El presidente de Argentina, Mauricio Macri, aseguró hoy que está a disposición del juez que investiga su relación con el caso “Papeles de Panamá”, que reveló que formaba parte del directorio de empresas radicadas en paraísos fiscales.

“Yo estoy a disposición de un juez en lo civil, de un juez federal, para suministrarle toda la información”, afirmó el mandatario en una conferencia de prensa realizada en la Casa Rosada.

Agregó que le parecen “muy bien” los exhortos que envió el juez Sebastián Casanello a Panamá y Bahamas para solicitar información sobre las empresas Fleg Trading Ltd y Kagemusha, en las que él aparece como director.

El juez “tiene que hacer todos los requerimientos que considere necesarios para confirmar si lo que he dicho es verdad o no, de eso se trata actuar en un país donde la justicia trabaja en forma independiente”, sostuvo Macri.

Según el presidente, nunca reportó estas empresas en sus declaraciones juradas de bienes porque no era accionista y no obtuvo ganancias.

La víspera, Casanello avanzó en la investigación sobre Macri con el pedido de exhortos a Bahamas y Panamá, países que deberán aclarar la conformación de las empresas para verificar cuál era el papel que cumplía el mandatario argentino.

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) coordinó durante un año un trabajo conjunto en el que participaron 100 medios de comunicación de 78 países y 370 reporteros para analizar millones de documentos filtrados de la firma Mossack Fonseca, que se dedica a crear sociedades “off shore”.

En el caso de Argentina, destacó el caso de Macri, quien fue identificado como director de una sociedad denominada Fleg Trading Ltd, con sede en Bahamas y propiedad de su padre, Franco Macri, que fue disuelta en 2008, cuando el ahora presidente era jefe de gobierno de Buenos Aires.

Después se confirmó que el mandatario argentino también figura como director de otra sociedad “off shore”, Kagemusha S.A., radicada en Panamá y creada por su padre el 11 de mayo de 1981 con un capital social de 10 mil dólares.

El juez Casanello y el fiscal Federico Delgado centraron la primera parte de la investigación en Santiago Lussich, un contador uruguayo que armó las empresas, cuya existencia nunca fueron reveladas por el presidente.

Lussich está sindicado como presunto intermediario de la familia Macri en Mossack Fonseca, la firma panameña que quedó en el centro del escándalo internacional.

La investigación judicial inició hace dos semanas con el citatorio a Hugo Alconada Mon, el periodista argentino que participó en los denominados “Papeles de Panamá” y a Silvina Martínez, especialista en sociedades empresariales.

El fiscal Delgado, por su parte, ya pidió informes sobre Macri a la Administración Federal de Ingresos Públicos, la Oficina Anticorrupción, la Inspección General de Justicia y la Unidad de Información Financiera.