México.- En el Centro Histórico de la Ciudad de México los comerciantes están bajo el yugo de la delincuencia organizada, y ninguna autoridad hace algo al respecto. Desde hace al menos un par de años y lo que va del 2020, las extorsiones de la mafia local no los han dejado tranquilos.

La Unión Tepito, considerada como una de las organizaciones criminales con mayor peso en la capital mexicana, ha asesinado a 6 importantes líderes del comercio ambulante: Óscar Liebre, Raymundo Pérez, Armando Becerril, Miguel Ángel Lemus, Miguel Ángel Galán y Jaime Vázquez Mendoza.

Todos murieron acribillados por jóvenes sicarios que viajaban en motonetas. A uno de esos líderes le enviaron incluso un par de adolescentes. Fue la ejecución con la que se estrenaron en el mundo del crimen.

El grupo criminal controla un importante sector del centro. Bajo la amenaza de que “les harán daños a sus seres queridos”, los delincuentes le exigen a cada locatario cuotas que oscilan entre los 200, 100 y 50 pesos diarios. Las cuotas para los líderes que siguen vivos son de 12,000 a 30,000 pesos semanales. Los mercados de Granaditas, 2 de Abril y la Lagunilla, son los más afectados.

Las calles en las que la Unión Tepito maneja por completo el comercio ambulante son: Manuel de la Peña y Peña, entre Manuel Doblado y Circunvalación; Juan Rodríguez Puebla, entre Colombia y Venezuela; Colombia, entre Brasil y Argentina y El Carmen; Colombia, entre El Carmen y Rodríguez Puebla; El Carmen, entre San Ildefonso y Donceles; Eje 1 Norte, de Brasil a Comonfort; Eje 1 Norte, de Brasil a Argentina; y Circunvalación, entre Peña y Peña y Joaquín de Herrera.

Los ambulantes que hoy controla el grupo criminal se extienden también por la iglesia de San Sebastián, entre San Ildefonso y Donceles; por Manuel Doblado, entre Peña y Peña y Joaquín de Herrera; por Joaquín de Herrera, entre Leona Vicario y Juan Rodríguez Puebla; y por República Dominicana, entre Haití y Costa Rica.

Según reportes de inteligencia, el líder de la Unión Tepito, Roberto Moyado Esparza, alias “El Betito”, sigue dictando instrucciones desde su celda en el Reclusorio Oriente. Lo hace a través de un operador conocido como “El Perro”, cuya tarea es encargarse de pagar a los integrantes del grupo y cobrar a asaltantes y carteristas por dejarlos “trabajar” en la zona.

Ante la oleada de violencia de la que están siendo víctimas, los comerciantes reiteraron su llamado a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum; a la procuradora, Ernestina Godoy, y al secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, para frenar y capturar a los cabecillas del cártel.

Las listas con los nombres de los implicados y toda la información que necesitan están a disposición de cualquiera.