Naciones Unidas.-En vísperas de la conferencia mundial de la ONU para revisar el Tratado de No Proliferación Nuclear, cerca de un millar de personas marchó hoy en Nueva York para exigir a las potencias que cumplan sus compromisos de desarme atómico.

En una marcha que partió de la céntrica plaza de Union Square hasta el parque ubicado frente a la sede de la ONU, los activistas pidieron a las potencias que cumplan con el acuerdo vinculante que signaron para comenzar a reducir su armamento nuclear y reducir así la amenaza de una guerra atómica.

La marcha se da un día antes de que representante de gobiernos de 190 países se reúnan durante cuatro semanas, hasta el 22 de mayo, a revisar la implementación del Tratado de No Proliferación Nuclear, creado en 1970 y cuyo examen es realizado cada cinco años en la ONU.

Beatrice Fihn, directora ejecutiva de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN), expresó que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad –China, Rusia, Estados Unidos, Reino Unido y Francia— han mostrado poco interés en reducir su armamento.

“Todos estos países están implementando programas de modernización. La gente podría pensar que la carrera armamentista ha terminado, pero en vez de crear más cabezas nucleares, se trata ahora de desarrollar armas nucleares más avanzadas”, explicó Fihn en un comunicado.

La mayor parte de participantes en la marcha con carteles donde se leía: “Quiero que mis hijos tengan un futuro sin armas nucleares”, “Abolición de armas nucleares ahora”, “No a las armas nucleares” y “No más Hiroshima ni Nagasaki”, entre otros, eran de origen japonés.

A diferencia de marchas celebradas sobre otras causas sociales, donde abundan los jóvenes, los participantes eran en gran parte personas con recuerdos personales de la Segunda Guerra Mundial o, al menos, de la Crisis de los Misiles de 1962.

La actual conferencia de la ONU para revisar el Tratado de No Proliferación Nuclear sucede 70 años después de que Estados Unidos lanzó bombas atómicas a las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki, con lo que terminó la Segunda Guerra Mundial.

Pese a la nueva fase armamentista en el mundo, activistas subrayaron que las naciones que poseen armas nucleares (nueve en total) podrían reducir o eliminar este tipo de armas, tal como sucedió con la prohibición de las minas antipersonales y de las municiones de racimo.

“Más y más Estados están mostrando signos de impaciencia sobre la falta de iniciativa de los países con capacidad nuclear y creo que esta conferencia de la ONU será un momento clave. Un nuevo acuerdo podría cambiar la manera en que se ven las armas nucleares y deslegitimarlas”, apuntó Fihn.