México.- Para garantizar a los mexicanos el derecho humano a la salud, establecido en la Constitución, el grupo parlamentario de Morena en el Senado propuso una iniciativa para regular el precio de los fármacos y de insumos médicos.

El objetivo de los legisladores morenistas es garantizar que las personas de bajos ingresos accedan a ellos, debido a que en México su valor llega a ser hasta tres veces más caro que en otros países de América Latina, particularmente en Sudamérica.

A través de un comunicado los senadores plantearon una serie de ejemplos de diferencias de costos: l medicamento Glivec, utilizado para tratar el cáncer cuesta en el país 163 dólares, en Perú 44 y en Colombia 69; la insulina Lispro para tratar la diabetes, cuesta 89 dólares aquí a diferencia de los 49 en Colombia, 65 en Perú y 31 en Guatemala; el Lopinavir para el tratamiento de VIH, en México cuesta 7 dólares, mientras que en Perú y Guatemala 2, y en Colombia 0.8.

La propuesta de la bancada de Morena es instituir un esquema mediante el cual se revisen los precios de los fármacos de forma anual, o cuando las circunstancias económicas, técnicas o de valoración terapéutica lo exija.

Esta labor sería coordinada por las secretarías de Economía y de Salud, "para otorgar a este mecanismo un enfoque social y no solamente económico", explicó la senadora Gricelda Valencia de la Mora, responsable de presentar la iniciativa en representación del grupo parlamentario de Morena.

"Se establecen como principios fundamentales de este nuevo proceso la publicidad y la transparencia, a fin de reconocer el derecho fundamental de la ciudadanía a conocer los parámetros y elementos bajo los cuales se toman las decisiones sobre el precio máximo de los medicamentos".

La senadora Valencia también hizo referencia a estudios que revelan que el 80 por ciento de los medicamentos antirretrovirales en México está en manos de un oligopolio de farmacéuticas que encarecen las terapias.

Agregó que hay evidencia de las prácticas de más de 13 empresas farmacéuticas globales para mantener por más tiempo las patentes e inhibir la entrada de medicamentos genéricos, lo cual impide que el costo de las medicinas disminuya.

"Para combatir esta realidad, no sólo hace falta voluntad de los distintos actores implicados en la cadena de suministro, sino un mecanismo eficiente, transparente e institucional que permita garantizar el acceso a medicamentos asequibles, de calidad y seguros, al tiempo que sea sostenible en términos empresariales".Gricelda Valencia de la Mora.