#A sangre fría

Matan policías mientras alcalde arma teatro en San Miguel de Allende

José Reyes murió por las condiciones laborales en las que se encuentran actualmente los policías de este destino turístico, así como de las decisiones de los mandos.

Por Redacción, 2019-08-31 09:50

México.- El pasado 23 de julio, en la calle Independencia de la zona centro de San Miguel de Allende, Guanajuato asesinaron a dos policías locales, víctimas de la estrategia de seguridad fallida. Uno de ellos, José Reyes Villegas Ramírez, estudiaba derecho pues quería cambiar la situación en su comunidad.

En entrevista, Fernando Villegas Ramírez, hermano del policía caído, declaró que José Reyes murió por las condiciones laborales en las que se encuentran actualmente los policías de este destino turístico, así como de las decisiones de los mandos.

“Me siento terrible, él fue mi compañero de toda la vida, desde pequeños andábamos juntos, fuimos a la misma escuela, anduvimos en diferentes trabajos apoyándonos, llegábamos a la casa y comíamos los dos, toda nuestra vida fue unidos”, expresó.

Fernando también es policía del municipio, por lo que asegura que la muerte de su hermano pudo evitarse. Asimismo, lamentó que Reyes aspiraba a ser policía de investigación o litigar como abogado para mejorar la seguridad en San Miguel de Allende.

José Reyes tenía 29 años de edad, era originario de la comunidad de Manantiales, localizada en la zona rural del municipio. En su familia eran 11 hermanos, en 2011 se unió a la corporación y apenas hace tres años lo promovieron a policía tercero.

“Donde vivimos lo quería mucho la gente, era muy querido por los niños, por los vecinos, siempre se sentaba con ellos a jugar, les llevaba dulces, cuando había una festividad él apoyaba en todo.

“Era admirado por los familiares y la comunidad, nosotros fuimos los primeros que estudiaron, toda la gente se quedaba estancada en primaria. Nosotros fuimos a la secundaria hasta otra comunidad, nos hacíamos hora y medio caminando, no había transporte”, declaró Fernando.

José Reyes ganaba menos de 13 mil pesos mensuales, rentaba un cuarto en la zona urbana de San Miguel de Allende, también se hacía cargo de su madre y de dos sobrinos. Tenía la intención de superarse, por ello decidió estudiar derecho en una escuela particular, al momento de su muerte le faltaba un año y medio para terminar.

“Los sábados a veces terminábamos de trabajar a las dos, tres de la mañana le daban permiso a las cinco, se bañaba y se iba a la escuela. No salía mucho a divertirse porque decía que tenía mucha tarea y los maestros lo avalaban. Mi mamá dependía totalmente de José Reyes, ya no le quedaba casi nada para él”, compartió Fernando Villegas.

El uniformado jugaba béisbol en su comunidad cuando tenía descansos, su jornada laboral era de 12 horas con un día descanso variable a la semana. Era soltero, pues quería formar una familia hasta que terminara su carrera como abogado.

Como policía de proximidad realizaba recorridos y atendía reportes solo, pues esa estrategia determinó el secretario de seguridad de San Miguel de Allende, el general Rolando Eugenio Hidalgo Eddy. El día de su muerte, José Reyes se encontraba en un retén para verificar vehículos junto con un compañero.

El chaleco antibalas y el arma corta proporcionada por el ayuntamiento no fueron suficientes para repeler a sus agresores que los balacearon con fusiles de asalto AK-47, calibre 7.62 milímetros. En el sitio encontraron 180 casquillos percutidos, el cuerpo del policía tenía impactos en los pies, el costado y la cabeza.

“Fue muy fuerte para la familia y para todo el entorno, en la comunidad, en la misma policía era muy querido, a nadie le hacía mal; les pegó mucho en el rancho, la gente decía que como era posible que le hubieran hecho esa atrocidad”, compartió Fernando Villegas.

El ataque fue alrededor de las 13:40 horas del martes 23 de julio, luego del asesinato de los dos elementos dos de sus compañeros que se encontraban cerca del lugar persiguieron a los agresores y detuvieron a dos sujetos en la colonia Montes de Loreto.

Sin embargo, otros policías también que participaron en dichas acciones acusaron que después de ubicar a los responsables se armó un montaje para documentar su detención, pues mandos ordenaron traer a un operador de dron y cámaras; también se eligió a los policías que aparecerían en el video.

Dicha producción fue mostrada días después a empresarios de San Miguel de Allende en las instalaciones del C4 del municipio, para demostrar que se trabaja en materia de seguridad.

El miércoles 24 se realizaron los funerales de los elementos caídos y un homenaje, ahí el alcalde Luis Alberto Villarreal García expresó sus condolencias y su respaldo a los policías.

La familia de Reyes recibió del ayuntamiento los gastos funerarios y el seguro de vida que tienen los policías, el cual es de 100 mil pesos.

Pero los policías municipales quedaron con miedo de que les sucediera lo mismo que a sus compañeros, por lo que decidieron manifestarse pacíficamente para expresar lo vulnerable que están ante las condiciones de inseguridad que vive el municipio.

Así, el viernes 26 de julio se formaron frente a la presidencia municipal, con el uniforme, pero desarmados; al lugar acudió el alcalde quien a su llegada agredió a dos mujeres periodistas que cubrían el hecho; también les recriminó por publicar información sobre los hechos violentos en San Miguel de Allende.

Luego el alcalde desestimó y negó la protesta de los policías, quienes fueron víctimas de intimidaciones y castigos, por lo que algunos elementos presentaron su baja a la corporación, entre ellos los dos policías que detuvieron a los asesinos de Reyes.

A las inconformidades se sumaron policías de tránsito quienes protestaron colocándose un moño blanco en el uniforme, pero también fueron amenazados con correrlos.

Para apaciguar las protestas e inconformidades, el pasado 7 de agosto el ayuntamiento organizó una comida privada con policías municipales y miembros de Protección Civil municipal, en la Hacienda Los Arcángeles, donde reconocieron a elementos que supuestamente participaron en la detención de los agresores de los dos policías.

En el evento rifaron entre los asistentes un colchón con base de madera, un refrigerador, una estufa, una sala y un comedor, los cuales formaban parte de los apoyos que da el ayuntamiento en caso de inundaciones.

“Fue una burla para minimizar o mantener calmados a los elementos porque se obligó a ir a esa reunión. Esos regalos fueron de los que hace como un año hubo una contingencia por las lluvias en las comunidades del municipio y esos muebles fueron los que sobraron”, declaró Fernando Villegas Ramírez.

El policía municipal manifestó su indignación ante estos hechos donde utilizaron la muerte de su hermano para hacer promesas, pues el alcalde Luis Alberto Villarreal comprometió un aumento de sueldo del 10 por ciento, que en algunos casos se traduciría a mil 600 pesos mensuales menos impuestos.

Comentó que la estrategia de seguridad fallida y las intimidaciones continúan por lo que teme que la muerte de su hermano José Reyes no sea la última, y confió en que la autoridad municipal tome cartas en el asunto.

“Se tiene que remplazar desde arriba, al alto mando que es un general, él solo quiere ver un montón de elementos sólo en las zonas residenciales, donde tiene amigos, nosotros conocemos muy bien las colonias, sabemos dónde está conflictivo, donde no”, aseveró Fernando Villegas.

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Pozo con 119 cadáveres refleja la impunidad ante violencia en Jalisco

Las autoridades recuperaron 119 bolsas. No se sabe la cantidad de personas a quienes pertenecen, ni tampoco se ha logrado identificar alguna.

Por Redacción, 2019-09-14 12:49

México.- La primera señal fue una multitud de moscas que provenían de un predio abandonado en las afueras del pueblo La Primavera en Zapopan, en Jalisco, occidente de México.

En el sitio hay un pozo de unos 20 metros de profundidad del que emanaba un profundo olor fétido. Los vecinos pensaron que una vaca se había caído.

Pero no era un animal lo que había en el fondo del pozo, eran restos humanos que durante varios meses fueron arrojados dentro de bolsas de basura.

Las autoridades recuperaron 119 bolsas. No se sabe la cantidad de personas a quienes pertenecen, ni tampoco se ha logrado identificar alguna.

El coordinador del Gabinete de Seguridad de Jalisco, Macedonio Tamez Guajardo, dice que los peritos “han armado nueve cuerpos completos y 16 incompletos”.

Pero con el resto de las partes no se ha logrado definir a cuántas personas pertenecen. “Hay cabezas, torsos, extremidades y demás”, añade el funcionario.

Los medios de Jalisco llaman al sitio “el pozo de los horrores”. El lugar del hallazgo está en un predio de unas cuatro hectáreas, cercado por un muro de adobes. Dentro del terreno existe una caballeriza a medio construir, y a unos metros se ubica el pozo donde se arrojaron los restos humanos.

El predio, abandonado desde hace varios años, según contaron vecinos a periodistas locales, se encuentra en el camino de acceso al Bosque de la Primavera, la mayor área verde de la Zona Metropolitana de Guadalajara, una población de unos cinco millones de habitantes.

Parte del muro del predio fue derribado y, de hecho, los vecinos cruzaban la propiedad para llegar al pueblo o llevaban vacas a pastar allí.

Un reportero local le contó a BBC Mundo que desde hace varios días había “como una plaga de moscas” alrededor del terreno. También un profundo olor fétido que se agudizó con las lluvias al inicio de septiembre.

De hecho fue el pasado día 3 que bomberos y policías del municipio de Zapopan encontraron las primeras bolsas con restos humanos. La excavación para encontrarlos duró una semana. “La gente no sabe quién arrojó las bolsas. Algunos dicen que vieron a jóvenes llegar con las bolsas, pero nada más”, explica el periodista.

En los últimos años en el Bosque de La Primavera se han encontrado varias fosas clandestinas, así como laboratorios donde se fabricaban drogas como cristal o anfetaminas.

Aunque en sus alrededores se han construido fraccionamientos residenciales, existen algunas áreas boscosas donde es peligroso acercarse.

En marzo y abril pasado, cuando en la zona hubo incendios forestales, los guardabosques y equipos de bomberos tuvieron dificultades para cumplir su trabajo. Algunos contaron a BBC Mundo que grupos de personas, algunas con armas, cerraron el camino para llegar a los siniestros.

Pero hasta ahora no había ocurrido un hallazgo como el del pozo con restos humanos. Especialistas ven en esta nueva fosa clandestina una señal del recrudecimiento de la violencia en Jalisco.

“Es un gran monstruo emblemático de la impunidad e ineficiencia de las autoridades”, le dice a BBC Mundo Francisco Jiménez Reynoso, investigador del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara.

“Todos los hallazgos son por denuncias de ciudadanos, como fue en este caso. El común denominador es que la gente huele mal en su entorno, hay olores fétidos, denuncian a las autoridades y es hasta ese momento que acuden a esos lugares”.

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Así vivieron una balacera niños de primaria en Guaymas, Sonora

Los maestros de la institución alertaron a los alumnos y a las autoridades de la Guardia Nacional, quienes resguardaron el plantel con diversos patrullajes en la zona.

Por Redacción, 2019-09-14 10:44

México.- En pleno festival de la Independencia de México, alumnos de la escuela primaria «Plutarco Elías Calles» vivieron momentos de pánico al escuchar varias detonaciones de armas de fuego.

El hecho violento ocurrió cerca de las 11:20 horas, en el municipio de Guaymas, Sonora, cuando los niños se encontraban en el convivio patrio.

Los maestros de la institución alertaron a los alumnos y a las autoridades de la Guardia Nacional, quienes resguardaron el plantel con diversos patrullajes en la zona.

Según medios locales, los alumnos recibieron indicaciones por parte de los profesores de resguardarse bajo las mesas.

«El maestro nos dijo que nos fuéramos al salón rápido y nos tiráramos al piso. Esta es la primera vez que me pasa esto», dijo un alumno.

En tanto, una madre de familia expresó que en cuento escuchó las detonaciones, salió corriendo por sus hijos. «Dónde está el cambio que nos prometieron las autoridades actuales», expresó.

Los alumnos reconocieron a la maestra María Elena Quintero Rojas, quien supo tranquilizar a los estudiantes durante la balacera. En un video publicado en redes sociales, se muestra cómo la profesora entona canciones con los niños, mientras afuera suceden las detonaciones.

Sonora fue uno de los primeros estados en cambiar sus mandos policiales por militares, tras una recomendación del secretario federal de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo.

Rocío Romero pidió a sus alumnos que se tiraran pecho tierra, cantaran y los tranquilizó diciéndoles que era un simulacro. Mientras tanto, afuera dos hombres murieron a causa de la balacera.

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Balacera en escuela primaria de Sonora deja cinco detenidos | VIDEO

Hasta el momento no se tiene reporte de personas muertas ni heridas.

Por Redacción, 2019-09-14 09:40

Sonora.- Una balacera registrada cerca de una escuela primaria en Guaymas, Sonora, provocó pánico entre los alumnos y profesores que se encontraban en medio de un festival conmemorativo del día de la Independencia.

De acuerdo con medios nacionales, los disparos se registraron alrededor de las 11:30 horas de la mañana, al rededor de la escuela “Plutarco Elías Calles”, en la colonia San Vicente.

Al escuchar las detonaciones, los docentes del plantel gritaron “¡Al suelo!” para que los alumnos que se encontraban en la ceremonia.

Una usuaria de Twitter identificada como @AguedaBarojas compartió a través de su cuenta el testimonio de una de las madres de familia de la primaria.

Autoridades locales pidieron a las personas que se encontraban dentro del instituto que se resguardaran junto con los niños hasta que ellos les dieran aviso de que la zona era segura. Después, los padres de familia fueron a buscar a sus hijos a la escuela primaria, según comentó la mujer.

Otro de los videos que compartió la cuenta personal de @AguedaBarojas resaltó el agradecimiento que los padres de los menores de edad dieron a los profesores, en especial a la maestra identificada como María Elena Quintero Rojas, quien cantó varias canciones con los alumnos para poder tranquilizarlos y distraerlos.

Hasta el momento no se tiene reporte de personas muertas ni heridas. Según la información de medios locales, hay cinco personas detenidas por portación de arma y drogas.