Al menos 658 personas han muerto y un millón se ha contagiado en el último medio año por un brote de malaria en el norte de Uganda, por lo que las autoridades reforzaron la protección de la población y enviaron cientos de trabajadores de salud.

Las autoridades ugandesas han enviado más de 370 trabajadores sanitarios de refuerzo al norte del país para hacer frente a la epidemia de malaria, provocada por un parásito que se transmite a través de la picadura de mosquitos, reportó Uganda Radio Network.

El equipo de emergencia enviado, que consta de 26 médicos, así como oficiales clínicos y enfermeras, ha sido contratado por 30 días para detectar a más personas con síntomas de la enfermedad y proporcionar medicamentos contra la malaria a todas las instalaciones de salud.

El gobierno prevé mejorar la protección de 4.5 millones de ciudadanos de 16 distritos del norte y este del país, dentro de un programa con el que quiere proteger al menos al 85 por ciento de la población en riesgo durante los próximos dos años.

El plan se ampliaría posteriormente a más de 50 distritos en los que la tasa de incidencia de la enfermedad también es alta.

Uganda registra cada año 16 millones de casos de malaria, de los cuales 100 mil terminan en fallecimiento, sobre todo de mujeres embarazadas y niños menores de cinco años, según datos del Ministerio de Sanidad.

El norte de Uganda tiene el mayor número de casos registrados de malaria en el país, ya que una insurgencia de 20 años destruyó la mayor parte de su infraestructura, incluidas las instalaciones de salud.

A nivel mundial se registraron 214 millones de casos y 438 mil muertes por malaria en 2015, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los síntomas de la malaria son variados, empezando con fiebre, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza, además de náuseas, vómitos, tos, heces con sangre, dolores musculares, insuficiencia renal, trastornos del sistema nervioso central y coma.

Notimex