México.- En México, la obesidad y el sobrepeso afectan a uno de cada tres niños de 6 a 11 años, reveló el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés).

En la presentación del informe “Estado Mundial de la Infancia 2019: niños, alimentos y nutrición”, la Unicef detalló que el 5% de los niños de 0 a cuatro años tiene sobrepeso, y dentro de los niños y adolescentes de cinco a 19 años (cifra 2016) el 35% presentó sobrepeso y obesidad, mientras que el 2% estaba delgado o muy delgado.

El representante de la Unicef México, Christian Skoog, criticó que, a pesar de todos los avances tecnológicos, culturales y sociales de las últimas décadas, se ha perdido de vista lo más básico, que “si los niños comen mal, viven mal”. Millones de niños, dijo, subsisten con una dieta poco saludable, porque simplemente no tienen una mejor opción.

Por ello, Skoog hizo un llamado urgente al Senado de la República para que apruebe las modificaciones a la Ley General de Salud, que contemplan un etiquetado frontal que permitirá la toma decisiones informadas y adecuadas.

Representantes de Unicef y del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) coincidieron en que la lactancia es el alimento más importante que se puede recibir en la infancia para un crecimiento sano, reducir el aumento de colesterol y prevenir la diabetes.

En México, detallaron, sólo 30% de los bebés reciben lactancia materna.

Catalina Gómez, jefa de nutrición y política social de Unicef, resaltó que debe evitarse el uso de sustitutos de leche materna cuando hay posibilidad de amamantar. Las licencias de trabajo deben permitir al padre y a la madre tener un espacio para alimentar adecuadamente a su hijo, señaló.

De igual manera, mencionó que el hambre oculta (falta de minerales y vitaminas) genera que 23% de niños menores de cinco años padezca anemia.

“La consecuencia de usar sustitutos de leche provoca malnutrición en la primera infancia, que se refleja en que 44% de los niños de seis a 23 meses de edad no consume frutas ni verduras, y 59% no consume huevos, leche, pescado ni carne”, sostiene el informe.

Por su parte, la directora del INSP recalcó que en Latinoamérica hay una triple carga de malnutrición, por lo que resulta clave atenderlas todas: desnutrición, sobrepeso y obesidad, y la carencia de nutrientes y vitaminas necesarias para que niñas y niños crezcan adecuadamente.

En su intervención, Paulina Veliz, especialista de Salud y Nutrición de Unicef, comentó que la etapa escolar es el foco del problema. Durante los seis años de escuela primaria, precisó, la prevalencia del sobrepeso y la obesidad aumenta desde 27% hasta 39%.

Hizo hincapié en la cantidad de refrescos que consumen los niños en la escuela: 42% toma refrescos carbonatados al menos una vez al día, y cinco de cada diez consume comida rápida al menos una vez a la semana.

Cuestionada sobre el beneficio del impuesto a bebidas azucaradas, Veliz aseguró que en 2014 se redujo casi 6% el consumo, mientras que en 2017 fue de 9.7%.