la muerte de la artista   que dejó huella en el mundo y en su país, especialmente en su ciudad. Ambos momentos ocurrieron este mes en la capital, nació  el 6 de julio de 1907 y murió 13 de julio de 1954 en Coyoacán.

Ese lugar es uno de los más emblemáticos para recordarla, ahí se encuentra la casa que habitó (Casa Azul) y hasta un parque en su honor (Parque Frida), pero hay otros sitios especiales. En Xochimilco, destaca el Museo Dolores Olmedo, que posee la colección más grande de la artista.

Visitamos ese lugar con la actriz Fernanda Enemi, quien la admira por ser “una mujer compleja y congruente consigo misma”. La joven  también sufrió un accidente en la columna vertebral que la dejó inmóvil durante un año, pero sabe que no es necesario sufrir algo parecido físicamente; cualquiera puede identificarse con la manera de vivir y sufrir de Frida.