México.-Diego Maradona desea continuar en Dorados de Sinaloa. El conjunto de Culiacán quiere sostener a su entrenador, máxime luego de haber llegado a las finales en los dos últimos torneos del Ascenso MX (en ambas perdió ante San Luis de Potosí, que subió a la élite de México).

Claro que para que el matrimonio cierre el acuerdo, todavía falta. Porque el ex capitán de la selección argentina, de 58 años, hizo públicas tres exigencias innegociables para seguir en el banco de suplentes del Gran Pez.

Por el momento, los contactos entre Matías Morla, apoderado del Diez, y la dirigencia de Dorados fueron por la vía telefónica. En los próximos días, el abogado viajará a México para un cónclave formal en el que las condiciones de un lado y del otro estarán sobre la mesa.

"Hay pendiente una reunión muy importante. Hemos pasados dos torneos increíbles, con mucho sufrimiento futbolístico. Si me dice Jorgito (por Jorge Hank, uno de los dueños del club), que es un amigo, 'Con esto no llego', tan amigos como siempre. Me iré de Culiacán con el mejor recuerdo del mundo", dijo Maradona en una entrevista con Univision.

¿Cuáles son las tres exigencias? El propio Diego se encargó de enumerarlas en la nota: 24 meses de vínculo, carta libre para los refuerzos y la posibilidad de reformular el plantel, aunque varios referentes deban partir. "Yo les pido un proyecto de dos años, con presupuesto para comprar los jugadores que me gusten. También tengo que hacer una limpieza de jugadores que ya no van con el juego que tenemos", remarcó.

Desde su llegada a Culiacán, Maradona firmó contratos por seis meses, es decir, por el certamen en curso. Entiende que ya demostró su capacidad a partir de los resultados y la fisonomía que le imprimió al equipo. Y que además le adosó, con su presencia, mayores ingresos y una visibilidad que el club no había tenido ni cuando estuvo en la Liga MX.

Durante el último mercado de pases, el Diez estaba en Buenos Aires, afrontando un problema de salud (sufrió una hernia abdominal y debió ser intervenido). Además, no había cerrado su nuevo vínculo. Y las bajas y altas estuvieron en manos de la dirigencia. Si bien Maradona aceptó que en 2019 contó con un mejor plantel que en 2018, desea tener injerencia en los refuerzos.

Por último, a pesar de que tiene un vínculo especial con sus dirigidos, cree que para dar el salto de calidad se impone una renovación. Si va a permanecer para lograr su primer título como entrenador, no quiere fallar. De ahí las exigencias. ¿Llegará a un acuerdo con Dorados?