Chilpancingo, Guerrero.- La sensación de desaliento y postración que predominan en el país con la aparente fatalidad que persigue al estado de Guerrero, no son condiciones naturales ni inamovibles, son consecuencias de actos y decisiones de las que hay y debe haber responsables, dijo el periodista Tomás Tenorio Galindo.

Durante la presentación del libro de su autoría La revolución de Morelos y el Congreso de Chilpancingo, en Palacio de Gobierno, dijo que en Guerrero la violencia y pobreza no son los únicos problemas que enfrentan, sino también la corrupción.

La presentación del libro se realizó esta tarde en el edificio Centro del Palacio de Gobierno, ante el gobernador Héctor Astudillo Flores, diputados locales y funcionarios del gobierno del estado.

Durante su participación, Tenorio Galindo pidió hacer un paréntesis en la explicación de su libro para hablar de la realidad que enfrenta el estado de Guerrero.

Expuso que la crisis de inseguridad pública y la impunidad persisten, y agravian a las familias por la indiferencia e insensibilidad del Estado, que impide la impartición de justicia.

Para luego recordar la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en septiembre del 2013 en Iguala, lo que calificó como una tragedia “inconcebible y repugnante”, es síntomas, dijo, de una atrofia del orden institucional y de la vocación que rige la vida nacional.

“Una atrofia que procede de la conducta de los individuos que tiene en sus manos el poder de hacer justicia o de negarla. Hay muchas familias que no cuentan con consuelo en la justicia, ni alivio en la verdad”, dijo.

Señaló que ante dichos hechos, el gobierno del estado y la federación no pueden ni deben permanecer ajenos.

La violencia y pobreza, sostuvo, no son todos los problemas de la entidad, la impunidad es otro y no es menos grave, dijo que las autoridades deben de hacerle frente a dicho problema, para abatirlo, para lograr la impartición de justicia y “conseguir un poco de alivio en el suplicio que este cáncer significa”.

Recordó también, que en Guerrero existen 14 periodistas asesinados, sin que hasta el momento se investiguen ni se esclarezcan, eso dijo, se le agregan las múltiples agresiones a comunicadores, como la sucedida la semana pasada cuando la Procuraduría General de la República (PGR) cerró una radiodifusora, y trató de detener a un conductor.

Dijo que su libro aspira hacer un recordatorio de tiempos más difíciles que los actuales, en los que la integridad y el compromiso se pagaban con la vida.

Al concluir el evento, el gobernador se negó a dar entrevistas a los reporteros que ya lo esperaban en el lugar.