#Creativos

“Matar bien para vivir mejor”: Sr. Ávila

El tema es la normalización de la violencia y sus estragos, asunto por demás pertinente en el México de hoy.

Por Lucía Deblock, 2017-12-11 02:35

Hace unos días la serie “Sr. Ávila” de HBO Latinoamérica recibió el Emmy Internacional al mejor programa en primetime no hablado en inglés. Se dice fácil, pero competir contra series gringas, en Estados Unidos, en horario estelar, en idioma español y salir avante, no lo es.

En este caso, se trata de una producción mexicana de Lemon Films con un carácter más bien discreto, de la que se habla casi nada en los sitios web especializados que frecuento, pero que logró enganchar a una audiencia bien entrenada en eso de mirar series, que también es una audiencia soberbia, por aquello de desechar cualquier material audiovisual no hablado en inglés, porque debemos admitir que, nos guste o no, el idioma de los negocios y de las series, es el inglés.

En la historia reciente de las seriesde televisión fue la aclamada “Bron/Broen” (Suecia y Dinamarca) una de las pioneras en allanar el camino a “Sr, Ávila”, propiciando incluso remakes en EU-México y en Reino Unido-Francia, pero hubo otras producciones como “Trapped” (Islandia), “Gomorra” (Italia) o la perturbadora “Le commune” (Francia), las encargadas de situar los estándares de producciones no estadounidenses afortunadamente muy altos y, de obligar a los güeros a ver televisión con subtítulos.

La descubrí casi por casualidad a mediados de año y como televidente consuetudinario me acerqué a “Sr. Ávila” con pocas expectativas y muchos prejuicios, casi con recelo, porque a pesar de tratarse de un binomio con HBO, mi experiencia con las producciones mexicanas me remite directamenteacontemplar al pretensioso hijo bastardo de la telenovela, con diálogos penosos y sin sentido y actuaciones más bien mediocres.

Y si del contenido hablamos, están agotadas las ridículas gestas de sus protagonistas al abordar  los “problemas” de clasemedieros cool, afectos a los desplantes esnobistas y con actividades alternativas -porque nadie puede ser abogado, médico o vendedor, eso es considerado casi vulgar y más propio del cine de mediados del siglo pasado que quieren olvidar porque honra a las clases bajas; por eso son baristas, enólogos o diseñadores de crossmedia, en una abierta apología del exclusivismo como sinónimo de progreso y cultura-, todos ellos hacinados en pequeños departamentos en la colonia Roma o la Condesa; esa zona de clase media en el corazón de la CDMX donde, a finales del 2015, sus habitantes se levantaron en coléricas protestas callejeras para exigir que las autoridades resolvieran un problema que aquejaba a su comunidad: alguien estaba envenenando a sus perros en los parques, huelga decir que además de nice es animal-friendly-zone, todo lo anterior se dio en el contexto de un México donde diariamente contamos los cadáveres por decenas, en plazas públicas, ríos y puentes, mueren y desaparecen niños, hombres y mujeres. Sí, es en una sociedad apática y sin conscienciade la otredad en la que se regodean las anodinas producciones mexicanas, dejando a su paso un tufo a carroña.

El argumento de que el entretenimiento no justifica la indolencia, la insensibilidad. En México los interventores otorgan las concesiones de transmisión con una opacidad y una discrecionalidad ofensiva, y son esos empleados de gobierno los que, en contubernio con el duopolio Televisa-TvAzteca, se alzan como los amos y guardianes de nuestra conciencia e idiosincrasia, eligiendo en su beneficio lo que debemos ver o no en la televisión.

Por eso tenemos producciones acríticas, irreales y desprovistas de decoro. Como telespectador debemos exigir contenidos de calidad y si acaso todavía estamos lejos de eso -debido a la falta de marco legal eficiente para la defensoría de las audiencias-, apagar la tv o cambiar de canal se convierte en un feroz acto de protesta.

Por lo tanto, “Sr. Ávila” tenía pocas posibilidades de tener vida en mi pantalla, pero para mi sorpresa la calidad de la producción era buena, tal vez muy buena, los diálogos tenían sagacidad y un toque de inteligente humor negro que más de una vez me hizo sonreír, y sí, la historia corría con admirable ligereza.

Tony Dalton consiguió una interpretación hierática como el Sr. Ávila y cabe destacar que, rumbo a la tercera temporada, el deterioro físico del personaje es notable, muy acorde a su descomposición moral y con la asepsia profesional con la que se aborda la muerte; a pesar del abuso de filtros, aristas de la trama asombrosamente desperdiciados, el manejo de armas un tanto rudimentario y la súbita aparición/desaparición de personajes en pro de la continuidad, llegué con gusto hasta el final de la violentísima tercera temporada.

Me gustan los anti héroes y si son impredecibles, más. Esta serie indaga en lo invisible, ahí donde lo sangriento y la violencia terminan, la apremiante necesidad de alcanzar el éxito empieza a ser despojada de toda humanidad. Así pues, “Sr. Ávila”narra el devenir de un ex policía con una doble vida como vendedor de seguros y asesino en su camino a la cima de una sobre regulada logia ultra secreta de asesinos por encargo que despacha desde una funeraria; es padre de un chamaco revoltoso y sombrío, esposo de una mujer depresiva, amante de una colega, asesino de su mejor amigo, entre otros, y entrenador de un matón en ciernes, al menos eso era hasta que su doble vida se enreda y, con gran valentía de los escritores Walter y Marcelo Slavich, todo ese caos inicial da un inopinado y oscuro vuelco a la historia, dejando claro, pero no a la vista, que el verdadero tema es la normalización de la violencia y sus estragos, tema por demás pertinente en el México de hoy. En “Sr. Avila” rifa la muerte como negocio y la pérdida como penitencia.

Debo confesar que la calidad actoral del reparto es compacta aunque irregular; destaca el personaje de Ismael, interpretado por el novato Jorge Caballero, todo instinto y supervivencia, pero con un dejo de susceptibilidad que casi duele. La dirección de arte es meticulosa, pero resulta imposible no relacionarla con un hito televisivo como “Sixfeetunder”. Filmada enteramente en México y con una sólida propuesta visual y narrativa, la cuarta y última temporada de “Sr. Ávila” se estrenará en 2018.

Bien por los hermanos Rovzar, han logrado una serie que nos hace sospechar, al menos por un momento que, en el país del sicariato, es posible la sofisticación del asesino de traje y corbata.


“Sr. Ávila” serie de televisión.
Productor: HBO Latinoamérica/Lemon Films
Escritor:  Walter y Marcelo Slavich
País de origen: México
Idioma: Español
Temporadas: 3 Capítulos: 33
#Creativos

Julio Verne aún hace soñar a sus lectores a 114 años de su muerte

Nos ha dejado un legado de más de 50 novelas y 20 cuentos del que es el segundo autor más traducido del mundo.

Por Redacción, 2019-03-24 13:59

México.-Nos hizo soñar con extraordinarios viajes, dentro y fuera de la Tierra. Nos hizo acercarnos, con una genialidad de visionario, a inventos y descubrimientos científicos que llegarían posteriormente a nuestros días. Es considerado, junto a Herbert George Wells, el padre de la ciencia ficción.

Su primera novela fue “Cinco semanas en Globo” (1863) y la última, antes de su muerte, “La invasión del mar” (1905). Nos ha dejado un legado de más de 50 novelas y 20 cuentos del que es el segundo autor más traducido del mundo. Repasamos sus 10 novelas imprescindibles:

De la Tierra a la Luna

Fue publicada en 1865. En esta obra, que arranca como una sátira del estereotipo estadounidense de la época, trata con escrupuloso detalle científico todos aquellos problemas y preparativos que se deben realizar antes de enviar una misión espacial. La nave contendrá una gran cantidad de avances tecnológicos posibles para hacer frente a esta aventura. Tuvo tanta popularidad esta novela que Verne la continuó en “Alrededor de la Luna” pocos años después.

Viaje al centro de la Tierra

Publicada el 25 de noviembre de 1864, “Viaje al centro de la Tierra” trata de la expedición de un profesor de mineralogía, su sobrino y un guía al interior del planeta. Todo gracias a un jeroglífico medieval casi indescifrable que tras caer en las manos del profesor Otto Lidenbrock de Hamburgo, desencadenaría el viaje más espectacular de todo el siglo XIX.

20.000 leguas de viaje submarino

En este clásico universal de aventuras que fue publicado en 1870, la desaparición de numerosos barcos sin una explicación aparente centra una expedición cuyo fin es resolver el misterio. La embarcación submarina con el capitán Nemo a los mandos de la nave, nos lleva a través de un abanico extraordinario de descripciones, en un viaje por las profundidades del océano y sus prodigios naturales.

La vuelta al mundo en 80 días

Otro de los clásicos inolvidables de Verne es “La vuelta al mundo en 80 días” que fue publicado el 30 de enero de 1873. Esta novela de aventuras narra las andanzas del caballero británico Phileas Fogg y de su ayudante Jean Passepartout, conocido en castellano como “Picaporte” en su proyecto de dar una vuelta por el mundo en este corto espacio de tiempo. Fogg y su fiel compañero utilizan prácticamente todos los medios de transporte conocidos de la época como tren, elefantes, buques, trineos, goletas… pero no el globo.

La Isla misteriosa

Publicada en 1874, esta novela es considerada como su obra maestra. Expone, a través de sus múltiples personajes, su admiración por las ciencias. Uno de los logros de sus personajes, concentrado, en la figura del sabio ingeniero Cyrus Smith, es fabricar ácido sulfúrico. Otro de los detalles que marcan esta novela es la reaparición obra del inolvidable Capitán Nemo (protagonista de 20.000 Leguas de Viaje Submarino).

Cinco semanas en globo

Verne era un estudioso de la ciencia y la tecnología y por ello todas sus obras respiran un aire lleno de temas científicos bien documentados que, unidos a su imaginación, convierten sus escritos en un auténtico tesoro de la ciencia ficción. En “Cinco semanas en globo”, publicada el 31 de enero de 1863, Verne nos expone el inicio de una auténtica aventura geográfica en el corazón de África, donde tres aventureros protagonizarán el que constituye el primero de los viajes extraordinarios del escritor francés.

El faro del fin del mundo

Fue publicada en 1905 y se desarrolla en la isla de los Estados en la Patagonia argentina. Allí reside una banda de piratas dirigidos por el terrible Kongre. La construcción de un faro obstaculiza la “labor” de estos piratas asalta barcos, por lo que comienza una ardua lucha entre los fareros, los piratas y un valiente náufrago.

Los hijos del Capitán Grant

Enigmas, acción y aventuras se desarrollan en esta expedición protagonizada por los hijos de Harry Grant y otros personajes variopintos como Jacques Paganell. Gracias a la grandeza de sus personajes este libro se ha convertido en una de las obras más famosas y leídas de Julio Verne. Lógicamente es un clásico de la literatura de aventuras. Fue publicada en 1868.

Miguel Strogoff

Publicada en 1976, “Miguel Strogoff” es el mayor éxito comercial de Verne junto a “La vuelta al mundo en 80 días”. Narra cómo el joven siberiano, oficial de correos del zar de Rusia, Miguel Strogoff, tiene que cruzar Siberia en plena invasión tártara de Rusia, para advertir sobre dicha invasión, empleando para ello todos los medios disponibles y tratando de ocultar su identidad con todo aquel con el que se cruza.

Dueño del mundo

Fue publicada en 1904, esto es, ya pertenece a la fase más oscura y más pesimista de Verne. En ella narra las extrañas apariciones de una misteriosa nave en Estados Unidos que parece guardar muchos secretos y los intentos por parte de las fuerzas de seguridad del estado por detenerla y conocer a su creador y las claves de su magnífico invento que viajar por tierra, mar y aire.

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Escritores comparten en Bellas Artes poemas en lenguas indígenas

El paisaje de sus regiones, la lucha de los pueblos indígenas, la nostalgia y el amor fueron los temas de esta sesión de lectura.

Por Redacción, 2019-03-22 11:26

México, Notimex.Con motivo del Día Mundial de la Poesía, el Palacio de Bellas Artes albergó la lectura de poemas en lenguas seri, mixteca, zapoteca y mixe, contando con exponentes del género.

En la sala Adamo Boari, los escritores en lenguas originarias: Celerina Patricia Sánchez (mixteca), Juventino Gutiérrez (mixe), Irma Pineda (zapoteca) y Zara Monroy (seri) coincidieron en la urgencia por desterrar la discriminación hacia los dialectos y sus hablantes.

Los escritores dieron voz a una serie de poemas tanto en español como en su lengua natal. El paisaje de sus regiones, la lucha de los pueblos indígenas, la nostalgia y el amor fueron los temas de esta sesión de lectura. Juventino Gutiérrez recitó los poemas “Teresa” y “Grito”, en los que aborda su lugar de nacimiento y a sus padres. Celerina Sánchez leyó su poemario “200 hijos”, en el que habla sobre sus ancestros y el amor a la familia.

La también traductora y escritora en lengua mixteca subrayó la lucha de los pueblos indígenas en el tiempo, debido a que hay momentos en los que se les ha hecho sentir que no son iguales a los demás. Irma Pineda realizó la lectura de poemas “dedicados a los hombres que ha amado” así como a las mujeres indígenas y su lucha diaria.

Algunos de ellos fueron “Tierra soy” y “Quiero decir silencio”, con este último invitó al público a acompañarla en un canto zapoteco. Pineda, autora del libro “La flor que se llevó”, el cual se agotó esta semana, según le informaron este día, expresó: “Estoy emocionada de compartir este espacio con mis amigos de la palabra y con ustedes en este Palacio de Bellas Artes, un recinto para disfrutar la poesía”.

Zara Monroy, originaria de Comcaac, Sonora, intervino en el evento con la lectura de poemas en los que habló sobre las tradiciones de su pueblo y los panoramas que pueden apreciarse en dicho lugar.

El evento fue organizado por la Secretaría de Cultura, a través de la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), los participantes coincidieron en el Día Mundial de la Poesía (21 de marzo), así como la dedicatoria de la UNESCO del 2019 como Año de las Lenguas Indígenas, de acuerdo a un comunicado.

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Las frases para toda ocasión que Sabines nos dejó

Aquí, un recuento de sus mejores frases.

Por Redacción, 2019-03-19 10:49

México.-Sin duda, Jaime Sabines es el poeta mexicano más leído, más declamado, más citado y hasta más querido. Para algunos sus versos pueden no ser mayores, para otros, son de lo mejor, lo cierto es que casi todos recordamos alguna frase de él.

El 19 de marzo de 1999, el poeta Jaime Sabines dejó este mundo. Aquí, un recuento de sus mejores frases.

1. Morir es retirarse, hacerse a un lado, ocultarse un momento, estarse quieto, pasar el aire de una orilla a nada y estar en todas partes en secreto

2. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable

3. Dame ahora tu boca: me la quiero comer con tu sonrisa

4. ¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras me dirás que te amo? Esto es urgente porque la eternidad se nos acaba…

5. No hay que llorar la muerte, es mejor celebrar la vida

6. Después de todo, pero después de todo, sólo se trata de acostarse juntos, se trata de la carne, de los cuerpos desnudos, lámpara de la muerte en el mundo

7. En mis labios te sé, te reconozco, y giras y eres y miras incansable y toda tú me suenas dentro del corazón como mi sangre

8. El amor une cuerpos

9. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego

10. Amor, todos los días. Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta

11. Te desnudas igual que si estuvieras sola y de pronto descubres que estás conmigo. ¡Cómo te quiero entonces entre las sábanas y el frío!

12. La poesía ocurre como un accidente, un atropello, un enamoramiento, un crimen; ocurre diariamente, a solas, cuando el corazón del hombre se pone a pensar en la vida

13. Nos morimos, amor, muero en tu vientre que no muerdo ni beso, en tus muslos dulcísimos y vivos, en tu carne sin fin, muero de máscaras, de triángulos oscuros e incesantes.

14. Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que la pata de conejo

15. Quiero comer contigo, estar, amar contigo, quiero tocarte, verte

16. Repito tu nombre, vuelvo a decirlo, lo digo incansablemente, y estoy seguro que habrá de amanecer

17. No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma, de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti

18. Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida, y se van llorando, llorando, la hermosa vida

19. Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después… pero llegaste a tiempo

20. Alguien me habló todos los días de mi vida al oído, despacio, lentamente Me dijo: vive, vive, vive! Era la muerte

21. Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.

22 Te digo que estoy solo y que me faltas. Nos faltamos, amor, y nos morimos y nada haremos ya sino morirnos

23. Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente

24. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón

25. Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”…

26. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro

27. No hay nada que deseé mas que odiarte, olvidar tu sonrisa y tus noches de poesía, muérete, acaba ahora con el suplicio de tu moribunda mirada, acaba de un suspiro con la marga incertidumbre de tus lagrimas, y una vez mueras yo moriré contigo

28. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza. Córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor.

29. Te quiero desde el poste de la esquina, desde la alfombra de ese cuarto a solas, en las sábanas tibias de tu cuerpo donde se duerme un agua de amapolas.

30. Yo aquí, escribiéndote. Tú allá, borrándote.