La banca en México atraviesa por su mejor momento en la historia, pero enfrenta desafíos importantes, como mantener su solidez, su dinamismo crediticio y una adecuada posición, así como incentivar una demanda solvente y promover la formalización.

Así lo reconoció el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Robles Miaja, quien dijo: “Tenemos que mantener la solidez y la adecuada posición de la banca, porque el sistema financiero no es como otras industrias; un problema en el sistema contagia automáticamente el crecimiento de la economía”.

Aseguró que “hoy el sistema financiero es un activo de México y tendrá que seguir así y ese en un reto que nunca se nos puede olvidar”, lo mismo que mantener el dinamismo crediticio en niveles de tres o cuatro veces el Producto Interno Bruto (PIB).

Durante el primer día de actividades de la 79 Convención Bancaria, indicó que la banca también debe incentivar una demanda solvente de créditos, porque si bien tiene una oferta muy amplia para todos los segmentos, no hay suficiente demanda.

Además, requiere promover la formalización, porque México es un país con dos caras, la de las empresas globales internacionales con tecnología, con recursos y campeonas en el mundo, y por otro lado, un mundo de empresas informales, condición que impacta en su productividad, añadió.

El también presidente del Consejo de Administración de BBVA Bancomer expuso que “la banca en México se encuentra en el mejor momento de su historia, pues hoy hay más crédito, más barato para todos y contribuye decididamente al crecimiento”.

Agregó que en medio del complejo entorno global de desaceleración económica y altos índices de volatilidad, México se sigue distinguiendo favorablemente tanto de países desarrollados como de otras naciones emergentes.

"Nosotros creemos que este país tiene un enorme futuro y la banca tiene que ser un motor que impulse el crecimiento; México es un país privilegiado, pero creo que va a ser un país desarrollado en pocos años y la banca va a ser un motor”, dijo.

Indicó que ante su desempeño, la banca ya se coloca como el quinto impulsor del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), solo después del comercio, servicios inmobiliarios, exportación del petróleo y gas; por lo que es imperativo del sector mantener la sostenibilidad y el dinamismo del financiamiento.

De acuerdo con el directivo, los mexicanos “ya nos acostumbramos a la estabilidad” que se construyó en las últimas décadas, y la población joven no conoce otro escenario, pero “ya está en el ADN del mexicano que la estabilidad es un valor”.

No obstante, indicó, una estabilidad que se creó en varios años se puede destruir fácilmente de no tomarse las condiciones adecuadas, como sucedió en países como Brasil, pero en México el gobierno mantiene un actuar ortodoxo y eso se refleja en el país.

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