México.- Las políticas públicas, la actividad humana y la falta de prevención oficial influyen en el alza de incendios forestales en México, advirtió este jueves el investigador Víctor Orlando Magaña, del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El académico destacó la quema del suelo para preparar cultivos, las fogatas en bosques, y la descoordinación entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como factores que propician los incendios en los ecosistemas mexicanos.

"No es cuestión de dinero en términos de pagar brigadas que prevengan los incendios, estamos hablando de un cambio en la política a casi tratar de eliminar el fuego. Yo sé que es algo muy arraigado en nuestra cultura agrícola el uso del fuego, pero nos hemos dado cuenta que tiene un impacto negativo tremendo", indicó.

En 2019, México registró 7 mil 410 incendios forestales que arrasaron con 633 mil 678 hectáreas, reportó la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Esto representa un aumento de 6% en número de incidentes y de 30% en superficie afectada frente a 2018, cuando la Conafor registró 6 mil 970 siniestros y 488 mil 162 hectáreas dañadas.

En lo que va de 2020, la comisión ha detectado 18 incendios forestales en 142 hectáreas de Ciudad de México, Puebla, Veracruz y Tlaxcala, en el centro y oriente del país.

Aunque el investigador expuso que de marzo a junio suelen presentarse más incidentes, no "es normal" que exista "una temporada de incendios".

"El que se salgan de control significa falta de prevención. Yo sé que, a las autoridades, que uno les diga que no hicieron bien su 'chamba' (trabajo) no les hace gracia, pero debiera servir esto para hacer una reflexión y es 'cómo con los poquitos recursos que tengo hago un uso más eficiente en materia de prevención'", expresó.

La Conafor, que es la dependencia encargada de conservar y restaurar los bosques, recibirá este 2020 un presupuesto de 2,856 millones de pesos, una cantidad menor a los 2,765 millones de pesos de 2019 y a los 3,991 millones de pesos de 2018.

Sin embargo, Magaña consideró que pese al corto presupuesto es más importante el uso eficiente de los recursos y la prevención.

Indicó que por cada peso que se destina a prevenir un incendio se ahorran 10 en su mitigación.

“Saldría mucho más barato que estar siempre corriendo detrás del desastre para controlarlo, pero esta es una cuestión que va a veces va a requerir un cambio cultural y no solo en el gobierno, sino en cada uno de nosotros”, argumentó.