México.-Durante los trabajos de supervisión a la construcción de la carretera Badiraguato-Guadalupe, en Sinaloa, el presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo un breve encuentro y saludo con la madre del narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán.

En un video se da cuenta que el titular del ejecutivo se acerca a una camioneta y habla con la señora María Consuelo Loera, de manera breve.

“Nada más te saludo, no te bajes; ya recibí tu carta”, dijo el presidente.

La mujer estaba acompañada por el abogado José Luis González Meza, quien da un abrazo al presidente y dialoga de manera breve sin que se conozca la última conversación.

La visita de López Obrador también se dio en el marco del cumpleaños número 30 de Ovidio, hijo del “Chapo” Guzmán.

“Sí, la saludé, hicieron también un escándalo nuestros adversarios los observadores. Fui a la supervisión de un camino que estamos haciendo de Badiraguato a Guadalupe y Calvo. El pueblo está en un poblado que se llama La Tuna, me dijeron que ahí estaba, que quería saludarme y me bajé y la saludé, es una señora de 92 años”, señaló.

“Ya dije, la peste funesta es la corrupción, no un adulto mayor a pesar de quién sea su hijo”, agregó.

El titular del ejecutivo recordó que a veces, por su trabajo, “le tengo que dar la mano a delincuentes de cuello blanco”: “Entonces, cómo no voy a hacerlo con un señora, cómo voy a dejarla con la mano estirada”.

Señaló que haberle dado la mano, pese a las restricciones sanitarias, hubiese sido “irrespetuoso si voy con la señora y le hago así”, dijo, al tiempo que hizo una reverencia.

“Es muy difícil, humanamente, o sea, no soy un robot, tengo sentimientos”.

López Obrador también confirmó que recibió una carta de la señora, en la que le solicitó su intervención para ver a su hijo.

“Me entregó una carta porque les decía, tiene 92 años, y como todas las madres, todavía no conozco una madre que acepte la culpa de un hijo, las madres tienen un amor especial, sublime a los hijos, entonces que no lo ha visto en cinco años y que no se quiere morir sin verlo, y me pide que yo ayude para que el gobierno de los Estados Unidos le permita viajar para ver a su hijo, y voy a hacer el trámite”, apuntó.

“Yo creo que por razones humanitarias se le debería permitir, desde luego por cuestiones sanitarias, médicos, lo haría por cualquier ser humano”, indicó.

Lamentó recibir las críticas de sus opositores, y aseguró que “es la hipocresía del conservadurismo”, pues mientras él solo saludó a la señora; “hubo un gobierno conservador que negoció con el hijo de la señora, deberas que son hipócritas”.

“Que acepten que no somos iguales, nosotros no establecemos relaciones de complicidad con nadie”, sentenció.

Finalmente, sostuvo que apoyar a la señora Consuelo Loera, “es una situación humanitaria”.

“Y lo haría ante cualquier circunstancia parecida, aunque se me vengan encima los conservadores y sus voceros, los asalariados al servicio del conservadurismo”, concluyó.