Mamás de dos alumnos de primarias públicas de Oaxaca interpusieron ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) una queja contra la Sección 22 del SNTE, pues consideran que violó el derecho humano a la educación y al interés superior de sus hijos.

Una de ellas, Hortensia, la otra llamada Eva, subrayó que buscan para Oaxaca una educación de calidad y alto rendimiento, pues los niños son el futuro de México.

También pidió que las escuelas públicas estén equipadas con todo su material, incluidas salas de cómputo, para que los alumnos estudien, y se instalen escuelas donde hay niños muy rezagados. “Hay algunos que no tienen ni bancas ni pizarrón para estudiar. Solicitamos que nos apoyen con muebles y techos para esos niños”.

En el lugar, donde la CNDH inició el trámite para la queja, la presidenta de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), Consuelo Mendoza, dijo que las madres subrayaron en su queja que entre mayo y junio de este año los integrantes de la sección 22 del SNTE suspendieron actividades durante 13 días hábiles.

Pero, añadió, si se considera todo el ciclo escolar 2014-2015, los profesores de esa sección no dieron clases –debido a paros– cuando menos en 62 días, de los 200 a los que están obligados según las leyes y las disposiciones de la Secretaría de Educación Pública.

Aclaró que, “de hecho, en los últimos 35 años –desde 1980– los integrantes de la sección 22 del SNTE han suspendido clases en todos los ciclos escolares, por decenas de días hábiles de cada año y desde entonces nunca han cumplido con el calendario escolar”.

Mendoza estableció que a pesar de que en varias ocasiones los integrantes de esa sección 22 y las autoridades del gobierno han manifestado que los días perdidos se han repuesto mediante reducción del periodo de vacaciones, horas extras y clases los fines de semana, eso en realidad no ha ocurrido.

Además, agregó, los pedagogos han establecido que ese tipo de reposiciones, si se produjeran, son contrarias al debido aprovechamiento escolar.

Este incumplimiento de los maestros de sus obligaciones de presentarse para dar clases es una de las causas principales de que Oaxaca sea uno de los dos estados del país con la calidad de la educación básica más deficiente, subrayó la funcionaria.

Puntualizó que “es muy claro que los niños de Oaxaca están sufriendo una pérdida de oportunidades de progreso, de tener una vida más prospera que sus padres cuando sean adultos, debido a que padecen la calidad educativa más deficiente del país por obra de los abusos que contra ellos cometen los integrantes” de esa sección.

Las habilidades de los afiliados a la sección 22 del SNTE, por las cuales se mantienen en sus puestos y cobran sus sueldos pese a su ausentismo y su pésima capacidad pedagógica, no son las que corresponden a un maestro, señaló.

“Ellos se sostienen por su asistencia a asambleas, su participación en paros o huelgas ilegales, marchas, plantones y caravanas fuera del estado y por sumarse a acciones ilegales y violentas, como el bloqueo de vías de comunicación, el atraco de transportes de carga, la destrucción de propiedad y los enfrentamientos con la policía”, agregó.

Además del ausentismo por paros u otras razones, la pésima calidad de enseñanza y la presión para acaparar el presupuesto para la nómina con el total descuido en la mejora de la infraestructura escolar, los integrantes de la sección 22 han dañado gravemente el esfuerzo por educar a los niños y jóvenes de Oaxaca, mencionó.

“Con su conducta cotidiana han inculcado los anti-valores de la irresponsabilidad, el abuso del poder, la ilegalidad, la violencia, la intolerancia y la corrupción”, sostuvo Mendoza.

Por esas y muchas otras razones, la ciudadanía y los padres de familia oaxaqueños exigen la educación de calidad que los alumnos merecen para que se conviertan en personas mejor preparadas y con posibilidad de obtener mejores condiciones de vida en un futuro, puntualizó la titular de la UNPF.