Una manta colocada por hombres que viajaban en un automóvil en la colonia La Garita de Acapulco, acusan a jefes policiacos y al director general de Reinserción Social de Guerrero, Gustavo Villegas Tovar, de permitir el ingreso de drogas, armas y prostitutas al interior del penal de Las Cruces.

A través de un reporte policiaco, se informó que agentes de la Policía Federal decomisaron la tarde del miércoles la manta.

El mensaje, dirigido al gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo – y sin firmantes – asegura que desde el traslado de varios reos de dicho penal, se realizó un reacomodo del autocontrol del penal.

Uno de los reos que dirige el penal, según la manta, es Guillermo Cisneros Clavel, detenido en 2014 por los delitos de homicidio y portación de arma.

También mencionan al Baltazar Rodríguez Oliveros, y afirman que “estas personas quedaron a cargo del penal, realizado las mismas actividades con el apoyo del jefe de seguridad (del penal), Miguel López Hernández”.

El texto explica el supuesto modus operandis con el que los custodios involucrados introducen armas y drogas al penal, específicamente a la zona de dormitorios C, a través de una camioneta pick up “disfrazada” de carga de despensas para los internos.

Sin embargo, señalan que dicho vehículo – que entra cada martes al penal – ingresa drogas, armas y objetos para los reos que autogobiernan.

Aseguran que López Hernández recibe cinco mil pesos semanales por permitir estas irregularidades, y que además los guardias de las torres 1 y 10 trabajan como halcones para algunos reos, con quienes se comunican por radio.

Denuncian que en el penal sigue existiendo tortura y extorsiones, así como el ingreso de prostitutas en días que no son de visitas. La manta, incluso, asegura que a algunos reos “les inyectan” el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).