Este jueves, trabajadores administrativos del Centro de Readaptación Social de Acapulco, Guerrero, se manifestaron en el Asta Bandera, en la Costera Miguel Alemán. Como parte del movimiento que se ha venido dando en torno a las exigencias de diversas cárceles de Guerrero por el mejoramiento de condiciones laborales.

Dijeron que pese a las últimas comisiones que han tenido con las autoridades estatales, sólo han recibido la amenaza de sanciones administrativas.

Sostuvieron que ante la ‘insensibilidad del gobierno’, y tras el agotamiento de las vías institucionales para las exigencias, han tenido que salir a las calles.

“El secretario de Seguridad Pública (Pedro Almazán Cervantes) dice que no hay dinero en el estado de Guerrero, que es la ‘vaca flaca’ de la república mexicana”, reprochó.

Aseguraron que el 50 por ciento de los empleados del Cereso de Acapulco se mantienen en paro, pero reiteraron que la otra mitad los apoya y están “en la lucha permanente”, dijo uno de los manifestantes, quien solicitó no se mencionara su nombre.

Y señaló que se trata de una movilización en todos los Ceresos del estado.

Por eso, pidió el apoyo y sensibilidad del gobernador del estado, Rogelio Ortega Martínez.

Los empleados exigen, entre otras prestaciones, el otorgamiento de bases, procesos de jubilación y aumento salarial.

Asimismo, dijeron que están solicitando un aumento salarial del cien por ciento, pues afirman que existen compañeros que están ganando dos mil pesos o dos mil 200 pesos quincenales, lo que, señalan, es menos del salario mínimo establecido por la ley. Además, dijo que se hallan en un “riesgo latente”, pues se encuentra laborando en el interior del penal.

Sin embargo, admitió que algunos de otras áreas ganan de 3 mil a 3 mil 200 pesos cada quincena.

Además, señalaron que los guardias de seguridad son pocos – aunque no precisaron cuantos - para la demanda necesaria, y señaló que se trata de más de 2 mil internos.

“Las peticiones que nosotros estamos realizando son el derecho de un bono de riesgo de trabajo; somos empleados del Cereso de Acapulco y consideramos que las condiciones dentro del centro penitenciario no son las indispensables para que nosotros llevemos a cabo nuestro servicio laboral”, dijo.

De igual forma, solicitaron que el gobierno facilite viviendas a los trabajadores, pues, dijeron “la mayor parte de nosotros rentamos, estamos en calidad de ‘arrimados’”.